Una década ‘inculcando’ sonrisas
Tras dedicarse 11 añosa hacer más llevadera la estancia en el Hospital de los niños ingresados, la maestra, Rosa Benítez, se marcha.
Elizabeth de la Cruz
Jueves, 21 de abril 2016, 12:48
Después de más de una década compartiendo experiencias y ayudando en su aprendizaje a los más pequeños ingresados en el Hospital de Poniente de El ... Ejido, Rosa Benítez, la maestra responsable del Aula Hospitalaria de este centro, se marcha a enseñar español en Francia, lo que ha dejado un gran vacío no sólo entre los más pequeños y sus familiares, sino en el resto del personal sanitario del Hospital.
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Y es que sólo durante este pasado curso, el Aula Hospitalaria del Hospital de Poniente atendió a 458 niños, con una media diaria de seis alumnos. Otro curso finaliza y el balance es muy positivo.
Durante estos meses, y según los datos facilitados por el centro hospitalario a este periódico, «se han realizado muchas actividades lúdicas y culturales: actuaciones de teatro, magia y marionetas; pintura de caras y globoflexia, nos han visitado los Reyes Magos y Papá Noel. Hemos disfrutado de cuentacuentos. Nos han visitado colegios y hemos hecho actividades juntos. Además cada semana tenemos un taller de marionetas, en el que Michel nos enseña a ser actores de teatro de guiñol. Y cada mes y medio nos visita el gran Magoo con su magia», señalan desde el Hospital.
«Como en casa»
Todas estas actividades se suman a las que desde este aula, Rosa Benítez realizaba junto a los pequeños para que no llevaran atraso al volver a sus respectivos colegios. «Lo más importante es que en el aula nos sentimos cómodos y seguros, como si estuviéramos en casa», subrayó Benítez.
Con el objetivo de atender a los niños enfermos que pasan estancias prolongadas en los hospitales se crearon las denominadas aulas hospitalarias de las que, hoy día, hay en prácticamente todos los hospitales del país. En la provincia de Almería hay tres en funcionamiento: en el hospital de Torrecárdenas (Almería), en el hospital de La Inmaculada (Huércal-Overa) y en el hospital de Poniente (El Ejido). Por estos espacios, como media, pasan cada curso escolar unos 2.000 estudiantes entre tres y dieciséis años. Asistir al aula permite a los menores salir de la habitación, entrar en contacto con otros niños, y olvidar el miedo que les produce el entorno.
La organización de esta maestra con cada uno de sus alumnos va en función de la estancia que cada uno vaya a pasar hospitalizado. Si se trata de pocos días, se centra básicamente en ofrecer distracción. Si la estancia es más prolongada, su principal misión será que el estudiante no pierda el hilo en relación al resto de sus compañeros de clase.
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Con todo, y tras más de una década dedicada a ellos, Rosa Benítez dice adiós a sus pequeños, aunque con la tranquilidad de haberles enseñado a sonreír.
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