El proyecto 'Light for Honduras' del Sek Alborán, premio al Compromiso Social

La Fundación Felipe Segovia reconoce así esta iniciativa humanitaria internacional que ha convertido a un grupo de estudiantes ejidenses en profesores en Honduras

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Está claro que las nuevas tecnologías todo o casi todo lo pueden, incluso convertir a estudiantes en profesores a miles de kilómetros de distancia para ayudar a otros jóvenes que como ellos están intentando desarrollar sus estudios para alcanzar sus sueños profesionales.

Un proyecto con mucho corazón que llevan dos años desarrollando alumnos del colegio Sek Alborán, que nació bajo el nombre de 'Light for Honduras' y que recientemente ha sido reconocido con el premio de la Fundación Felipe Segovia en la categoría de Compromiso Social.

Este proyecto humanitario internacional, que nació de la inquietud y del compromiso de los propios estudiantes, tomó forma en clases virtuales online de matemáticas, lengua española e inglés mediante la que decenas de estudiantes de este centro educativo ejidense ayudaban a más de un centenar de alumnos hondureños.

Esas clases de refuerzo han contribuido a que muchos jóvenes hondureños pudieran obtener su Certificado Escolar para poder proseguir sus estudios o acceder a formación profesional que le permita incorporarse al mundo laboral.

Sin embargo, el proyecto 'Light For Honduras' no se queda ahí, sino que el resto de estudiantes del Sek Alborán también colaboran mediante distintas campañas realizadas para el envío de ropa, material escolar y libros de texto.

Miguel Ángel Doña y Ainhoa García, estudiantes de Bachillerato del Sek Alborán, fueron los encargados de iniciar un proyecto que pronto encontró nuevos compañeros de viaje, ya que muchos más estudiantes de Bachillerato se fueron uniendo para poder ampliar el proyecto y poder llegar así a más estudiantes de Honduras.

Un proyecto que más allá de la educación, se cimienta en el valor de la cooperación y de cómo unos jóvenes ejidenses convertidos en profesores están poniendo su granito de arena para que otros no abandonen la escolaridad y miren a un futuro de oportunidades. Ese es el compromiso social que la Fundación Felipe Segovia quiso premiar en su edición de 2020. Un proyecto que ambas partes esperan que perdure en el tiempo porque siempre habrá estudiantes en Honduras que agradecerán una mano amiga, aunque sea a través de la pantalla del ordenador.