El Hospital de Poniente impulsa la humanización del parto con la estrategia del contacto piel con piel

Esta práctica, basada en la evidencia científica, ofrece beneficios tanto para el recién nacido como para la madre

B. A.

Almería

Miércoles, 1 de abril 2026, 14:10

El Hospital Universitario Poniente del Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias ha consolidado en su Unidad de Obstetricia y ... Ginecología la implantación de la estrategia del contacto piel con piel (CPP) en los partos vaginales, como parte de su apuesta por la Humanización en la atención sanitaria. Esta práctica, basada en la evidencia científica, ofrece beneficios probados, tanto al recién nacido como a la madre y ya se lleva a cabo en más del 75% de los nacimientos que se producen en el centro.

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El contacto piel con piel consiste en la colocación del recién nacido en posición de decúbito ventral, piel con piel, sobre el abdomen o el pecho desnudo de su madre (o del padre, en situaciones específicas), inmediatamente después del nacimiento o poco tiempo después. La espalda del recién nacido se cubre con una manta y puede o no llevar gorro y pañal.

Se denomina contacto piel con piel inmediato a aquel que se inicia dentro de los 10 minutos posteriores al nacimiento y temprano al que se desarrolla entre los 10 minutos y las 24 horas posteriores al alumbramiento.

La evidencia científica muestra que este contacto temprano, en el caso del recién nacido, facilita la recuperación del estrés del parto, acorta el periodo de llano, favorece la adaptación metabólica, así como la termorregulación y la estabilidad cardiorrespiratoria. También reduce la respuesta al dolor y ayuda a la colonización del recién nacido por los gérmenes maternos, reforzando su sistema inmunitario.

Para la madre, ayuda a prevenir la hemorragia postparto, estimula la producción del calostro e incrementa la temperatura de las mamas. Además, reduce la ansiedad materna y facilita el desarrollo de la conducta de crianza y apego.

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En relación a la lactancia materna, la puesta en práctica del CPP se asocia con una mayor probabilidad de lactar de forma exitosa durante la primera toma, que además se produce en menos tiempo. Se estima que aumenta en un 30% las posibilidades de lactar de forma exclusiva desde el alta hospitalaria a un mes después del nacimiento y favorece una mayor duración de la lactancia, además de disminuir el dolor en las mamas.

La gestora de cuidados de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Poniente, Eva Maldonado, explica que «nuestro objetivo es mejorar la calidad de la asistencia al parto, intentando ofrecer una atención personalizada y respetuosa, un adecuado nivel de intimidad y confort y una mayor participación de la pareja en el proceso».

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La matrona Alba Moya, responsable del protocolo desarrollado para la implantación de la Estrategia Piel con Piel en el centro, señala que «el contacto estrecho entre la madre y el recién nacido es un rasgo de la especie humana; el mantenimiento del medio materno es necesario para suscitar las conductas innatas del neonato y su madre».

Humanización de los cuidados

La Unidad de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Poniente viene impulsando de forma activa esta práctica en su área de Paritorio en los últimos años, dentro de su estrategia de Humanización en los cuidados. Los datos recopilados en el último año, 2025, muestran que se ha llevado a cabo en el 76,88% de los nacimientos. Se realiza siempre bajo supervisión de los profesionales, para comprobar que se hace de forma correcta y reducir cualquier riesgo para el bebé o su madre. En aquellos casos en los que la situación de la madre no lo permite, se ofrece la posibilidad de que sea el padre quien lleve a cabo ese primer contacto piel con piel.

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La puesta por el CPP viene avalada por el Plan de Atención Integral de Embarazo, Parto y Puerperio de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, así como por el Proyecto de Humanización de la Atención Perinatal en Andalucía, y por numerosas guías de práctica clínica del Ministerio de Sanidad y diferentes sociedades científicas.

El protocolo desarrollado por la Unidad de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Poniente contempla criterios claros para garantizar la seguridad del procedimiento, incluyendo situaciones en las que no se recomienda su aplicación inmediata, como determinadas condiciones clínicas de la madre o del recién nacido. Además, se han identificado factores de riesgo potenciales —como la fatiga materna, el uso de sedantes o la distracción durante el proceso (uso del teléfono móvil, principalmente)—, sobre los que el equipo sanitario actúa mediante medidas preventivas y vigilancia continua.

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El documento recoge asimismo la necesidad de ofrecer formación previa a las familias, en las clases de educación maternal, en las visitas de control de embarazo o en las consultas de bienestar fetal.

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