«Las personas con discapacidad son personas, y diferentes, no son niños»
Roberto Aguado es licenciado en Derecho y además tiene un máster en Asesoría Fiscal de Empresas pero pronto se dio cuenta de que lo suyo no era estar en un despacho, sino con la gente. Así, se animó a estudiar Educación Social por la UNED y ahora lleva desde enero como director de la Casa de Oficios de Asprodesa.
Elizabeth de la Cruz
Jueves, 21 de abril 2016, 12:39
?¿Por qué decide un abogado estudiar convertirse en educador social?
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?Si tu situación personal, familia, hijos, hipotecas, etcétera, te lo permite, creo que ... en esta vida, que ademas pasa muy rápido, tienes que intentar trabajar en lo que te hace feliz. El trabajo es el trabajo, estamos de acuerdo, pero si en tu trabajo te sientes realizado y feliz, es un avance que ya tienes ganado.
?¿Y qué le aporta ahora?
?Me aporta el trato directo con las personas, en mi caso con personas con discapacidad intelectual, y con sus familias, para poder acompañar y apoyar en el día a día en todo lo que sea necesario. Se trata de acompañar y facilitar el día a día, servir como apoyo, como su referente, acompañándoles en su caminar diario, no de hacerles las cosas, sino de enseñarles y estar con ellos en su proceso de aprendizaje.
?¿Con qué otros colectivos ha trabajado?
?Hasta ahora, solo he trabajado con personas con discapacidad intelectual, primero en programas de orientación laboral, en los que se pretendía la inserción laboral de personas con discapacidad intelectual en empresas normalizadas mediante contratos de al menos 6 meses de duración.
?¿Cómo marcha su experiencia como director de la Casa de Oficios de Jardinería en Asprodesa?
?La experiencia de la casa de oficios es muy enriquecedora. Desde el primer momento, tuve claro que mi labor de dirección no debía de quedarse encerrada en un despacho, sino que lo mejor sería estar junto a ellos en su aprendizaje diario, y así poder tener cercanía y empatía con ellos, saber de sus necesidades y de sus evoluciones. Al principio quizás tenia el miedo de no ser capaz de despertar interés en personas sin ninguna experiencia laboral, para que durante un año acudieran al centro de trabajo. Pero la verdad que hemos formado a un grupo de doce chicos y chicas que están super motivados por aprender y venir a trabajar todos los días, por ser útiles y aprender un oficio. Es un trabajo directo con la persona con discapacidad intelectual, un verdadero empleo con apoyo, en el que vas viendo la evolución de cada uno.
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?¿Cómo es trabajar con personas con discapacidad intelectual?
?Las personas con discapacidad son personas, y son todas muy diferentes, no son niños como mucha gente piensa, y no son todos cariñosos, ni son todos super agradecidos y lo que les enseñes no se les olvida nunca más, no es así la realidad. Estos comentarios parten del desconocimiento de parte de la sociedad.
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