EFE

ENTREVISTA

«El reconocimiento del público creo que es el mejor premio y lo tengo»

El Mago Yunke presentará un espectáculo de ilusionismo inédito en España propio del mejor mago del mundo

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Teatro Auditorio de El Ejido vivirá grandes ilusiones esta tarde, desde las 18.30 horas con la actuación del Mago Yunke. Un castellonense que ha conseguido por dos veces el título d mejor mago del mundo y que ofrece ilusiones de sello propio.

–Conjuro nos presenta un tipo de ilusionismo inédito en España. ¿Qué tiene de diferente este espectáculo?

–La magia que presentamos nosotros es toda construida en mi propio taller, por eso la magia que hacemos nosotros siempre es una magia muy original. Cuando estamos encima del escenario, el público no sabe lo que va a suceder, porque son efectos creados y pensados por mi mismo en mi propio taller. Eso es lo que diferencia este espectáculo a otros que puedan existir.

–¿Qué tipo de números va a mostrar?

–Los juegos que vamos a presentar son de una magia muy dinámica y con mucha energía. Habrá todo aquello que envuelve al mundo de la magia, desde apariciones y desapariciones, incluso una persona se va a partir por la mitad, habrá un juego en el que utilizamos fuego y es bastante espectacular. Todo lo que es el mundo de las grandes ilusiones.

–¿Cómo definiría la magia?

–Es como un sueño, como volver a ser niño, como volver a la niñez y entrar en un mundo de fantasía e ilusión, que siempre te sorprende y que alucina tanto a niños como mayores. Es de los pocos espectáculos que puedes compartir en familia, en el que goza el niño pequeño y los mayores que están viendo que los magos no tenemos poderes pero somos capaces de hacer cosas imposibles.

–¿Y qué significa para usted?

–Para mí significa mi vida. Desde muy pequeñito empecé con el mundo de la magia y no diría que es un trabajo, sino una pasión. La magia me apasiona, me fascina.

–Es el actual Ganador del Campeonato del Mundo de Magia, en Corea. No me equivoco entonces si digo que van a ver al mejor mago del mundo en directo...

–Ahora en Canadá a finales de julio tenemos otra vez el Mundial. En el último fui campeón, en 2018. Ahora en Canadá volvemos a competir. Pero ganar este premio no te convierte en el mejor mago del mundo, te convierte en un mago que gusta a los propios magos. Ser el mejor en algo, en el mundo del arte, es muy complicado. No es como en el deporte. En este caso es más una percepción del jurado que valora y te da un premio. Pero no creo que sea el mejor, eres el mejor para ese jurado. Quiere decir que has trabajado muchísimo y has creado cosas. Me considero un buen mago o al menos el más trabajador, pero no el mejor.

–Sería su tercer título...

–Gané en Lisboa (2000) y gané en Corea (2018). Ahora intentaremos conseguir el tercero. No sabría decir cuántos mundiales tiene el que más ha ganado, pero no creo que más de dos. Podría ser un momento importante para mí conseguir tres. Además voy con mucha ilusión y muchas ganas de poder conseguir otra vez el premio. Lucharemos para ello.

–Ha actuado ante gente muy importante. ¿Ante alguno se ha puesto verdaderamente nervioso?

–Sí, sobre todo Donald Trump Jr. Estaba participando en una fiesta privada y resulta que tenía que disparar con un arco y una flecha con los ojos tapados, un número que voy a hacer también esta tarde, y él era el que sujetaba la diana con un globo en el medio. Hubo momentos de mucha tensión y nervios, porque su padre era en esos momentos el presidente de Estados Unidos. Había un riesgo real y la gente de seguridad se puso muy nerviosa, hubo un poco de caos. Al final salió todo bien y él disfrutó mucho con el espectáculo.

–¿No le tembló la mano en ese momento?

–Yo estaba asustado y pensaba: como falle hoy no sé cómo va a terminar esto (risas).

–¿A quién le gustaría hacerle un truco de magia?

–Me encantaría a Rafa Nadal. Un español y un tío que es un ejemplo como persona y como deportista, por sus valores. Disfrutaría conociéndole en persona y de poder hacerle un efecto de magia.

–¿Qué le gustaría hacer desaparecer si pudiera?

–Si tuviera la capacidad diría las enfermedades y el hambre, porque son dos cosas muy obvias, pero que no deberían de pasar en estos tiempos. Otro cáncer que tienen los seres humanos y que deberíamos eliminar como fuera son las guerras, como la que estamos viviendo ahora cerca.

–Su nombre artístico es un homenaje a su abuelo...

–Sí, porque era herrero, trabajaba sobre un yunque y ese yunque aún lo conservo en la entrada de mi casa. Yo cuando era pequeñito le empecé a hacer los primeros efectos de magia a él. Le tenía muchísimo cariño. Pasé muchos años con él. Era el nieto más pequeñito e iba siempre con mi abuelo. Me llevaba a la herrería y me explicaba cómo funcionaban las cosas. Gracias a que mi abuelo era herrero, yo también empecé desde muy pequeño a forjar mi propia magia y creo que ese ha sido el motivo de que sea original mis espectáculos. Por la tradición de mi familia, tuve acceso muy pronto a un taller y a poder plasmar lo que en mi cabeza había. Construía trucos de magia y a raíz de ahí gané los premios internacionales, que son los que me lanzaron a poder trabajar fuera de España.

–¿Hay que ser también un poco yunque para aguantar en el mundo artístico y de la magia?

–Sí, yo creo que es necesario, pero también que te guste y te apasione lo que haces. Es importante enamorarte de lo que estás haciendo para no verlo como un sacrificio, sino como un gusto. Es fundamental creer en ti para sacarle el máximo partido a lo que estás haciendo.

–¿Recuerda su primer truco?

–En mi primer truco salí a un escenario súper nervioso, me temblaban las manos un montón y fue un accidente. Yo tenía dos pañuelos en mi mano y cuando estaba encima del escenario, uno de los pañuelos se me cayó por los nervios al suelo, con tan mala suerte que el pañuelo se coló en la casilla del apuntador que había antes en los teatros, sin poder recuperarlo. Entonces al levantarme saqué el otro pañuelo de mi mano. Y entonces el público aplaudió. Yo pensaba que me estaban aplaudiendo porque me querían apoyar, porque encima era en mi pueblo. Un pueblo pequeñito de la provincia de Castellón. Pero revisando el vídeo lo que se ve es que un pañuelo cae amarillo y se levanta rojo. La gente pensaba que había hecho un efecto de magia y no era así. Simplemente fue un accidente. Ese fue mi primer efecto de magia, que sin yo saberlo cambié de color un pañuelo. Me parece una cosa maravillosa que la magia se produzca como si fuese el destino.

–¿Cuál sería el mayor premio que le gustaría obtener?

–El reconocimiento del público creo que es el mejor premio y lo tengo, porque la gente sale muy contenta del espectáculo. Creo que la magia es un arte blanco que no se mete en nada. Creo que la magia gusta a todo el mundo, fascina, ilusiona. El premio que me gustaría ganar es el que gano cada día, que el público salga contento y que salgan mejores personas que han entrado. Que aprendan algo.