Los cuatro balermeros encerrados en Costas cumplen más de 24 horas sin comer pero siguen firmes

El Jefe de Costas ha retirado esta mañana los cargadores propiedad de estas cuatro personas con los que mantenían activas las baterías de sus teléfonos para poder comunicarse con el exterior alegando que no podían usar enchufes públicos

INMACULADA ACIÉNEl Ejido

Natalia Gómez, Fran Fernández, Mari Ángeles Peramo y Antonio Berenguel, los cuatro balermeros que ayer por la mañana se encerraron en el Servicio Provincial de Costas en Almería, continúan con su encierro más de 24 horas después. Todo ello pese al cansancio de estar en unos pasillos, sin lugar donde poder descansar y de que se cumplen más de 24 horas sin haber podido ingerir ningún tipo de alimento puesto que no les permiten acceder comida al edificio y rehusan hacerles llegar alimento, pese a los continuos intentos de hacérselo llegar desde el exterior. Costas lo impide.

Después de las amenazas recibidas por parte del Jefe Provincial de Costas, Miguel Ángel Castillo, en torno a las ocho de la tarde, cuando les dijo que se «atuvieran a las consecuencias» de sus actos, según comenta a IDEAL Fran Fernández y de hacerles saber que «tiene instrucciones de presentar una denuncia hoy en la Fiscalía por ocupar una instalación del estado y que es posible que tengamos que correr con los gastos de estar aquí», apuntó Fernández, ahora la coacción para hacerles abandonar el encierro ha ido un paso más allá.

Hace tan solo una hora, Miguel Ángel Castillo les ha retirado a estos cuatro balermeros sus cargadores móviles, propiedad privada, que tenían conectados a un enchufe de un edificio público, para poder seguir teniendo batería en sus teléfonos y al menos poder comunicarse con el exterior.

Una situación esperpéntica, habida cuenta que una de las peticiones de Natalia, Antonio, Mari Ángeles y Fran es ser recibidos por el Subdelegado del Gobierno en Almería, Manuel de la Fuente, que hasta el momento no ha tenido a bien atender la petición.

«No entendemos el trato denigrante que están teniendo hacia nosotros, pero aquí estamos fuertes», afirmó Antonio Berenguel.

El objetivo de este encierro fue reivindicar la reparación del dique del paseo marítimo manteniendo el trazado original, ante la decisión de Costas de retranquear una zona de paseo marítimo lo que haría perder metros.

La segunda de las reivindicaciones es la de solicitar la declaración en el próximo Consejo de Ministros de Obras de Emergencia en la playa de Las Cuevecillas y la playa de Poniente de Balerma, con la ejecución de obras de estabilización de la playa y regeneración para que vuelva a su estado previo a la construcción de los espigones de Balanegra.

Asimismo, estos cuatro balermeros, que pese a estar ligados a movimientos asociativos afirmaron llevar a cabo esta acción a título individual, presentaron ayer un escrito de denuncia de la situación en la que se encuentra el sendero GR 92 que fue homologado en el año 1987 y que cuenta con protección europea dentro del sendero E10. Un sendero que tiene un recorrido de 170 kilómetros en Almería, bordeando todo el litoral desde Adra hasta San Juan de los Terreros.

Así, estos balermeros exponen en su escrito «el grave riesgo para la vida humana y la seguridad de las personas en las que se encuentra parte del tramo que discurre desde Balanegra en sentido Balerma, a su paso por la zona conocida como Las Cuevecillas», al tiempo que ponen el acento en que «debido a la regresión ocurrida en los últimos años, el sendero se está desintegrando por los efectos de los oleajes, cada vez más cercanos al sendero».

Apoyo del Ayuntamiento

El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, solicitó ayer a la Dirección Provincial de Costas que atienda las reivindicaciones planteadas por los vecinos de Balerma para dar solución al importante problema de regresión del frente costero.