Salto a la inclusión real de las personas con discapacidad intelectual

Tres almerienses lanzan un proyecto de economía social con el que buscan apoyar a las familias en tema emocional, orientación, seguimiento, formación y vida en comunidad

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Ana Crespo es pedagoga terapéutica, tenía un trabajo fijo, una estabilidad laboral, con más de 15 años de experiencia a su espalda en el mundo asociativo y en el mundo de las personas con discapacidad, en los que había sido durante mucho tiempo directora de centros ocupacionales y de residencias de graves y continuados problemas de conducta.

Una situación que para muchos puede suponer una tranquilidad que permite acomodarse. Sin embargo, Ana necesitaba ir un paso más allá. Tenía un sueño que hacer realidad y con el que intentar también poner su granito de arena para que las personas con discapacidad intelectual pudieran también realizarse y vivir una inclusión real en su día a día.

Y dio el salto. Nunca mejor dicho, ya que junto a otros dos compañeros que tenían su misma inquietud, decidió en plena pandemia, dejar su trabajo, renunciar a todo y lanzarse a un proyecto nuevo: crear Salta Cooperativa.

«Quizás tampoco lo hemos pensado mucho, ya veremos a ver cómo resulta», cuenta entre risas cuando piensa en el riesgo asumido, pero lo hace «con ilusión y con el apoyo de familiares y amigos», que es como hay que afrontar los retos.

Así, nació Salta, una cooperativa de interés social, ya que el objetivo es participar del mundo asociativo y del mundo de la economía social, que es en definitiva su fin, con la que tratarán de acompañar a las personas con minusvalía psíquica en todos los ámbitos de la vida ya sea en el empleo, formación, ocio o vida independiente, con el objetivo de la inclusión en todos los ámbitos de la vida de la persona.

«Era una inquietud que cada uno de nosotros teníamos, era como un sueño y que lo hemos puesto en común y hace un año que formamos la cooperativa tres socios, aunque esperamos poco a poco ser más». Ana Crespo es de El Ejido y Víctor López, psicólogo, es de Almería, por lo que Salta ya está operando desde este mes de septiembre en ambos sitios y además con buenas sensaciones porque han tenido una gran acogida.

Durante su experiencia profesional Ana Crespo se dio cuenta de que la llegada de los chicos y chicas con discapacidad intelectual a centros ocupacionales y residencias estaba bien, pero «una vez que llegan aquí, qué más», se preguntaba.

Inclusión frente a integración

Y es que como ella reconoce se trata de soluciones que suponen «tranquilidad para las familias, porque para las familias su desasosiego es qué pasará cuando yo no esté, pero hay una nueva generación de familias que está moviéndose por otros temas y que quieren ya la inclusión. Eso es lo que me ha despertado. Estoy aquí trabajando, llevo muchos años, pero no puedo ampliar más, no puedo seguir aportando más para que las personas sigan avanzando», explica, al tiempo que destaca que se dio cuenta durante sus años de profesión que «cuando llegan a las instituciones van perdiendo habilidades, porque primero pierden el poder de autodeterminación en muchos de los casos como no poder elegir qué comes, que es algo muy básico, porque te adaptas al menú que tiene la residencia o el centro ocupacional, no puedes elegir con quién dormir, ya te lo indican, no participas en la organización del servicio, ni en la elección de actividades, y en muchos casos ni en la propia elección de tu vestimenta. Y eso es lo que nos ha movido a los tres a decidirnos a ir más allá».

No obstante, Ana Crespo tiene claro que «el modelo institucional debe seguir existiendo, porque además cada cosa requiere de unos recursos económicos diferentes, pero también se necesitan otras alternativas para quienes quieren ir un paso más allá». También los centros ocupacionales o centros de día «están muy bien cuando la persona llega» y son complementarios a lo que desde Salta ofrecen.

Y es que su finalidad es la inclusión, que no integración. La diferencia entre dos palabras que en principio pueden parece similares es, sin embargo, grande. «En el sistema educativo, un alumno con discapacidad intelectual llega a un colegio y está integrado, pero sale de ese aula para ir a un aula específica o aula TEA. Eso no es inclusión, la inclusión sería estar en el mismo aula que el resto de sus compañeros con los apoyos que necesite. Está muy bien la integración, porque hemos pasado de un modelo anclado en el pasado a una integración, pero queremos dar un paso más. Buscamos una inclusión plena, que la persona tenga grupos de amigos para poder realizar una actividad de ocio y que una actividad de ocio no sea salir 20 personas con discapacidad a un mismo sitio».

Planes personales de apoyo para alcanzar las metas de futuro

Salta Cooperativa trabaja con planes personales de apoyo. «Conocemos a la persona, trabajamos a partir de los 16 años con el programa de Jóvenes Salta, que son jóvenes que aún no han terminado la etapa educativa, pero que ya tienen unas inquietudes y necesidades», indica Crespo, quien añade que hacen un plan personal, ya sea que esa persona viva de forma independiente, dentro de su misma casa o en una vivienda independiente «con los apoyos que ellos necesiten, con las personas que ellos elijan, como hemos podido hacer nosotros cuando hemos ido a estudiar fuera: decidir con quién vivir, cómo vivir y de qué manera».

Para ello, todo parte de unas primeras sesiones donde junto a la familia y la persona se analiza «lo que quieren conseguir y qué metas de futuro quieren conseguir a corto, medio y largo plazo», indica Crespo, quien también muestra su convencimiento de que «todas las personas con los apoyos necesarios pueden conseguir lo que quieran en la vida, independientemente de su nivel de discapacidad».

Así, Ana Creso y Víctor López se imbuyen en el día a día de la persona, en su entorno y su desarrollo dentro de ese espacio. «Lo que no queremos es que las personas tengan que salir de sus entornos, porque lo mejor es que ellos se desenvuelvan en sus barrios que es donde los conocen, en su pueblo, que puedan ser autónomos para sacar una cita médica, que quieran ir al gimnasio, en todos los requisitos que tienen que hacer, nosotros apoyamos».

Aunque ya está funcionando, les falta abrir su nueva oficina, que estará en la Plaza Mayor. Entre tanto y será el punto de encuentro para que cada uno comience a vivir su propia experiencia. Entre tanto, se les puede encontrar en las redes sociales y en su página web.