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«El público tiene que venir a dejarse ver por La Tuerta»

Jorge Usón, actor y director

Festival de Teatro de El Ejido
«El público tiene que venir a dejarse ver por La Tuerta»

Esta tragicomedia abre los espectáculos de sala de la última semana del 47 Festival de Teatro de El Ejido esta tarde a las 20.30 horas

Inmaculada Acién

Miércoles, 29 de mayo 2024, 23:37

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El Teatro Municipal de El Ejido acoge esta tarde, desde las 20.30 horas, el primero de los espectáculos de sala de la cuarta y última semana del 47 Festival de Teatro de El Ejido. Nueve de Nueve Teatro propone una tragicomedia en la que el espectador pondrá a trabajar su imaginación.

–Con La Tuerta debuta como autor y director teatral. ¿Cómo está siendo la experiencia?

–La Tuerta ha sido un encuentro entre una actriz, María Jáimez, y yo que soy actor, me siento actor y lo voy a seguir siendo. Pero, me puse en la tesitura de mirar desde fuera, empezar con ella con un folio en blanco el trabajo creativo, a partir de los temas y las necesidades de cada uno con respecto a esos temas que queríamos tratar. Después de un año de trabajo en un local, apareció un texto, que viene a ser una transcripción de un trabajo de investigación y creativo. Así apareció este cuento mitológico sobre la imposibilidad de amar, con un gran esmero estético, con un equipo para escenografía, vestuario y música, que se pusieron a la limón para sacar adelante un trabajo del que estamos profundamente orgullosos.

–Una tragicomedia.

–Sí, decía Valle Inclán que en España la tragedia no es tragedia sino esperpento. Nosotros no sé si llegamos a esperpento, pero desde luego es una historia contada con humor, que se asienta en el trabajo de María Jáimez y que habla de la imposibilidad de amar, del poder indispensable de la compasión, del perdón, de ponernos en el lugar de los demás como expresión máxima de evolución social. En el teatro quisimos despertar preguntas más que proponer respuestas. El público se va a ver invitado a imaginar todo, porque es un espacio vacío. El público que venga a vernos aquí en El Ejido estará invitado a imaginar y completar con su experiencia el lienzo del teatro.

–El público tiene que ir con mentalidad de dejarse llevar y de imaginar.

–El público tiene que venir a dejarse ver por La Tuerta y ahí ocurren cosas. Estamos convencidos del poder transformador del teatro y le hemos puesto mucha fe de que el teatro provee de mundos insospechados no solo para el público que viene, sino para los que hacemos teatro todos los días y en cada función. Cada día es una experiencia diferente y veremos qué quiere el teatro este jueves en El Ejido.

–La obra habla del perdón, esa palabra que parece que nos cuesta bastante sentir más que decir.

–Es una palabra muy exigente, implica una renuncia a una indemnización, implica una exclusión en la posición de víctima, que es de lo que trata nuestra obra. Se trata de una Menina del Barroco que queda tuerta de un ojo en su primer encuentro amoroso. Ante esto se encuentra ante un dilema, pasar página o no pasar página. Se decide por la segunda opción y ahí empieza la catástrofe.

–Es una misma historia, pero dos momentos históricos distintos.

–Sí, porque esta Menina nuestra lanza un maleficio para librarse del amor. Si ella no puede amar, nadie lo hará. Y veremos los efectos en una bailarina de la época actual que se llama Lucía.

–¿Una sola actriz, pero muchos personajes?

–Eso es, no solo personajes que ella encarna, sino personajes que ella ve y con los que dialoga, que vienen a perturbar la atmósfera. El público va a ver lo que la actriz propone y va a imaginar lo que la actriz está viendo. Es un trabajo doble, porque lo único que hay en el escenario es un lienzo, no hay atrezzo. Nosotros damos buena cuenta del poder de la interpretación. A veces se nos olvida que uno de los motores fundamentales de los actores de teatro es el de la imaginación, no solo imaginar ellos, sino dar a imaginar. Y la Tuerta es un sistema de dar a imaginar constantemente.

–Una sola actriz, un espacio vacío. ¿Se puede ser más arriesgado?

–El riesgo se compensa con la fé de que el teatro se produzca y hemos trabajado mucho en esa dirección. Compartimos María y yo, y todo el equipo que ha hecho la Tuerta una fe bastante grande por lo que el teatro es capaz de hacer sin apenas elementos. Creemos que ese es uno de los elementos que lo distinguen de otras artes como el cine o la pintura. La Tuerta es irreproducible en otro formato que no sea el teatro y eso para nosotros es un pasaporte para la eternidad, pero eso la gente tiene que verlo, si no viene a verlo se va a perder un viaje que creemos que es alucinante.

–¿Qué tiene más poder para usted a la hora de expresar y transmitir: la palabra, el baile o la pintura?

–Yo creo que todo tiene la misma matriz. Nosotros hemos ido al Museo del Prado a inspirarnos y han sido personajes sobre todo de Velázquez los que nos han dado un punto de partida. La expresión humana tiene para nosotros una misma raíz. Tiene formatos diferentes pero el mismo origen. Y creo se interpela con la matriz que todos los humanos tenemos dentro: para mí todos tenemos un poeta, una vedette, un músico y un pintor. Y nuestra Tuerta habla con todos esos que tenemos dentro. Por eso todo el que venga al teatro se va a sentir un poco artista también.

–¿Qué lienzo espera que pinten los espectadores?

–Nos ponemos en manos del teatro y va a ser lo que el teatro diga en ese momento efímero e irrepetible. Esperemos que lo pasen bien y se vayan a casa con alguna pregunta que se hagan a sí mismos. Como mínimo es un viaje divertido, sobre todo por el trabajo de María, que es una actriz bailarina que da gusto verla, una mujer en estado de gracia, en un momento estupendo que hace que todo florezca.

–Las luces y la músicas son dos elementos que dicen que tienen mucho peso en la obra.

–Podríamos hacer la Tuerta sin luz y sin música, porque el trabajo fundamental que sostiene el espectáculo es la interpretación. La luz y la música vienen a aportar alas más grandes y vuelos más altos. La Tuerta ya volaba, pero con la luz, la música, el vestuario y la caracterización conseguimos que el vuelo nos permita llegar al espacio. El ensueño está servido.

–Han estado nominados en cuatro categorías de los Premios Max.

–Sí y estamos muy contentos, aunque hemos sido finalistas solo como autor revelación que es en mi caso. Los Max los delibera un jurado de profesionales y que los compañeros destaquen un trabajo como el nuestro que es puramente artesanal, independiente, nos da buena cuenta de que algo bien hemos hecho, y eso nos da mucho aliento.

–¿Cómo esperan que sea esa representación de esta noche?

–Nuestra compañía estuvo en el mes de marzo en El Ejido con el anterior espectáculo 'Con lo bien que estábamos (Ferretería Esteban) y fue de maravilla. Se nota que el público de El Ejido tiene un Festival totalmente consolidado.Se nota en el nivel de respuesta del público: participativo, respetuoso, que llena... Vamos con ilusión más que con nervios, porque estamos orgullosos del trabajo y sabemos que el público de El Ejido lo va a apreciar. Ir a El Ejido es ir a una plaza que la tenemos como una de las mejores de España.

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