'Haciendo vida' en la cochera
Encarnación Yebra tiene 66 años, es viuda desde hace casi veinte y tiene dos hijas que en la actualidad ya no viven con ella.
ELIZABETH DE LA CRUZ
Jueves, 21 de abril 2016, 12:31
Tras toda una vida trabajando en el invernadero, esta mujer de El Ejido, denuncia que lleva cuatro años «durmiendo en la cochera» de su propia ... casa ubicada en el barrio de Ejido Norte, porque la humedad, las filtraciones de agua y las grietas han tomado paredes y suelos de su domicilio, una situación que a su juicio viene provocada por el «exterior, de las tuberías de la misma calle», así que achaca su problema al Ayuntamiento, al que desde hace años viene trasladando lo ocurrido.
Sin embargo, como ella misma aclara, «ellos dicen que la casa es muy vieja, que puede ser de las tuberías de mi propia casa pero no pasan por ahí, y también hay humedad en las fachadas de otras viviendas, e hicieron cinco catas en la mía y descartaron que la avería viniese producida por la red de agua potable o saneamiento», señala.
Pero como recuerda, el problema comenzó hace mucho tiempo. «Desde hace ocho años las puertas de mi casa no cerraban ya, y de vez en cuando las oía crujir, pero yo no pensaba que podía deberse a eso. Luego hace cuatro años, ya vi las primeras manchas de humedad en el patio y me di cuenta de que a la fachada de la vecina le ocurría lo mismo. Entonces llamé a Elsur, vinieron y comprobaron la casa, hicieron varias catas pero no dieron con la raíz del problema, negaron que hubiese fuga de la red de saneamiento o abastecimiento y se fueron», relata esta vecina de El Ejido.
Por el contrario a día de hoy, esta mujer que reside en la calle Duque de Alba de El Ejido, lleva desde hace cuatro haciendo su vida diaria desde el garaje anexo a la vivienda. «En 2009 tuve que dejar ya de dormir en las habitaciones de la casa porque las grietas empezaron a aparecer y una noche tras oír crujir la puerta del armario escuché también cómo lo hacía la grieta y entonces me asusté», relata.
Por si esto fuera poco, añade, «las filtraciones y la humedad empezaron a salir también por los suelos de todas las habitaciones, y el olor ya era insoportable». Con todas estas circunstancias, apunta, decidió salvar todas sus pertenencias en una habitación contigua a la casa y dormir, cocinar y permanecer todo el día en el que siempre había sido el garaje de su vivienda porque como dice, «no voy a dejar mi casa». Y es que como ha podido comprobar este periódico, en marzo de 2009 Encarnación registró su primera instancia en el Ayuntamiento ejidense señalando que desde el mes anterior habían «aparecido varias vías de agua en las habitaciones y el almacén no siendo la primera vez que pasa, pero ahora hay hasta charcos», argumentaba.
Según refería, «dichas humedades se aprecian también en viviendas vecinas, en las calles Celín y Duque de Alba» y que ya entonces la situación era de tal gravedad que afectaba «a la estructura de la vivienda» si bien descartaba que fuesen «aguas fecales». No obstante, de forma paralela también solicitaba al mismo tiempo «un informe de salubridad a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía» por el que poco después concluirían que «la situación actual puede suponer un importante riesgo para la salud y la seguridad de las personas que habitan en la vivienda por lo que considero necesario que en la mayor brevedad se hagan las revisiones, estudios, etc. necesarios por técnicos competentes en la materia para valorar la situación y determinar el origen del problema a fin de que por quien corresponda, se lleven a cabo las acciones oportunas para corregir la situación actual».
Pero en mayo de ese mismo año Encarnación recibía también la respuesta del por entonces concejal de Obras Públicas, Ignacio Berenguel, quien concluía que «no hay avería alguna en las redes de agua potable ni de saneamiento. Asimismo le indico que se han realizado cinco catas llegando hasta la lastra no detectándose pérdida de agua que pueda afectar a la vivienda», se puede observar en los documentos que muestra esta vecina de El Ejido.
Según se refleja en el informe realizado por la empresa municipal, Desarrollo Urbanístico de El Ejido (DUE), entre las posibles causas de la humedad de esta vivienda se encuentran «la posible filtración de la red de agua potable o saneamiento, la de la vivienda o a la existencia de un cúmulo de agua bajo la vivienda de origen natural». De hecho, el escrito concluye que las filtraciones de ambas redes podrían descartarse porque no se han observado y avanza que el origen natural puede ser «la causa más probable de la humedad existente en la vivienda» y por último expresa que, «dado que se trata de una situación anormal y de origen natural solo cabe esperar a que con el buen tiempo de la época que se avecina, desaparezca la humedad situada en el subsuelo».
Lo cierto es que la situación lejos de solucionarse se ha agravado en el tiempo así que Encarnación decidió llevar el caso a los juzgados de los que pronto espera noticias. En 2010 volvió a solicitar otro informe de salubridad y en 2011 decidió pagar de su bolsillo un «informe pericial» en el que se apunta posibles filtraciones de la red de agua potable y se deja claro que solo cabe una solución al respecto, «descubrir parte de la red de abastecimiento de la calle Duque de Alba o en su caso realizar una zanja transversal profunda para poder observar con claridad la presencia o no de aguas» pero hasta ahora no hay acuerdo.
Mientras tanto, Encarnación sigue 'haciendo vida' en su cochera.
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