Borrar

Tras la tormenta... ¿Llega la calma?

Nadie en El Ejido podrá borrar jamás de su retina lo que ocurría el pasado miércoles 20 de noviembre cuando el reloj apenas alcanzaba las tres de la tarde. Porque cuando el cielo se oscureció y las primeras gotas de lluvia se convertían en granizo, en pedrisco, ningún ejidense se lo tomó a broma, ningún agricultor pudo evitar sentir cómo se encogía su estómago, ya después hasta el corazón, porque tras más de 40 minutos de intenso diluvio nada volvió a ser igual para esas 500 familias afectadas de forma directa por el fuerte temporal sufrido.

Elizabeth de la Cruz

Jueves, 21 de abril 2016, 12:48

«Lo que yo pasé fue muy chungo. Las dos primeras ramblas que saltaron me pillaron una por delante, y otra por detrás a 500 ... metros de mis invernaderos. Cuando salí del coche el agua me llegaba por la cintura y tuve que cruzar la rambla que salía detrás de mí y que me arrastró hasta la valla de una finca. Al final lo conseguí pero el agua bajaba con muchísima fuerza y con muchísima basura y hasta algún animal ahogado, lo que viví fue brutal, nunca he visto cosa igual». Es el testimonio de Raúl Navarro. Un joven agricultor ejidense que no tuvo que lamentar daños en su cosecha o infraestructura, pero cuya vivencia el pasado miércoles en este municipio, sí que le llegó a hacer temer por su propia vida.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

ideal Tras la tormenta... ¿Llega la calma?

Tras la tormenta... ¿Llega la calma?