Fele Martínez presenta a 'Todas las mujeres' de su vida

Fele Martínez presenta a 'Todas las mujeres' de su vida

El actor encarna a un hombre maduro insatisfecho con su vida profesional y personal que parece atraer los problemas

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Festival de Teatro de El Ejido llegó este fin de semana al ecuador de su programación y lo hizo con grandes nombres propios como el de Fele Martínez, que protagonizó el viernes por la noche la obra Todas las Mujeres, en la que da vida a un hombre de 43 años insatisfecho con su vida personal y profesional, que no es capaz de encontrar el verdadero amor, sino que es más bien un picaflor preocupado básicamente por sí mismo.

Sin embargo, llega el momento de enfrentarse a sus acciones, cuando tras separarse de su mujer, decide robarle cinco novillos a su suegro de la granja en la que trabaja como veterinario inseminando vacas, para venderlos en Portugal y conseguir el dinero con el que escaparse a Brasil con su amante, una joven becaria. Sin embargo, el camión tiene un accidente y parece que como le sucedió a La Lechera, sus sueños se rompen y se enfrenta a la grave situación de que si lo descubren podría ir a la cárcel.

Es en ese preciso momento cuando comienzan a pasar ante él cinco mujeres, que de una manera u otra marcan una época de su vida.

La primera en salir a escena es su amante Ona, a la que da vida Lucía Barrado. La segunda es Marga (Nuria González), abogada de profesión, antigua pareja de Nacho y de quien éste espera que lo saque del embrollo a nivel judicial, sin pararse a pensar el daño que en su momento le provocó abandonándola.

La tercera «mujer de su vida» a la que Nacho recurre es su madre, Amparo, a la que da vida Lola Casamayor, a la que le une una fría y materialista relación. Él pide dinero y su madre saca la chequera. Sin embargo, en esta ocasión no cede totalmente ante los deseos de su hijo.

La cuarta en aparecer en escena es su cuñada Carmen, encarnada por Mónica Regueiro, enamorada de él desde el día que lo conoció, y de quien Nacho también intenta aprovecharse para que le ayude a salir del problema del robo de novillos con su padre. Y la quinta y última mujer es Andrea, interpretada por Ana Álvarez, una psicóloga a quien Nacho trata de sobornar para que le diagnostique enajenación mental transitoria por si necesita ir a juicio.

Las cinco mujeres le abren los ojos a Nacho sobre la vida basada en mentiras que ha llevado siempre, donde se ha dedicado a generar problemas con los que tapar otros, sin importarle los sentimientos de los demás y sin pararse a pensar en las consecuencias, pidiéndole que por una vez diga la verdad y enfrente las consecuencias.

Una comedia ligera con momentos de fina ironía

Esta comedia ligera contó con diversos momentos de fina ironía durante su desarrollo, en los que consiguió arrancar algunas risas entre los asistentes, a través de los juegos de palabras que en ocasiones se generaban.

Sin embargo, no se trató de una comedia al uso plagada de momentos de risa, sino también de una obra que puso el acento sobre otros aspectos como los sentimientos, sobre el valor de la sinceridad y sobre lo difícil y enrevesadas que en ocasiones las personas pueden llegar a convertir las situaciones.

Una obra en la que tuvo más peso la buena actuación de los actores, su calidad artística, la complicidad que entre ellos se generaba, que la propia historia que a lo largo de 75 minutos se presenta sobre el escenario.