Las bajadas en el valor catastral dejarán un ahorro de 2,5 millones a los propietarios de fincas

  • Las revisiones en suelo urbanizable bruto y reparcelado y urbano no consolidado afectan a más de 1.800 hectáreas

Los propietarios de las fincas afectadas por la revisión del valor catastral en determinados tipos de suelo en el municipio, durante estos dos últimos años, se beneficiarán de un ahorro de 2,5 millones de euros, gracias a la reducción de este valor por parte del Consistorio.

Y es que tras revisar el valor del suelo en parcelas situadas en suelo urbanizable bruto para 2014, ahora de cara a 2016, se consigue otra nueva bajada en el suelo urbano no consolidado y en el suelo urbanizable reparcelado, que alcanza un 32%, frente al 80% del primer caso.

Al respecto, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, explicó que «se hacía imprescindible corregir las descompensaciones entre los valores existentes del suelo y los reales de mercado, siendo una obligación moral para nosotros y un compromiso con los ejidenses marcado desde el comienzo de la legislatura anterior, ya que la situación era tremendamente injusta para los propietarios de estos suelos que tenían que asumir, en muchos casos, impuestos totalmente desorbitados».

Esta actualización llevada a cabo por la Dirección Provincial del Catastro, a petición del Gobierno local, tiene por objeto evitar las situaciones de injusticia que se generan como consecuencia de la descompensanción de los valores catastrales, al no encontrarse adaptados al precio real del mercado y que, por tanto, el gobierno de Góngora consideraba prioritario corregir, ante el grave perjuicio que esta situación estaba generando a muchas familias a la hora de liquidar determinados impuestos.

De 400 a 850 euros Ambas revisiones afectan a más de 1.800 hectáreas de terreno situadas en el municipio, suponiendo en el caso de aquellas ubicadas en suelo urbanizable bruto, un ahorro medio en torno a 850 euros por parcela y de unos 400 euros en aquellas fincas ubicadas en suelo urbano no consolidado y en suelo urbanizable reparcelado.

Para el Consistorio, se trata de una importante revisión a la baja que, como bien apuntó el regidor del municipio, «viene a unirse al conjunto de medidas puestas en marcha por la administración local con la finalidad no sólo de corregir las descompensaciones entre los valores actuales y los de mercado en estos tipos de suelo, sino también para reducir la carga fiscal que soportan actualmente los ejidenses y favorecer, de manera indirecta, más alternativas de negocio, así como el crecimiento de la propia economía local».

El primer edil señaló que eran conscientes «de la descompensación que había entre los valores catastrales y los valores reales del mercado y que esta se ha venido traduciendo en graves perjuicios para cientos de familias ejidenses, que, en algunos casos, tenían que verse obligados a renunciar a la herencia por no poder afrontar la carga fiscal de la misma; produciéndose así un agravio en relación a lo que tenemos que pagar en Andalucía por este impuesto en comparación con otras ciudades de España», concluyó el alcalde ejidense.