Autocrítica hídrica en el Poniente almeriense
Juan B. Escobar Pérez, licenciado en Ciencias Ambientales por la Universidad de Almería y Graduado Superior en Ingeniería Ambiental Especialidad Tratamiento de Aguas por la Universidad de Cantabria
Juan B. Escobar Pérez
Jueves, 21 de abril 2016, 12:10
A menudo solemos decir: "Yo puedo criticar a mi familia pero que nadie hable mal de ella delante de mí"; es por ello y en ... calidad de bisnieto, nieto e hijo agricultores del Poniente almeriense y en base a mi formación relacionada con la gestión hídrica, que me creo con el derecho de opinar sobre cómo deberíamos actuar para afrontar un problema del que no podemos huir: NO TENEMOS ASEGURADO EL SUMINISTRO DE AGUA PARA LOS PRÓXIMOS AÑOS.
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Y es que tengo grabada a fuego una frase de mi padre tras comentarle que en clase de Hidrogeología, mi profesor el catedrático D. Antonio Pulido Bosch, nos había dicho que estábamos sobreexplotando los acuíferos y que nos íbamos a quedar sin agua si no racionalizábamos su gestión, a lo cual me dijo "niño, tu que sabrás, hay agua de sobra, ha habido restricciones en toda España y aquí nunca ha ocurrido eso". Esto solo es un ejemplo de la mentalidad que hemos tenido toda la población almeriense durante años sin pensar que aunque basándonos en nuestra experiencia hemos conseguido cosas inimaginables (el milagro almeriense) debemos sustentarnos en los expertos para que podamos mantener nuestro medio de vida de forma sostenible.
A pesar de que los agricultores, principales consumidores de agua en la comarca, han racionalizado su uso al máximo de forma individualizada, no han conseguido que los órganos colegiados de gestión hayan estado a su altura, bien por permitir la perpetuación de presidentes de regantes que han hecho buenos a sus antecesores a pesar de los malos precedentes, o bien permitiendo interferencias políticas interesadas en sus órganos de gestión, es decir velando únicamente por su interés particular y no por el bien común, pues el agua no nos pertenece por poseer un pozo ya que todos consumimos agua de un fondo común.
Ha llegado el momento donde no se puede recurrir a los reproches, solo ir todos de la mano apoyándonos en los expertos para racionalizar el consumo, proteger los acuíferos sobreexplotados y aprovechar todas las fuentes potenciales de agua. Para ello hay que establecer un debate público donde se establezcan claramente disponibilidad y costes, de forma que entre todos podamos contribuir de forma proporcional a volver a disponer de aguas subterráneas de calidad con unos balances de extracción y recarga adecuados, sino es así nos veremos avocados a una guerra encarnizada por el agua que acabará con el futuro de la agricultura almeriense.
¿Es necesaria la desalación? Lo es, ¿es necesario el trasvase? Lo es ¿Es necesaria el agua regenerada? Por supuesto, así como volver a utilizar el acuífero superior. Pero cualquier alternativa de ellas necesita de análisis previo con una visión a largo plazo, sin cortoplacismos, ni venta de infraestructuras populistas, ni como una oportunidad de repartir comisiones millonarias.
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