El Poniente recibe cinco donantes en su primer año como centro receptor

El Poniente recibe cinco donantes en su primer año como centro receptor

Con estos datos este centro hospitalario se coloca en la media andaluza de hospitales como osuna o Valme y por encima del de Motril

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Hospital de Poniente registró durante el primer año de su trayectoria como centro receptor de donantes de órganos y tejido un total de cinco donantes.

Una previsión que como reconoció ayer el coordinador de la Unidad Hospitalaria de Trasplantes Javier Fierro «es el mejor de los escenarios que nos planteábamos», al tiempo que aseguró estar muy contento con los resultados para ser el inicio. Y es que la previsión inicial con la que partió este hospital cuando en diciembre de 2017 entró a formar parte de la red andaluza de donación y trasplantes era el de contar con entre dos y tres donantes al año, por lo que alcanzar la cifra de cinco formaba parte de la previsión más favorable que podían soñar los profesionales sanitarios de este centro.

De ellos dos donantes fueron de órganos, dos de tejido y un quinto de órganos y tejidos, lo que permitió trasplantar a pacientes necesitados de ellos un hígado y cuatro riñones, además de permitir contar con una gran cantidad de tejido óseo muy útil.

Con estos datos, el Hospital de Poniente se situaba en noviembre de 2018 en la media de los hospitales andaluces por tamaño y complejidad, equiparándose en donantes de órganos con otros centros como Osuna o Valme, por encima de Motril y Antequera, y muy cerca del PTS San Cecilio de Granada.

Edad del donante

Entre los datos que ofreció Fierro, el coordinador de la Unidad Hospitalaria de Trasplantes puso el acento en la edad media del donante. «Ya no estamos hablando de accidentes de tráfico, sino que estamos hablando de gente mayor que fallece por otras circunstancias, fundamentalmente hemorragias cerebrales, y eso eleva la edad media del donante».

Esto cambia el escenario según Fierro porque «ahora estamos hablando con los hijos de los pacientes, y no con los padres, que eran antes». Así, la edad media del donante en el Hospital de Poniente se sitúa en los 68 años, fluctuando entre los 61 y los 81 años. «Es otro de los principios que hay que romper, que se puede ser donante en personas de edad, porque cada vez es más frecuente que la gente llegue a los 80 años con una calidad de vida buena o excelente y a penas sin problemas», afirmó Fierro.

No obstante, a lo que sí afecta que la edad el donante se haya incrementado es al hecho de que un solo donante pueda donar muchos órganos.

Objetivo de crecimiento

El objetivo en cuanto a donaciones que el Hospital de Poniente se plantea para este segundo año sería el incremento del número de donantes. «Si fuéramos capaces de incrementar un 50% sería un éxito y un crecimiento muy apropiado», apuntó Fierro, quien añadió que «la situación ideal es que a toda persona que se ve en el trance de que fallece y puede ser donante de órganos a la familia se le plantee la donación como una parte más de su plan de final de la vida».

La donación de tejidos

Uno de los aspectos sobre los que quieren hacer mucho hincapié durante los próximos años desde el Hospital de Poniente es el de la donación de tejidos. «Solo hablando de tejido óseo, hueso y tendones, hasta el 10 de diciembre de 2018, en Andalucía 3.592 pacientes habían recibido un trasplante de hueso, lo cual supone que todos los días algo más de diez pacientes se operan en los hospitales andaluces y reciben un trasplante de hueso», destacó Fierro.

En este punto, el coordinador de la Unidad de Trasplantes subrayó que si bien un trasplante de tejido óseo no salva una vida, «sí puede mejorar mucho la calidad de vida de un paciente o recuperar la funcionalidad de un brazo o una pierna, que de otra manera en ocasiones habría que recurrir a amputarlo».

Es por ello que Fierro quiso enfatizar la importancia de este tipo de donaciones, que pueden pasar más desapercibidas y que incluso el entorno puede no apreciarlo, pero que se encuentran con más asiduidad de lo que se piensa en el día a día de un centro hospitalario y en la vida de los pacientes operados.

En este sentido y a diferencia de los órganos, el tejido óseo es posible almacenarlo para poder hacer uso de él cuando sea necesario y de un solo hueso es posible extraer varias piezas que sirvan a varios pacientes para recuperar la movilidad en diversas zonas del cuerpo.

Por otra parte y en cuanto a quienes pueden convertirse en donantes de órganos, Fierro apuntó que prácticamente todo el mundo puede ser donante, exceptuando determinadas patologías, como el de pacientes que fallecen de una enfermedad neoplásica, cáncer, se les descartan, «porque se trata de ofrecer las máximas garantías de seguridad al paciente receptor, por lo que ante la más mínima duda de probabilidad de transmisión de una enfermedad que pueda resultar mortal se descarta».

De esta manera, la valoración del donante potencial se realiza de manera exhaustiva, como se recoge en un procedimiento, «se investiga la historia clínica tanto del hospital como del médico de cabecera, otros médicos, buscando enfermedades o circunstancias que hagan sospechar que pudiera tener alguna enfermedad y una vez no se detecta contraindicación, se hace un análisis exhaustivo del donante para descartar».