Turismo e Historia

Turismo e Historia
  • El municipio ejidense cuenta con un rico patrimonio histórico y cultural que, en la gran mayoría de los casos, puede ser visitado por los turistas sin necesidad siquiera de concertar cita previa, ya que se trata de monumentos en espacios públicos.

DAIMÚN

 

 En la carretera del núcleo ejidense de Pampanico se encuentra este monumento funerario conocido como el Daimún. Es un amusoleo de finales del siglo III o principios del IV que albergaba en su interior a los miembros de una acomodada familia hispano-romana. El Daimún tiene la planta en forma de cruz grieta y está delimitada en los extremos por tres arcosolios. La construcción fue realizada con mampostería de sillarejo y mortero, sobre la que se localiza una cubierta solucionada interiormente con bóveda de cañón, siendo la exterior plana y convertiente a dos aguas. En la parte frontal de este monumento existe un frontispicio que enmarca el arco de la entrada. Se estima que el Daimún, junto con otros enterramientos más modestos, puedo formar parte de una villa o hacienda rural ubicada en las proximidades de la antigua ciudad de Murgi.

 

CASTILLO DE GUARDIAS VIEJAS

El castillo fue diseñado por José Crame en el siglo XVIII y responde al prototipo de baterías para cuatro cañones de a 24 libras. Se levanta sobre un pequeño promotorio del litorale ejidense, en el barrio de Guardias Viejas y junto a la playa de Los Baños. Fue destruido en parte en el siglo XIX durante la Guerra de la Independencia y reconstruido en ese mismo siglo. El propósito fundamental del castillo era defender el litoral de Guardias Viejas con fuegos rasantes hacia levante, y hacia el oeste cruzaba el fuego artillero con el de la Torre de Balerma. A su guarnición de caballería se le asignó la función de patrullar el espacio costero comprendido desde la Punta del Sabinar hasta Balanegra. Restaurado en 1980 y declarado Bien de Interés Cultural en 1985, actualmente alberga un museo didáctico con una exposición permanente de ropas y armas de la época napoleónica, así como un ciclo de actuaciones musicales en verano.

TORRE DE BALERMA

La torre se encuentra en pleno paseo marítimo de Balerma y junto al casco urbano de este tradicional núcleo pesquero de El Ejido. El edificio forma parte de un complejo sistema cuya última expresión es el Reglamento que publicó Carlos III para la defensa de la costa del Reino de Granada. Su estructura original, edificada a mediados del siglo XVIII, ha sido muy alterada, pero aún es patente su forma de cono truncado hasta medio alzado. En 1803 se citaba en una escalera de mampostería y puente levadizo para el acceso.

En la parte superior se disponían estancias para albergar a los dos torreros que junto a un cabo componían la dotación, si bien se tiene constancia de que en 1849 su estructura estaba tan deteriorada que los torreros habitaban chozas próximas. La planta baja albergó el repuesto y pertrechos precisos para acometer la función defensiva de la torre: proteger la zona litoral comprendida entre la torre de los Cerrillos al este y el fuerte de Guardias Viejas al Oeste. En su momento estuvo preparada para soportar dos cañones de grueso calibre, si bien en la Guerra de la Independencia los ingleses sólo hallaron en su batería dos culebrinas de bronce de calibre cuatro.

 

MOSAICO

 En la sala museo de historia local (Calle Colombia, 16) se encuentra este mosaico hallado en el yacimiento de Ciavieja en el año 1984 y que refleja lo que debió ser parte de una casa o domus señorial de la antigua Murgis. Sus medidas eran de 4,45 m. de ancho por 4,60 m. de largo, aunque estaba incompleto. Se trata de un mosaico compuesto por teselas irregulares en azul, negro, rojo y blanco, propia del siglo III. En esta sala museo, además del mosaico puede verse una serie de paneles explicativos sobre el propio mosaico y sobre métodos de la ciencia arqueológica. El mosaico se encontró en el yacimiento de Ciavieja que es una importante zona arqueológica de El Ejido, ubicada en el casco urbano.