ENTREVISTA

«Siempre que toco me acuerdo de la gente que tiene ictus o de los que tienen distonía»

El 45 Festival de Teatro de El Ejido arranca cuarta semana con un concierto muy especial de piano con una sola mano y en un entorno mágico como La Almunya del Sur

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El 45 Festival de Teatro de El Ejido afronta su cuarta semana haciendo disfrutar de la música, el teatro y la danza. Precisamente esta noche llegará uno de los espectáculos más especiales, tanto por lo que representa como por el espacio en el que se va a llevar a cabo.

A partir de las 21 horas, el Jardín Botánico de La Almunya del Sur acogerá el concierto del pianista Manuel López. Un concierto en el que emocionará con su talento y contagiará ese afán de superación. Un concierto de piano solo con la mano izquierda.

–Ha tocado el piano desde que era un niño, pero en 2001 algo sucedió.

–Llevaba 23 años aprendiendo a tocar con dos manos, pero en 2001 comencé a padecer distonía. Es algo que me marcó mucho, porque yo lo que quería era tocar. Llevaba tocando desde los cuatro años y fue bastante duro. Pero nunca me he dejado vencer. Yo sabía que en el fondo algo tendría que hacer para volver a tocar, lo que no sabía es que iba a dar tantas vueltas la vida.

–¿Qué es la distonía?

–Es un trastorno del movimiento que causa contracciones involuntarias de los músculos. Estas contracciones resultan en torsiones y movimientos repetitivos. Algunas veces son dolorosas. Afecta a ciertos músculos del cuerpo, tienes como espasmos que se vuelven tan esperpénticos que tan solo lo frena el Botox. No hay cura para eso. Tienes que readaptarte, que es lo más sano, pero para los músicos es un tabú. Se esconden y terminan abandonando.

–¿Cómo lo vivió?

–Cuando a mí esto me pasó en 2001 la gente se pensaba que estaba loco. Estuve en el psiquiatra, me diagnosticaron incluso Trastorno Bipolar Suave. No me da vergüenza decirlo. Fueron años de desinformación, desconocimiento y sufrimiento. Hasta que tuve que dejar la música en 2004 con 22 o 23 años.

–¿Qué pensó entonces?

–Empiezo a trabajar en mil cosas y me marcho fuera de España, cada vez además más lejos, pero es como una rueca huyendo de mi. Pensaba que alguna vez volvería a Málaga, que volvería a tocar con las dos manos, que habría una cura para esto. Di mil vueltas, incluso estuve en Rusia viviendo y trabajando. Creo que me fui allí por el amor que tenía a los compositores rusos y su cultura por la música y el teatro.

–Pero volvió a Málaga y a intentar tocar...

–En 2017 fue el último intento que hice de tocar con las dos manos. Podía mínimamente, pero en mayo toqué en Torremolinos y se lo dediqué a mi abuela, que falleció poco después. Quería hacer ese esfuerzo, aunque fue una brutalidad. Después de ello intenté buscar solución en varias clínicas de rehabilitación, pero fue peor.

–Otra fecha señalada es el 22 de diciembre de 2018.

–Fui a Japón. Leí en una revista médica que me encontré en el Hospital antes de fallecer mi abuela en 2017 que había un médico que había curado a un guitarrista en tiempo real, mientras tocaba la guitarra. Yo hablé con el guitarrista, que es indio. Si hubiera tenido un poco de suerte, quizás hubiera salido bien, porque él recuperó casi la movilidad total. Pero hubo un fallo quirúrgico, hubo un sangrado mínimo en el tálamo y me provocó un ictus. No puedo reprochar nada de lo que ha pasado.

–¿Cómo le afectó el ictus?

Me tocó la mano derecha y el habla. Después de esto pasé una gran depresión, coincidiendo con la pandemia encima, y estuve como cuatro o cinco meses metido en una habitación sin querer salir, reaprendiendo en el área afectada del cerebro y no pensaba volver a tocar el piano y menos con la izquierda.

–Porque usted es diestro...

–Soy diestro, pero pensaba que tenía la izquierda muy desarrollada de muchos años. Sin embargo, se ha desarrollado mucho más a raíz de que solo puedo tocar con la izquierda. Ahora no se nota prácticamente, como podrán comprobar aquellos que acudan hoy al concierto en la Almunya del Sur.

–Lo ha logrado. Ha vuelto a tocar.

–Siempre que toco me acuerdo de la gente que tiene ictus o distonía o de los músicos que no pueden llegar a demostrar o no se atreven, porque es un tema bastante tabú. Gracias a ello, este año he creado junto a mi madre la primera asociación del Músico Distónico de España. Este trastorno necesita de mucho cariño y apoyo, de alguien que lo haya sufrido desde dentro.

–¿En qué momento decide tocar con la izquierda?

–No es un momento. Es un leitmotiv que hay dentro de ti. Tras los primeros seis meses fue como que necesitaba volver a probar y pensé en preparar un programa para la mano izquierda. Fui a la Casa de la Cultura de Torremolinos a hablar con ellos. Se quedaron un poco sorprendidos. A partir de ahí todo han sido conciertos y estoy bastante contento y haciendo lo que me gusta. La primera actuación fue un regalo de cumpleaños para mi madre, que bastante mal lo ha pasado.

–El espectáculo ha colgado el cartel de entradas agotadas...

–Es emocionante, qué orgullo. Tengo que tomar aire porque para mí eso significa mucho.