Melani Olivencia en la puerta del que durante seis años ha sido su negocio y su vida, ahora con el escaparate tapado y la persiana bajada. / I. A.

Loreta echa el cierre y evidencia la agonía del comercio de proximidad en El Ejido

Cada día son más los escaparates desiertos, vacíos y llenos de polvo los que salpican las calles del municipio, con una pandemia que fue la estocada final para muchos

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Hace tres años que Melani Olivencia, propietaria de Loreta, tienda de referencia en tallas grandes en el municipio de El Ejido, asumía el cargo de presidenta de la Asociación de Comerciantes y Servicios de El Ejido. Lo hacía convencida de la necesidad de darle un impulso al comercio local, a ese comercio de proximidad que ya venía sufriendo y mucho en el municipio de El Ejido.

Desde la presidencia de la asociación, pero también en el seno de su propio negocio, durante los seis años que lo tuvo, buscaba nuevas vías como la promoción a través de las redes sociales, donde mostraba modelos, complementos, realizaba directos semanales con miles de reproducciones, y ventas online. No faltaron promociones, ofertas, concursos e incluso galas de moda que llenaron muchas veces el Círculo Cultural y el Centro Cultural de Santa María del Águila.

Pero finalmente, a finales de agosto, Loreta tuvo que cerrar sus puertas de manera definitiva evidenciando la agonía que sufre el comercio de proximidad en el municipio de El Ejido.

«He luchado con uñas y dientes para que mi negocio saliera adelante», confesaba Melani Olivencia, sobre el cierre de su negocio, al tiempo que transmitía todo su agradecimiento a todas sus clientas y a su casero, que tanto le ayudó durante la pandemia.

Una situación que atraviesa el sector comercial del municipio que responde a muchos factores que poco a poco han ido desgastándolo y que pese a que puede que se evidencie más en la zona del centro de El Ejido, por ser una zona de mayor confluencia de personas, lo cierto es que afecta a todo el municipio.

Uno de esos factores es la falta de aparcamiento. En el centro de El Ejido la falta de aparcamiento es desde hace años un problema real que incluso se agravó con las obras de adecuación de espacios urbanos en Ejido Centro, que dieron comienzo en agosto de 2019 y que tenían como objetivo mejorar la imagen del centro e incentivar el paseo y beneficiar a los comercios.

Y es que pese a ese objetivo, fueron muchos meses de obras, con calles cortadas que dificultaban el tránsito no solo para los ciudadanos de El Ejido, sino incluso para los que acudían de fuera. Una situación que padecieron los comercios, que ya de por sí no vivían su mejor momento en un municipio que cada vez buscaba más el uso de centros comerciales frente a la compra en su comercio de barrio.

A la falta de aparcamiento y las obras, se sumó el pasado año el efecto de la pandemia de la covid-19. Meses de cierre que se llevó por delante grandes marcas en El Ejido como el cierre de hasta tres tiendas del grupo Inditex, un termómetro de la situación. Y una pandemia que llegó con un negocio local que aún no se había sumado a la venta online y que sufrió los estragos del cierre, la vuelta con sobre costes para aplicar medidas de higiene y seguridad frente a la covid, con horarios reducidos que subían y bajaban como una montaña rusa, sin que llegaran prácticamente ayudas a nivel nacional y regional que les echaran una mano a afrontar pérdidas y con unas ayudas municipales que no comenzaron hasta más de un año después.

Un continuo goteo de circunstancias que han llenado el vaso y ahogado a muchos negocios locales, mientras que otros intentan nadar contra corriente para no hundirse conscientes de que un municipio sin comercio local es un municipio sin vida, que un municipio como El Ejido no se puede permitir.