Lleva una semana en huelga de hambre a las puertas del Hospital para pedir ayuda
Miguel Ángel López es un vecino de El Ejido que tiene 45 años y cuando tenía cinco sufrió una poliomielitis, una enfermedad viral que puede afectar la médula espinal causando debilidad muscular y parálisis, que le ha dejado graves secuelas en una de sus piernas y que junto a un accidente laboral que sufrió hace ya dos años trabajando en un invernadero, le han llevado a una situación que para él ya se ha vuelto insostenible.
Elizabeth de la Cruz
Jueves, 21 de abril 2016, 12:40
Y es que como ha explicado a IDEAL, su «desesperación» es tal que no ha concebido otra opción posible que acudir al área de Urgencias ... del Hospital de Poniente y declararse en huelga de hambre a sus puertas y desde hace ya una semana, para pedir que le den «una ayuda, o una baja, porque llevo toda la vida cotizando en la Seguridad Social y ahora no puedo recibir nada porque me dicen que estoy apto para trabajar, y a mi me operaron en el mes de mayo para dejarme un pie fijo así que no creo que pueda volver a trabajar en un invernadero», lamenta.
En este sentido, Miguel Ángel relata su historia y recuerda cómo sufrió el accidente. «Hace dos años me torcí el tobillo y se me cayó un carro sobre el cuerpo dentro del invernadero, entonces estuve un año de baja pero tras una valoración del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) me dijeron que estaba apto para trabajar, y ahora no cobro ni un céntimo», señala. Como añade, «el pasado 17 de mayo me operé en el Hospital de Poniente y me han dejado un pie fijo, así que me he venido aquí porque ya no sé ni qué hacer, yo estoy muy mal, así no puedo vivir, porque yo me he dedicado toda la vida a la obra o al campo y no voy a encontrar ahora un trabajo por ejemplo de oficina que pueda llevar con mi enfermedad».
Es por ello por lo que lleva desde el martes de la semana pasada en huelga de hambre desde el área de Urgencias del Hospital a la espera de que le ofrezcan una ayuda que no llega. «Me han dicho que como la semana pasada eran las fiestas no estaba la asistenta social, pero que a su vuelta hablarían conmigo», aclara.
No obstante, su caso está en manos del graduado social, Francisco Gil, desde hace casi un año. «El argumento que defiende el INSS es que la poliomielitis le fue detectada antes de su inicio en la Seguridad Social, y por tanto, no le conceden la incapacidad», matiza Gil. Sin embargo, y tras el recurso que se interpuso y que también resultó denegado, la situación que sufre este vecino de El Ejido ya está en manos del Juzgado de lo Social. «Entendemos que sí que hay posibilidad de lograr esa incapacidad por el agravamiento que le ha podido acarrear en el tobillo el trabajo que desempeñaba, ya que posiblemente si se hubiese tratado de otro tipo de trabajo, no estaría así», concreta.
A la espera del resultado que arroje esa demanda que fue interpuesta hace nueve meses, lo cierto es que este ejidense, que además solo puede contar con la ayuda de sus padres quienes no cuentan con muchos recursos, no tiene previsto abandonar su ayuno porque no ve otra opción posible para salir del túnel que le está llevando a pasar estas noches desde la sala de espera de un hospital.
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