Samuel Caro junto a uno de los elementos sobre los que piden más protección como es el Acueducto Cañada Cortés. / I. A.

ENTREVISTA

«Los jóvenes son el futuro de cualquier sociedad y de nuestra Asociación»

Este joven ejidense toma el mando de Athenaa con el objetivo de potenciar la implicación del sector educativo en la defensa del patrimonio histórico y natural del municipio

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Samuel Caro fue elegido el pasado 18 de marzo nuevo presidente de la asociación Athenaa, tomando el relevo de Francisco Espinosa. Un relevo el que tomará gran protagonismo el trabajo con jóvenes y menores como profesor de Secundaria que es, ya que ejerce en el IES Santo Domingo, donde precisamente cursó el Bachillerato, curiosamente. Quizá fue eso lo que, confiesa, le hizo volver, tanto al instituto como a El Ejido.

–¿Desde cuándo forma parte de la asociación Athenaa?

–Entré en la Asociación en diciembre de 2017. Lo hice por la creciente preocupación que tenía desde hacía años atrás ante lo que me parecía cierta relajación en el patrimonio ejidense, cierta dejadez, pero también falta de miramiento por las zonas que están catalogadas en la Carta Arqueológica.

–Conocía ya entonces la entidad.

–Sabía de la existencia de la Asociación y creí conveniente entrar ella como una manera de intentar hacer algo al respecto. Un año después, en la Asamblea de 2018, el entonces presidente, Paco Espinosa, me ofrece entrar en la directiva como vocal para asuntos relacionados con la docencia, asesoramiento en arqueología, y propuesta y realización de actividades lúdico-recreativas en la organización de salidas culturales junto a las compañeras Isa y Elena.

–¿Por qué decide dar el paso de asumir la presidencia?

–De cara a la última Asamblea, en una reunión de directiva, Paco Espinosa informó de su decisión de dejar la presidencia por motivos personales. Preguntó si había interesados, o bien propuestas de personas interesadas. Después de varias reuniones, y muy animado por mis compañeros de directiva, decido presentar la candidatura, casi como callejón sin salida, pero también con gusto porque quizá había llegado el momento de poder hacer algo por El Ejido.

–Vamos, que fue más por aclamación popular que decisión propia.

–Bueno, era una manera de unir mi interés inicial por el que entré en la Asociación con la responsabilidad del reto que el destino me ofrecía.

–¿Qué objetivos se marca para estos próximos años?

–Me planteo dos cosas: mantener la mayoría de la directiva para contar con su experiencia, incluida la de Espinosa; y mantener las líneas básicas de actuación de estos años. Junto a ello propongo intentar aumentar la base social y la colaboración con y entre las demás asociaciones de El Ejido. El patrimonio para poder protegerlo hay que conocerlo y reconocerlo. En nuestro caso, además, darlo a conocer.

–La unión hace la fuerza.

–Pienso que, dado que el movimiento asociativo jugó un papel esencial en los años de creación y formación del municipio, entre todas ellas es más fácil llegar a la ciudadanía y crear conciencia de respeto y protección por el patrimonio. Lo que no se conoce no se puede proteger ni poner en valor. Eso es fundamental. En ese sentido, debemos hablar de nuestra relación con el ayuntamiento y otras instituciones, que debe ser de colaboración mutua pues en el tema patrimonial tenemos muchos intereses comunes. Sin duda, el Ayuntamiento tiene sus medios para llegar al ciudadano, pero las asociaciones, Athenaa en particular, junto a otras de carácter cultural, incluso la de Ángel Aguilera que también es de carácter patrimonial, podemos jugar un papel esencial para llegar a la ciudadanía y crear una conciencia colectiva.

–Conocer el pasado, para cuidar.

–Hay que tener en cuenta que un pueblo sin historia es un pueblo sin identidad, sin arraigo, sin vínculos con nada.

–¿Cómo ve la situación de El Ejido en cuanto a protección y fomento del patrimonio local?

–Este es un tema complejo y delicado. Sin duda ahora estamos mejor que hace unos años. Existe una Carta Arqueológica, que no muchos municipios la tienen, pero hace falta que se la tenga más en cuenta por quienes tienen competencia en ella. También hace falta que dicha Carta sea conocida por todos para que así sea más fácil la protección de lo que ya se conoce. En esta línea la Asociación está muy observante. Pero también lo está en la preocupación de bienes patrimoniales protegidos en el PGOU. En este tema hay que reconocer que el Ayuntamiento muestra una gran sensibilidad y siempre acaba escuchando y aceptando las propuestas de Athenaa, pero aún queda trabajo por hacer.

–¿Y sobre Ciavieja?

–En cuanto a Ciavieja, ya por fin comenzaron las excavaciones, y espero que sigan en el futuro. No somos conscientes en El Ejido de la importancia del yacimiento, pues presenta niveles desde el Bronce con Cultura de Los Millares, del Cobre con El Argar, luego hay un breve lapso de tiempo sin ocupación, y ya pasamos a encontrar niveles púnicos, íberos y romanos. En total más de 3000 años de historia. Así que hay potencial, y hay que ponerlo en valor. Las excavaciones han sacado a la luz las que pudieran ser las termas de Lucio Emilio Dafno, y no serían las únicas termas de una ciudad que aparece en las fuentes escritas.

–Pero van un paso más allá...

–También habría que poner en valor, incluso en investigación, otros lugares: tumbas megalíticas (anteriores a Los Millares, por tanto), puerto romano de Guardias Viejas, los aljibes medievales, y un largo etcétera. Pero en este asunto veo falta de coordinación entre varias áreas del Ayuntamiento y vendría muy bien que lo hicieran porque el patrimonio está en tierra de nadie (como en tantos Ayuntamientos) entre Cultura, Turismo y Urbanismo, incluso Agricultura.

–¿Conoce y valora la sociedad ejidense lo que tiene?

–Para crear concienciación hay que invertir en difusión y promoción. No se puede valorar ni conservar lo que no se conoce. Y esta es la labor que pretendemos hacer desde la Asociación, pero no queremos hacerlo solos, queremos hacerlo con ayuda y colaborando con el Ayuntamiento y con los centros educativos. No hablamos de cuatro piedras que sólo interesan a unos románticos del pasado, estamos hablando de que un pueblo debe conocer sus raíces para tener un alma, una identidad, un apego.

–Como profesor... ¿adquirirá más relevancia el público joven?

–Los jóvenes son el futuro de cualquier sociedad y, por ende, de nuestra Asociación. Uno de mis objetivos no sólo es llegar a los chavales para que se interesen por su patrimonio cultural y natural, así como su Historia, sino que pueden hacerlo con una responsabilidad y compromiso desde Athenaa.