«Mi profesor de dibujo me decía que era muy bueno, siempre saqué sobresaliente»
Nació en Darro, cerca de Guadix en Granada, pero hace 21 años que hizo de El Ejido su casa. Francisco Baena Dorador trabaja como comercial para una empresa holandesa dedicada a la exportación de plantas de decoración, pero si hoy pudiera volver atrás lo tiene claro, se formaría y estudiaría Bellas Artes porque su mayor pasión siempre fue la pintura.