Paco Álvarez descubre cómo la sociedad actual es aún romana

Las balas de plomo, el sistema de alcantarillado, los pasos de peatones, el suelo radiante, el tornillo de arquímedes o el plano octogonal fueron inventos romanos aún muy presentes hoy en día

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Pese a que la época romana quede tan lejos, la relación que existe entre los romanos y la sociedad actual aún es fuerte y se puede decir que somos más romanos de lo que aparentemente podamos pensar. Y es que son muchos los elementos que inventaron los romanos y que aún hoy se siguen utilizando e incluso intentando igualar sin éxito.

Esa curiosidades son las que han centrado durante toda esta semana las charlas que el investigador, geógrafo e historiador Paco Álvarez está trasladando a los alumnos de Primero de ESO de los centros eductivos de El Ejido, como una de las actividades didácticas y culturales que el área de Cultura está desarrollando este mes para conmemorar el Día Internacional del Patrimonio.

Un secreto que los romanos se llevaron a la tumba y que aún no se ha conseguido desvelar es cómo fabricaban su cemento para que tenga tanto aguante frente al agua.

De hecho, hay incluso un proyecto de la Unesco que se llama Romacons, que se fundó hace 19 años a nivel mundial «para intentar que reproduzcamos el cemento romano, porque no somos capaces a día de hoy de hacer un cemento tan bueno y tan barato como el romano. Nuestro cemento, llamado tipo Porland, se inventó en el siglo XIX, contamina mucho y a los 50 años especialmente en contacto con el agua se deshace y se convierte en arena. Y el cemento romano al contacto con el agua tiene elementos que se cristalizan y lo hacen más duro todavía», explica Paco Álvarez.

Otro ejemplo es la distinción entre plomo negro y plomo blanco, que en realidad es el estaño. «Ellos sabían que el plomo negro era malo, pero esa información se perdió en el tiempo. Durante la Edad Media el plomo negro se utilizó para adulterar el vino, porque al vino con agua, si le ponías un poco de plomo no sabía tanto a agua, se utilizó para el aliento porque daba buen ambiente y es veneno. Se utilizaba para prótesis dentales. Y Bethoveen, a quien le gustaba mucho el vino, es probable que muriera por un envenenamiento acumulado de plomo», apunta Paco Álvarez. Pero hay aspectos aún más curiosos.

Balas customizadas

En el siglo I a.c., en las guerras sertorianas en Hispania, está documentada la utilización de balas de plomo que permitían normalizar los proyectiles y personalizarlos. Balas en las que se podían grabar insultos, el nombre de los generales y otros mensajes.

El sistema de alcantarillado es totalmente romano e incluso tenían una diosa para las alcantarillas que se llamaba Cloacina.

También el hypocaustum o suelo radiante es el un invento romano. «El suelo radiante en Castilla se llamaba Gloria. La frase 'estar en la gloria' viene de estar en una habitación con suelo radiante.

Los pasos de cebra tampoco son un invento moderno. «Los inventaron los romanos y eran mejores que los nuestros y a la altura de la cera, en relieve. El carro tenía que frenar y alinear las ruedas para que pasaran entre los bloques que servían de pasos de cebra», subraya Álvarez, quien añade que «en Pompeya hay calles donde en el pavimiento, que es gris oscuro, hay incrustadas piedrecitas blancas para que de noche se pudiera ver mejor».

El odómetro o cuentakilómetors, el tornillo de Arquímedes, o el plano octogonal, usado en la configuración urbana de ciudadaes modernas como Nueva York y de muchas en Sudamérica, son otros claros ejemplos de modernos inventos de la época, que actualmente siguen teniendo un gran uso.

Roma y la conquista del espacio

Pero quizás una de las mayores curiosidades que deja la historia y que Paco Álvarez cuenta en sus charlas con estudiantes es la relación entre Roma y la conquista del espacio.

Las carreteras romanas tienen un ancho estándar cuyo equivalente sería aproximadamente un metro cuarenta por animal, por lo que una carretera mínimo tenía que tener dos metros ochenta. Las vías romanas hasta el siglo XVIII se habían ido arreglando, pero la red de carreteras en Europa y África era la misma.

«Cuando se inventó el tranvía, al principio era tirado por caballos y la vía se hizo al mismo ancho que la vía romana. Después de inventa el ferrocarril y los ingleses la hacen al mismo ancho de la vía romana aproximadamente. Cuando los ingleses comenzaron a construir el ferrocarril en EE UU, para poder venderles sus locomotoras, hicieron el mismo ancho de vía y los túneles los hicieron adecuados a ello», explica Álvarez, quien añade que como los tanques de combustible de los cohetes se fabrican en Utah y el lanzamiento se hace desde Cabo Cañaberal y solo se pueden transportar por tren, los tanques de los cohetes modernos está hecho en función de lo que medía la vía romana.

Mitomorfosis el libro que analiza esos mitos que aún son dueños de nuestra forma de hablar

Esta tarde a partir de las 20 horas, Paco Álvarez presentará en primicia en El Ejido su nuevo libro 'Mitomorfosis'. Una propuesta divertida que parte de un intento por averiguar por qué la sociedad crea los mitos y por qué siguen formando parte de nuestra forma de hablar y de expresarnos, y que acaba convirtiéndose en una forma de volver a contar todos los mitos desde el principio.

Y es que quién no ha dicho alguna vez aquello de 'hay miradas que matan' y que en realidad hace referencia a la mitológica criatura del Basilisco, o aquello de quedarse de piedra, que tiene su origen en el mito de Medusa'. «Todos sabemos cuál es nuestro talón de Aquiles y hay veces que hacer un trámite es una Odisea», señala Paco Álvarez, mostrando cómo los mitos están muy presentes en nuestro día a día.

De esa manera, este investigador, geógrafo e historiador, explica que hace miles de años los mitos eran a la vez el antecedente de nuestras series de televisión y la explicación poética de todos los porqués.

En este clásico moderno, el lector encontrará no solo una completa recopilación de los mitos de la Antigüedad y sus héroes, dioses y personajes de todo tipo que nos iluminan sobre temas eternos y universales como las pasiones, la ambición, el odio, la codicia, el miedo, la culpa el odio o los celos, entre otros, sino también alusiones a canciones, películas e ídolos de nuestros tiempo.