El Ejido
La Junta de Gobierno Local celebrada este jueves en el Ayuntamiento de El Ejido aprobó, además de las habituales licencias de urbanismo, distintos asuntos relacionados con la protección y puesta en valor del patrimonio histórico, la conciliación de las familias, la mejora de los medios municipales y la actualización del callejero del municipio.
Entre los acuerdos adoptados destaca la adjudicación del Proyecto de vallado del Conjunto Megalítico Derramaderos de Ugíjar, por importe de 220.194 euros, y que permitirá reforzar la protección, conservación y puesta en valor de este enclave arqueológico situado en la zona norte del municipio, junto al cruce de la Carretera Iryda con la AL-3303.
La alcaldesa, Julia Ibáñez, subrayó que «seguimos trabajando en preservar y divulgar nuestro patrimonio histórico, artístico y arqueológico, impulsando la recuperación de espacios de gran valor y favoreciendo además futuras investigaciones arqueológicas y su promoción como recurso cultural y turístico».
La actuación responde a la necesidad de proteger los hallazgos arqueológicos localizados en este conjunto de tumbas megalíticas, donde se han identificado varias estructuras funerarias prehistóricas y un dolmen en notable estado de conservación, considerado el único conocido hasta el momento en esta zona de la provincia. A ello se suman, en las inmediaciones, restos estructurales vinculados a una posible área de fundición de época romana o anterior, que incrementan el interés histórico y científico del enclave.
El yacimiento está incluido en la Carta Arqueológica del PGOU de El Ejido y cuenta con grado de protección de Conservación Integral, debido a su especial interés patrimonial. El proyecto se ha diseñado atendiendo a los criterios de conservación establecidos, priorizando intervenciones compatibles con la preservación de los restos y evitando actuaciones invasivas que puedan alterar la información histórica existente.
Entre las actuaciones previstas se encuentra la ejecución de un cerramiento mediante vallado de acero galvanizado y muro de hormigón armado visto, con el objetivo de delimitar y proteger el perímetro del conjunto arqueológico. También se llevará a cabo el desbroce y la limpieza integral de la parcela, así como la retirada y gestión de los residuos existentes.
El proyecto contempla igualmente medidas destinadas a la señalización y puesta en valor de los dólmenes, mediante la colocación de canto rodado blanco alrededor de las estructuras funerarias para facilitar su identificación, además de la instalación de monolitos y placas informativas que permitan dar a conocer a visitantes y ciudadanía las características y el valor patrimonial del enclave.