Los profesionales del Poniente se forman frente a agresiones
Este tipo de acciones a personal del Servicio Sanitario Público Andaluz son un delito recogido en el Código Penal
Inmaculada Acién
El Ejido
El Hospital de Poniente acogió la pasada semana una jornada formativa enfocada en la prevención de situaciones conflictivas y destinada a adquirir habilidades para actuar ante comportamientos violentos hacia profesionales, así como evitar agresiones o minimizar sus consecuencias. Una acción que se llevó a cabo siguiendo las directrices del Nuevo Plan de Prevención y Atención Frente a Agresiones a Profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, ya que se trata de acciones recogidas como delito dentro del Código Penal.
Así, fueron miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, los que llevaron a cabo esta formación.
Durante las sesiones se expusieron datos recientes y comparativos de agresiones, se abordaron criterios de valoración del riesgo, comportamiento hostil, manejo de situaciones conflictivas, habilidades comunicativas y sociales, actuación ante casos de amenaza terrorista y, el mismo Plan de Prevención y Atención de Agresiones para profesionales del SSPA. Todo ello, con el fin de obtener habilidades que permitan manejar situaciones de riesgo, manejo del estrés con efectividad y actuaciones de control sobre el ambiente de trabajo.
Unas jornadas que, en definitiva, dejaron un mensaje unánime y claro por parte de los ponentes como es que «ante una agresión tolerancia cero y por tanto, todas las agresiones, de cualquier tipo, se deben denunciar».
En este sentido, fue en el año 2019 cuando la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía elaboró y puso en marcha un nuevo Plan de Prevención y Atención de Agresiones para los profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía, en el que se profundiza en el respeto a los derechos de los usuarios, haciendo hincapié en que debe ser recíproco.
Entre las novedades de este Plan, respecto a los anteriores, destaca la implantación de medidas de seguridad activa como la designación de interlocutores sanitarios provinciales y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, o la creación de otras figuras orgánicas cómo los delegados de prevención o profesionales guía, encargados de identificar posibles situaciones conflictivas con carácter preventivo y ofrecer acompañamiento, apoyo y asesoramiento a los trabajadores que sufren una agresión.