Una Navidad para aprender del pasado y no olvidar las raíces

Una Navidad para aprender del pasado y no olvidar las raíces

Los alumnos del colegio Mirasierra despidieron el trimestre aprendiendo a hacer jabón, pan, queso, cestas de esparto, embutidos y miel

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Mirasierra de Las Norias se propuso el año pasado que sus 620 estudiantes conocieran su historia y sus raíces, cómo era la vida hace años y cómo vivían el día a día sus vecinos, porque la historia comienza por uno mismo y por lo que tiene más cerca.

Así, si el pasado curso el gimnasio de este centro educativo se convirtió en un cortijo, a través del que explicarle a los alumnos cómo eran las casas y como era la forma de vivir de los años 50 en la zona de Las Norias y en Andalucía en general, este año AMPA y profesores se propusieron que los niños descubrieran algunos oficios y actividades comerciales que la gente desarrollaba para vivir. Todo ello enmarcado en el programa educativo y formativo que desarrolla el colegio y que funciona por proyectos.

En este sentido, durante el segundo trimestre los alumnos trabajarán, enfocado a la semana cultural, el patrimonio cultural, social y medio ambiental de Las Norias.

«Hemos aprovechado los últimos días de colegio para empezar a crearles la curiosidad a nuestros alumnos», explica la directora del centro Margarita Cobacho. Así, como ejemplo, los estudiantes descubrieron durante estos días la procedencia y el significado de la palabra salario, que en realidad es bolsa de sal a cambio de su trabajo, o el término trueque.

Durante estos últimos días y en el marco de este mercadillo tan especial, los alumnos participaron en demostraciones de elaboración de jabón, pan, queso, cestas de esparto, embutidos y miel.

«Hay que acercar a las nuevas generaciones la importancia de los productos básicos, su elaboración y el apoyo a los pequeños autónomos y artesanos que luchan porque esos trabajos no se pierdan», explica Margarita Cobacho.

Por ello, los alumnos participaron durante las mañanas del 20 y 21 de diciembre en estas actividades, realizando ellos mismos trueques para conseguir su desayuno de chocolate con rosquillas. «Les brillaban los ojos al ver su gimnasio convertido de manera espectacular por nuestro AMPA El Duende en un gran mercadillo», afirma la directora del centro.

Abierto a la localidad

Sin embargo, como ya sucediera el año pasado, esta iniciativa no solo se realizó de puertas a dentro del colegio, sino que por la tarde este mercadillo se abrió a los padres y a todos los que quisieron visitarlo, al igual que el sábado por la mañana. «Ha sido un éxito así que el próximo año pensaremos en repetir», asegura Margarita Cobacho, quien destaca que «como directora del CEIP Mirasierra no podía haber soñado un final más feliz y didáctico para este primer trimestre. Tengo un AMPA, El Duende, que vale millones y que participan sin pensarlo en todas las actividades que se les proponen o son ellos los que las proponen y desarrollan».

Un trabajo y una colaboración que la directora de este centro quiso poner en valor porque como subrayó «han estado preparándolo muchas noches sin dormir y con mucho cansancio físico. Contamos incluso con la colaboración de sus familiares y amigos, que no dudan en participar».