Entrevista

«Live es un espectáculo en el que nos dejamos el alma en el escenario»

El público del Festival de Teatro de El Ejido vivirá una noche inolvidable con un recopilatorio de los mejores números de 'Los Vivancos' en Live

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El público del Festival de Teatro vuelve en esta edición a poder disfrutar del espectáculo que siempre garantiza tener delante a un grupo que ha revolucionado el mundo de la danza y que en cada proyecto sorprende con coreografías imposibles. En esta ocasión, además, con una apuesta muy especial para los hermanos Vivancos. Live se subirá a las tablas del Auditorio el sábado a las 21 horas y quedan muy pocas entradas disponibles.

-Prácticamente cada año actúan en Almería y este año lo hacen con 'Live'…

-Sí, es un recopilatorio de todos los espectáculos que hemos hecho, como 'Nacidos Para Bailar' o 'Cromático', pero incluso hay números de 'Aeternum' y 'Siete hermanos'. Y Almería es verdad que sorprendentemente sin ser una de las provincias con más población, vamos cada año, y es una maravilla. Estamos encantados con ello.

-¿Y qué va a vivir el público este sábado 23 de octubre?

Un espectáculo en el que nos dejamos el alma en el escenario. De hecho, el público de Almería es de los mejores públicos del mundo, porque es un público cálido, cariñoso y muy jaleoso, con lo cual salimos, lo damos todo y bailamos como si no existiera el mañana.

-¿Qué les atrae de la provincia?

-Pues yo he veraneado mucho en Almería y la verdad es que me encanta. Las playas, la comida y la gente, sobre todo, me encanta. De hecho, en plena pandemia de hecho estuve allí en una casa confinado varios meses y fue una maravilla. Y como grupo, también encantados de que nos llamen.

-¿Por qué eligió Almería para pasar el confinamiento?

-Buscába un sitio de playa y tranquilo y como he veraneado mucho en Almería, cuando nos desconfinaron en el mes de junio o julio, estuve allí con unos amigos durante un mes y medio aproximadamente.

-Llegaron por primera vez a este Festival en 2008.

-Sí, fíjate cuántos años han pasado y seguimos volviendo. Es un placer, la verdad. Es un Festival que me parece fantástico porque apoya mucho al arte y que tiene una evolución muy buena porque incluso ahora, con pandemia, el Festival continúa y sigue apostando por el arte. Estamos súper agradecidos por ello.

-Un Festival que siempre, además, apuesta por la Danza.

-Sí, la danza, dentro de la cultura siempre se deja un poco a parte y que un Festival como de El Ejido siempre apueste por ello es de agradecer.

-¿Cómo ve la situación de la danza en España?

-Siempre ha sido complicada. Nosotros, por suerte, como grupo nunca hemos tenido problema, la gente siempre nos ha acogido súper bien, pero es cierto que hay muchos bailarines que tiene que irse fuera porque aquí el apoyo a la danza es bastante bajo.

-¿Cómo surge Live?

-Llevamos casi 15 años de carrera, desde 2007 y pensamos que era una buena opción para que el público vea los mejores números de todos los espectáculos que hemos hecho o esos que nos dan nostalgia a nosotros. Pensamos juntarlos para que la gente a la que a lo mejor le gustaría volver a ver alguno de esos números o los nuevos pueda hacerlo. Y eso al final tomó forma como Live.

-¿Y de dónde nace el nombre? Porque ahora en plena pandemia casi que es un lema necesario…

-Para nosotros este espectáculo resume una vida entera bailando. Representa quiénes somos y nuestra vida. Pero es verdad que viene un poco ahora mismo como anillo al dedo. Es un momento difícil para todos y también lo ha sido para el mundo del arte, porque cuando la gente se tiene que quitar de algo, siempre se quita del arte.

-Un arte que nos ha acompañado mucho durante la pandemia y las redes sociales se han convertido en escenario para muchos artistas que han compartido su arte de manera gratuita para ayudar a llenar esos momentos de soledad.

-Sí, es cierto que los artistas siempre hemos estado ahí. Yo también he estado haciendo cosas en las redes de forma gratuita para ayudar un poco a pasar esos momentos que han sido durísimos, como cuando hubo el confinamiento en casa. Y ahora nosotros seguimos, pero hay muchas compañías que han tenido que echar el cierre porque no han podido sobrevivir. Ahora necesitamos que el público nos devuelva un poco de lo que nosotros les hemos dado en medio de la pandemia.

-Han revolucionado el mundo de la danza y el flamenco. ¿Cuándo se dieron cuenta de que lo habían hecho?

-Eso son palabras muy grandes. Yo no me atrevo a decir que hayamos revolucionado el mundo de la danza. Es verdad que hemos viajado a más de 65 países, nos han visto más de dos millones y medio de espectadores, hemos estado en más de 500 ciudades por el mundo y repitiendo, pero no me atrevo a decir que haya revolucionado nada. Eso le toca decirlo al público.

Lo cierto es que siempre nos han acogido muy bien y es un placer hacer lo que nos gusta, que el público nos acoja y que podamos viajar alrededor del mundo llevando el arte español y que el público lo conozca.

-Después de vivir lo que han vivido hasta el momento. ¿Sienten mayor presión cuando piensan en su próximo espectáculo?

-Cuando tenemos que hacer un espectáculo, siempre hay presión. El primero, porque fue el primero y ahora porque ya llevamos unos años y piensas que cómo vas a superar lo que has hecho hasta el momento. Crear un espectáculo cuesta.

-¿Con qué imagen y qué sentimiento se quedan de todos esos países y espectáculos que hasta el momento han realizado?

-Hemos bailado en escenarios con 18.000 personas, volviéndose locos, en el Kremlin frente a Putin, y en otros muchos sitios, pero yo me quedo con momentos como ver a una persona que es minusválida, que está viéndonos, y que cuando acabamos nos da la mano y llora porque la hace feliz ver y disfrutar lo que hacemos. Y poder transmitirle ese sentimiento es uno de los momentos con los que me quedo.

-Hay números que se ven en el escenario y que parecen impensables. ¿Quién es el artífice de esas ideas más locas? ¿Y quién pone la calma?

-Esas son las vivancadas (risas). A todos se nos va la olla y muchas veces luego tenemos que parar porque nos vamos a caer y nos vamos a matar. Estamos zapateando cabeza abajo, a seis metros de altura, solo agarrados por las manos. Uno de mis hermanos se suspende y hace un Split mientras toca el Chelo, sin ningún arnés. No sé, son las vivancadas y porque no veis las que se nos han ocurrido y las hemos quitado después, porque las hemos intentado y no las hemos conseguido.

Tenemos esa vena un poco circense porque de pequeños estudiamos circo también por nuestro padre.

-¿Cómo ha vivido este año y medio de pandemia?

-Yo personalmente venía de un momento difícil, de un momento de bajón, en el que lo había pasado muy mal y cuando nos encerraron ya estaba casi bien. Yo veía a la gente quejarse y lo entendía, pero yo estaba disfrutando en ese momento de mi bienestar psicológico y pese a que es verdad que no podía ver a la gente, no lo pase tan mal, porque yo soy muy tranquilo, no soy de salir mucho ni soy muy sociable.

-¿A qué dedicó ese tiempo?

-Pues mira, yo veía por la tele que la gente dedicaba el tiempo a aprender a cocinar y ha hacer pan, y yo no entendía porqué a hacer pan (risas). Yo decidía aprovechar para aprender a cantar, que para mí es más creativo y te llena más que saber cocina, que es algo por otro lado que me encanta.

-¿Hacia dónde apunta el futuro?

-Íbamos a presentar otro espectáculo y dos semanas antes de estrenar se cerró todo. Cuando ya todo empiece a caminar de nuevo, que no haya restricciones, ni miedo a acudir al teatro, lo estrenaremos. Se llama Backstage.

-Esperamos poder verlo también pronto en El Ejido.

-Hombre, tal cual van siempre las cosas con vosotros, seguro que sí y será un placer.