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María Galiana.
«La poesía es algo de primera necesidad»

María Galiana, actriz

«La poesía es algo de primera necesidad»

La actriz realizará un recital de poesías de autores clásicos españoles y sudamericanos junto al barítono Luis Santana

Inmaculada Acién

El Ejido

Viernes, 17 de marzo 2023, 23:19

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Este sábado a partir de las 21 horas, María Galiana se sube a las tablas del Auditorio de El Ejido por primera vez para poner voz a una selección de poemas de artistas españoles y sudamericanos clásicos bajo el título 'El Alma Desnuda', acompañada de la voz del barítono Luis Santana, intercalando recital y música, y también junto a José Manuel Cuenta al piano profesor del Conservatorio de Música de Linares.

–¿Cómo es el espectáculo que vamos a ver esta noche?

–'El Alma Desnuda' está formado por una serie de poemas de autores españoles y sudamericanos como los hermanos Machado, Amado Nervo, Juan Ramón Jiménez, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, a veces metemos un soneto de López de Vega, otras de Quevedo, tenemos también de García Lorca... Una selección de una hora o algo más de una hora.

Una pequeña Antología que nosotros buscamos y en un momento determinado cambiamos.

–¿Son poemas seleccionados por usted?

– Son poemas seleccionados por Luis Santana y por mí, además del productor Enrico Américo, que también interviene. Entre todos nos ponemos de acuerdo y vamos cambiando un poco, para no aburrirnos y no decir siempre lo mismo.

–Ha recorrido ya muchos puntos de la geografía española con este espectáculo. ¿Aún descubre sensaciones nuevas, emociones o matices en los textos cuando los interpreta?

– En realidad, depende mucho del ánimo con el que te enfrentes a ellos en cada momento, igual que también depende del público. En el escenario sabemos perfectamente cuándo el público ha conectado y eso te anima mucho. Al final te dejas llevar un poco también por los momentos, solo un poco, porque somos profesionales y las cosas se hacen como se tienen que hacer, pero siempre hay matices que sí que dependen del recital.

–¿Qué trata de transmitir con estos poemas?

–Trato de transmitir cultura, que la gente se anime a pensar que la cultura es algo beneficioso y placentero, porque hay mucha gente que piensa que la cultura es un rollo o un tostón y eso es una equivocación grandísima. Hay muchas maneras de emocionarse. Yo con la edad que tengo, que tengo más años ya que un loro, me puede emocionar perfectamente un chico haciendo reggaeton porque todo depende de la carne que se ponga en el asador. Si yo consigo que la gente se emocione en un momento determinado o que incluso se divierta y ría porque hay algún poema anónimo muy gracioso. Al final, cuando la gente sale del espectáculo, sale diciendo lo bien que se lo ha pasado. En un momento determinado me he podido emocionar, en un momento determinado me he podido reír y en un momento determinado he podido escuchar la voz de un barítono cantando en vivo, como es Luis, que da gusto escucharlo.

–¿Qué significa la poesía para usted?

–Parece una cursilada lo que voy a decir, pero no lo es: significa la trascendencia, algo que llega al alma, que está en lo más profundo de nuestro ser, es muy difícil hacer poesía, yo no sería nunca capaz, pero para mí significa la expresión máxima del lenguaje, de los sentimientos humanos, de la transmisión de lo que uno está sintiendo y pensando, me parece muy importante en nuestras vidas y ese escalón más sencillo por así decirlo de la poesía que son las canciones, a la gente le llegan, y eso es poesía también aunque pueda ser más «facilona», por llamarlo de alguna manera. La poesía es algo de primera necesidad.

–¿Es la vida para usted poesía en estos momentos?

–No, ahora mismo no. Mi vida es ya bastante prosaica.

–Ha dicho en alguna ocasión que le gustaría hacer un buen papel en teatro. ¿Lo ha encontrado ya?

–Sí lo he encontrado, pero eso no quiere decir que lo pueda hacer. Ahora tengo que buscar quien lo produzca. El hecho de que yo quiera hacer un papel no quiere decir que lo pueda hacer. Tiene que haber personas que confíen en que yo lo podría hacer bien o que me vean en ese papel, que estén dispuestas a poner el dinero para ponerlo en marcha, que encuentre un director que realmente también nos podamos entender. No es nada fácil. He encontrado el papel, pero estoy esperando a ver si lo consigo llevar a cabo. Hay tantos sueños en la vida... La cantidad de papeles que me hubiera gustado hacer, pero no significa nada, porque pueden estar a años luz de mis posibilidades personales.

–Lleva ya más de dos décadas y más de 400 capítulos ligada a Cuéntame. ¿Qué va a suponer el adiós a la serie para usted?

–Todavía no hemos dicho adiós. Hay una última temporada que empezamos a grabar en junio y estaremos todo el verano grabando. Esa temporada puede ser la última, porque va a ser bastante diferente de las demás por lo que cuentan, que tampoco dicen mucho, pero ahí estamos. Yo reconozco que después de 22 años, más no podemos pedir. Le tengo un cariño horroroso, pero es mi trabajo, tampoco me voy a poner a llorar, porque yo soy así de dura, la verdad es que yo no soy muy sentimental.

–¿Es una mujer muy pragmática por lo que veo?

–Pragmática, racional, tranquila de carácter y no tengo pajaritos en la cabeza. He sido 40 años profesora que ha sido mi verdadera vocación, la docencia, y lo que se acaba pues se acepta y ya está.

–¿Sigue con ganas de lanzarse nuevos proyectos?

–En la cabeza tengo el proyecto de ese papel que te decía que me gustaría hacer, pero aún está en pañales, porque los proyectos no son de un día para otro y antes tengo que tener cuatro meses, desde junio hasta parte de septiembre, cerrados para Cuéntame y con la edad que tengo no puedo hacer ya proyectos a largo plazo. Me conformo con los siguientes seis meses. Si de aquí a final de verano surge también la posibilidad de hacer lo otro que tengo en mente y que me hace mucha ilusión, ya me doy con un canto en los dientes. A más tiempo no puedo pensar.

–¿Conocía el Auditorio de El Ejido?

–Yo estuve en la inauguración del Auditorio de El Ejido como invitada en 2008. Fui desde Sevilla con Paco Tous, estaba María Barranco, también Verónica Forqué, que en Paz Descanse, estuvo unos cómicos sevillanos muy divertidos, Síndrome Clown, porque me invitó el director del grupo Axioma de Almería, Carlos Góngora, con el que yo había hecho la narración y voz en off de 'El Compromiso'. Y me lo pasé muy bien.

–¿No había vuelto?

–No, a El Ejido no. He estado en el Auditorio Maestro Padilla, la última vez hace unas semanas para que me dieran el Premio Carmen de la Academia del Cine de Andalucía.

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