ENTREVISTA

«Este oficio es lo que da sentido a mi vida y me encanta»

El Teatro Auditorio de El Ejido se transforma en escenario de un espectáculo de cabaret con el que Loles León repasa episodios de su vida sacando las risas

INMACULADA ACIÉN El Ejido

noche al Auditorio de El Ejido en el marco del 45 Festival de Teatro de El Ejido para presentar su espectáculo 'Una Noche con Ella', en la que repasa momentos alegres y amargos de su vida, situaciones tan divertidas como absurda, pero siempre sacando la risa del público. Un espectáculo entre lo real y lo imaginario, donde el público tendrá que descubrir cuál es la verdad. Justo antes, recibirá un merecido homenaje a su medio siglo sobre escenarios y tras la cámara con una Butaca de Honor.

–Medio siglo sobre los escenarios. ¿Da vértigo cuando uno lo piensa?

–Bueno, tiene su cosa porque piensas cuánta información, cuántos datos, cuántas cosas han pasado... Pero seguimos para adelante. Lo bueno es poderlo contar y haberlo vivido. Eso es lo mejor de todo. Se nos pasan los años en un suspiro, yo siempre digo que no se entretengan mucho que en nada se han pasado ya 50 años trabajando en esto. 50 años encima de los escenarios o detrás de las cámaras. Ahora disfruto de esto.

–A la hora de preparar este espectáculo imagino que habrá habido muchos momentos de reflexión. ¿Con qué se queda?

–Pues no te pienses. Es cierto que hay una parte de verdad, pero hay mucha ficción y está muy mezclado. Aquí lo único que hemos intentado poner en pié ha sido la diversión, el buen humor, la gracia, el sentimiento, la emoción. Hemos trabajado la estructura del espectáculo, pero vamos a texto directo. Yo improviso mucho y hablo con el público. Reflexionar sobre lo que estoy diciendo encima del escenario no lo he hecho. Voy sin red.

–Eso al final es lo más emocionante ¿no?

–Sí, es que a mí no me gusta de otra manera, porque yo no reflexiono ni pienso nada. Yo voy a pecho descubierto. Pero a todo el mundo le gusta mucho y termina el espectáculo y se pone todo el mundo de pié. Se quedan muy contentos.

–¿Qué porcentaje de real y cuánto de ficción tiene el espectáculo?

–No hay un porcentaje. Es verdad que hubo un momento en el que Juan Luis Iborra, el director y autor de la obra, habló de un 20% de ficción, pero ahora ha cambiado todo. Creo que hay muchísima ficción, yo creo que hay mitad y mitad.

–¿Por qué en estos momentos este viaje por su vida?

–Bueno porque se puso a escribir este hombre. No por nada más. En la pandemia se puso a escribir, me llamó, me dijo que me iba a leer cuatro o cinco páginas de lo que te he escrito. Si te gusta sigo. A mí me encantó y siguió. Así que por la pandemia sobre todo.

–La pandemia también ha tenido cosas buenas entonces...

–Pues sí, esta. Hay niños que se han fabricado en la pandemia y nosotros hemos fabricado una obra de teatro-cabaret que es lo que me gusta a mí.

–¿El papel de mujer empoderada es un rol o le viene innato?

–No soy una mujer empoderada. Nunca me he tenido que empoderar porque nunca he sido sumisa ni he estado sometida a nada. El empoderamiento creo que se consigue una vez se liberan de un rol, pero yo no. Yo soy poderosa desde que nací. Libre desde que nací y he hecho lo que he querido desde que nací. Nunca me he sometido ni me han domado. Entonces no soy empoderada. Lo quiero dejar claro porque ahora todas las mujeres están empoderadas y me parece muy bien, pero es un término que hay que saber utilizarlo bien, porque empoderarse es liberarse de algo, romper las cadenas con algo. Yo no las he tenido, luego no he tenido que dar ese salto. Hay mucha mujer que ha luchado y ha estado ahí en primera línea de fuego. Hay una huellas que mi generación ya seguía. Ha querido poner otras nuevas, me parece bien, pero yo soy de las huellas de antes. Feminista 100% hasta que me muera. Nací mujer, luego soy feminista.

–¿Qué hay de mito y de realidad en su personalidad?

–No tengo nada de mito. Puede que haya gente que con 16 o 17 años que quiere dedicarse a este mundo de la interpretación se fije en este tipo de artistas como yo y puedes mitificar en algún momento dado. Es verdad que fui mito erótico cuando era bien joven, pero ya soy mito abuela.

–Este 2022 película en cine, 'El refugio', 'Tu cara me suena' en televisión, 'Una noche con ella' en teatro, La que se avecina en TV y más proyectos. Que el ritmo no pare...

–Sí, que no pare para nada. A mí me encanta. De mayor es cuando estoy teniendo mucho más trabajo junto que nunca. Pero lo estoy haciendo porque también la veteranía sirve para eso, para poder hacerlo todo y sin atropellarme viva. Lo estoy haciendo bien, voy a mata caballo, pero me gusta hacerlo todo, si no diría que no. Me ordeno los horarios y los días, porque este oficio es lo que da sentido a mi vida.

–¿Está en su momento más dulce?

–Estoy en un momento bueno, muy bueno, estupendo. Dulce no porque soy Diabética Tipo 2 y no tomo azúcar (risas). Lo disfruto mucho, lo vivo a tope, estoy contenta y también festejando a cada momento los triunfos y eso está estupendísimo.

–¿Con qué disfruta más?

–A mí me gusta todo el trabajo de interpretar y comunicar. Mi oficio es grande, es estupendo, lo vivo muy intensamente.

–Con 2 o 3 años ya estaba bailando por los bares con su padre. ¿Siempre se ha sentido artista?

–Sí, no tengo sentido de otra cosa. Desde bien pequeña ya estaba cantando y bailando, y por ahí, con mi padre que me llevaba para todos lados. Luego cuando creces, en la adolescencia ya quieres salir de ahí y hacer teatro y te vas por otros rumbos. Pero espectáculo siempre.

–Después de toda una vida sobre los escenarios... ¿Hasta qué punto su forma de ser se ha convertido en su forma de actuar o viceversa?

–Mi forma de ser no tiene nada que ver con mi forma de actuar. La actriz está ahí pero sí que tengo una cosa innata que cuando estás encima de un escenario lo tienes y no sabes ni cómo lo tienes, pero luego mi vida cotidiana es la de una ama de casa con mi familia y mis amigos, voy a la compra, cambio una bombilla y arreglo un grifo en mi casa si se rompe. Soy manitas y muy normal. Es verdad que me dan personajes que son muy acordes a mi personalidad, lo que hace que disfrute muchísimo.

–Hoy le conceden una Butaca de Honor...

–Sí, eso me han dicho. Estoy muy contenta. Es un reconocimiento que me gusta mucho porque es muy original. Celebro que se les ocurran estas cosas porque para nosotros es lo más importante.