ENTREVISTA

«Cuando sales de Gran Hermano tu peor enemigo eres tú mismo»

Dos décadas después de la primera edición de Gran Hermano, Íñigo González repasa cómo influyó en él su paso por la casa, mientras ahora trabaja en El Ejido

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Hace dos décadas que Íñigo González entraba a la casa de Gran Hermano (GH). Un reality Show que por primera vez se hacía en España pero que consiguió romper todos los récord de audiencias y que cambio el paradigma de la televisión. En este tiempo, aquel joven de 23 años ha pasado por muchas vivencias personales y profesionales, y este año trabaja como Profesor de Español para Extranjeros en la Escuela Oficial de Idiomas de El Ejido, además de ser el Jefe del Departamento de Español.

–¿Cómo le ha influido el paso por GH?

–Gran Hermano siempre ha tenido algo que ver con mi vida. Cuando acabé, decidí matricularme en Periodismo. Sin acabar la carrera ya me habían contratado en el Pueblo de Ceuta para escribir una columna porque era Íñigo de Gran Hermano.

–Le ha marcado mucho.

–Sales de ahí y tu enemigo eres tú. Te vuelves muy egocéntrico, solo piensas en ti, te vuelves ambicioso y egoísta. Solo quieres estar de fiesta y con famosos. Tienes envidia de tus compañeros, de que unos tengan más éxito que otros, quieres salir en la tele... El tiempo en la casa creo que son las mejores vacaciones de tu vida, porque no gastas ni un duro, tienes todos los caprichos a tu alcance, pero cuando sales de la casa, creo que el peor enemigo eres tú mismo.

–¿Así se vio?

–Así lo veo ahora con el tiempo. GH es como una droga, engancha tanto que a lo largo de mi vida, a pesar de que era periodista, me gustaba decir que era de GH, si no te conoce alguien también te joroba o te fastidia que reconozcan a los demás y no te reconozcan a ti. Estás como en una burbuja y eres como un adolescente en ese sentido. Esta sociedad pone muchas etiquetas y haber estado en GH no es fácil, hace que no te tomen en serio.

–¿Se arrepiente de haber entrado?

–No me arrepiento de haber entrado, pero sí de muchas cosas que hice, aunque no dentro de la casa. Pienso que tuve un carácter demasiado inocente, pero también tengo que agradecer a ese carácter inocente el que me llamaran, porque para entrar en GH no puedes ser normal porque en mi edición creo que se presentaron 7.000 personas.

–GH se convirtió en adicción.

–Fíjate si GH es una adicción que yo estaba enganchadísimo a las redes sociales. Colgaba una foto y me quedaba pendiente de la repercusión que tuviera, de ver cuántos me gusta tenía. Durante estos 20 años he estado tan enganchado, que hace poco más de un año y medio decidí parar porque estaba siendo perjudicial para mí y lo estaba haciendo en cierta manera para mantener un poco la fama que GH te dio. Ya no uso las redes y tampoco hablo en el grupo de whatsapp que tenemos los integrantes de GH1.

–Pero estuvo en GH Vip.

–Estuve en GH Vip en 2004 y hasta hace menos de un año siempre he estado dispuesto a salir en un Reality Show. Durante estos 20 años siempre he mantenido la esperanza de que se hiciera un gran homenaje, que la Cadena apostara por GH y se hiciera un homenaje.

–¿Por qué un homenaje?

–Porque GH ha revolucionado la televisión. Con el éxito que tuvo GH creo que no se han aportado bien, porque convirtió a la cadena en la primera en audiencia. Operación Triunfo, por ejemplo, se basó en GH 1y le hicieron un homenaje con 16 años espectacular. Los reunieron a todos, le hicieron una entrevista a cada uno, los metieron en una casa y a nosotros quizás no nos lo hicieron por la pandemia, pero no veo que haya intención de hacerlo.

–¿Podría producirse esa reunión?

–Es cierto que todos no nos hablamos, es difícil que haya una reunión. Yo creo que ni siquiera con dinero de por medio se conseguiría, pero quien sabe.

–¿Cree que se les han tratado mal?

–Con GH no se han portado nunca bien los medios, por qué cuando hablan de los 60 años de la televisión, no hablan nunca de GH, si GH es la revolución de la televisión de hoy en día. Las Tentaciones son GH ahora, Operación Triunfo es GH pero con música. Todo son variaciones de aquella idea original. Pero en la televisión hay elitismo en intentar vetar GH cuando forma parte hasta del vocabulario de la lengua española. No entiendo que a Pasapalabra vaya gente que no la conoce ni el tato o momias televisivas como yo las llamo y no vaya nadie de GH. GH es el germen de la televisión actual. Marcó un antes y un después de la televisión.

–¿Qué le movió a entrar en GH?

–Me acuerdo que en aquella época yo estaba haciendo Filología Inglesa, porque Periodismo lo empecé después de mi paso por GH. Estaba con mi amigo Fernando y le dije que yo quería salir en la tele, ser famoso y sentir lo que sentía por ejemplo Miguel Bosé cuando lo entrevistaban o esta gente que en aquella época eran las estrellas.

–¿Participó en algún programa?

–Pues me ponía detrás de los canutazos de Miguel Bosé y de los famosos a ver si salía en la televisión. Me apuntaba a todos los concursos. Hice el casting de Alta Tensión, me gustaba mandar paneles porque en aquella época Constantino Romero era para mí lo más. Participé en el Precio Justo, tuve un papel de extra en la película 'Menos es más' con Elsa Pataky y Sergio Peris-Mencheta. Compartí película con la mujer de Thor (ríe). Me mataba el gusanillo de salir en la televisión.

–Y entonces llegó GH.

–En el casting de Gran Hermano que se hizo en el Hotel Barceló, antes Renacimiento, había mucha gente y me decían que no iba a entrar porque no daba el perfil. Me acuerdo que en el casting coincidí con Ismael y María José. Y en Madrid coincidí con Mónica. Lo que pasa es que no podíamos decir que nos habíamos visto. Inesperadamente, venía de Sierra Nevada, de liársela al profesor de Snowboard porque tardé en bajar la cuesta de Borreguiles todo el día entero, y justo me llamaron para decirme que me habían seleccionado para la segunda prueba y ahí ya fue una detrás de otra.

–¿A qué le guarda más cariño?

–Lo maravilloso de GH era que estabas por la calle en Madrid y un niño te veía en pleno centro, se emocionaba y te daba un abrazo porque estaba viendo a su ídolo.

–Ejerció de periodista pero ahora es profesor de español para extranjeros.

–El periodismo es una profesión muy inestable en la que el sueldo era mileurista, entrabas a las nueve de la mañana y llegabas a veces a las dos de la mañana. En 2013 empecé como profesor de español en la privada y desde hace tres en la Escuela Oficial de Idiomas como interino, en Español para Extranjeros (ELE). Y lo que me llena es lo que estoy haciendo ahora. Además en la Escuela Oficial de Idiomas de El Ejido tenemos una lista de espera de 30 personas. El Español para Extranjeros tiene más demanda que el inglés. Hay rusos, holandeses, rumanos, japoneses, coreanos o magrebíes que es el porcentaje más alto. Estoy a gusto y se vive bien aquí.