María Carvelo dirigiendo una de las actividades del taller de risoterapia.

Cuando la risa es la mejor terapia natural

La risoterapia se convierte en un complemento para vencer estados emocionales negativos como depresión, ansiedad o estrés, pero también físicos porque ayuda a otros órganos

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Una acción tan natural como reír se puede convertir en la mejor terapia natural para combatir los momentos de estrés y ansiedad que se viven en el día a día.

No en vano la risoterapia se lleva practicando más de 4.000 años. Sin embargo, quizás en estos momentos en los que la pandemia de la covid nos ha hecho vivir situaciones de estrés, ansiedad y emociones negativas, dedicar un rato a reír y liberar la mente, se convierte en la mejor medicina y las inocua para el cuerpo.

Y es que como señala María Carvelo, Educadora Social especializada en menores, familia y empoderamiento femenino, temas que trabaja a través de la disciplina positiva, la inteligencia emocional y la comunicación no violenta, son muchos los beneficios que ofrece la risoterapia. «A nivel psicológico ayuda ante estados emocionales negativos como depresión, ansiedad o estrés, también físicos porque ayuda mucho al resto de órganos y está demostrado científicamente. Ayuda a desarrollar habilidades sociales como vencer la timidez, olvidarte de los problemas. Sirve como mindfulness porque estás en el ahora y te impide preocuparte por otras cosas en esos momentos y además te hace quemar calorías porque mueves más de 400 músculos».

Sin embargo y pese a todo ello, aún la risoterapia está poco extendida y las personas que llegan a los talleres de María Carvelo lo hacen aún con bastante desconocimiento sobre el tema. «Vivimos en una sociedad en la que nos cuesta un poco ser espontáneos, abrirnos y demostrar las emociones, por lo que llegar a un grupo y perder el miedo al ridículo es difícil y suelen acudir a este tipo de talleres personas que quieren salir de su zona de confort y quiere probar, o ya lo han probado antes y saben los beneficios que tiene, también personas con mucho desparpajo», al tiempo que añade que precisamente su objetivo es «darlos a conocer para que vean que hay muchas formas de liberar emociones y al final esto es también un regalo de autocuidado».

De esta manera, para participar de ellos solo es necesario inscribirse en Coworking El Ejido.

Así, tras una sesión, la reacción de los asistentes siempre es positiva, como demuestra que todos se marchan con una sonrisa en la cara. Este es el caso de Alicia Pérez, que acudió la semana pasada por primera vez a este taller. «Buscaba echar un buen rato entre amigas y en buena compañía. Llegué un poco cortada, pero después me solté y me gustó», afirma.

Para Beatriz Malagón también fue su primera toma de contacto con la risoterapia. «Estaba viviendo una situación familiar un poco estresante y deprimente, y decidí que necesitaba reírme. Me enteré de este taller, me apunté y la verdad es que ha sido una liberación enorme tanto física como emocional sobre todo, me siento más feliz y más relajada».

En su caso hasta se plantea incorporar la risoterapia a su vida como algo periódico. «Además, tengo hijos y me ha dado ideas para hacer en familia en esas veces que necesitas romper con las dinámicas de enfado, poner un punto y a parte, y reír un rato juntos y relajamos todos».

Carmen Villegas, es psicóloga y en su caso conocía los beneficios de la risoterapia, como la liberación y la descarga de energía, pero nunca lo había practicado. «Llevaba una semana muy estresada y salgo mucho más relajada y sin tensión muscular. Perfecta para que venga lo que haga falta», señala sonriente, al tiempo que añade que «es una manera de situarte en el momento presente. Mientras hemos estado aquí, he desconectado de las tareas mentales que traía y ha sido estupendo e incluso la actividad de tener un diario donde anotar al final de día las cosas que te han hecho feliz ese día creo que es muy interesante».

Por otra parte y como señala María Carvelo «la risa tiene algo curioso y es que cuando tú te estás riendo verdaderamente con otra persona se crea un momento de complicidad y eso lo recuerdas para siempre. Una complicidad que de otras formas es difícil alcanzar».