ENTREVISTA

«Teníamos ganas de trabajar y divertir a la gente»

Los hermanos Cadaval llegan esta noche a El Ejido para hacer reíra carcajadas con su espectáculo 'El Desfase' y descubrir su Butaca de Honor

INMACULADA ACIÉN El Ejjido

El humor tiene nombre propio en la 44 edición del Festival de Teatro de El Ejido y se llama 'Los Morancos'. Los hermanos Jorge y César Cadaval pondrán en escena su espectáculo 'El Desfase' inspirado en esta pandemia que se está viviendo. Antes recibirán un homenaje por parte del área de Cultura del Ayuntamiento con su Butaca de Honor.

–¿Qué se va a encontrar el público esta noche?

–Se va a encontrar un show muy divertido, con mucha crítica social, porque con todo lo que está pasando, se me va el desfase a la cabeza y lo que hago es quitarme de en medio, de manera que son todos los personajes que hemos hecho, los que van a buscarme, porque no es normal que yo me vaya y todos quieren que vuelva otra vez al teatro.

Es muy divertido, nos lo pasamos muy bien César y yo y la verdad es que eso se transmite con el público.

Y luego surge la improvisación, que nosotros la llevamos muy palpable en nuestro espectáculo. La improvisación dentro de un buen guión está estupenda.

Estamos encantados con 'El desfase' que ha tenido una acogida buenísima desde que comenzamos justo hace un año en Madrid. Las dos semanas primeras palmamos, porque había mucho miedo aún a ir al Teatro, pero a partir de ahí, nos cambiaron al Nuevo Alcalá, donde cabían 900 personas y estuvimos a tope todos los días.

Teníamos ganas de trabajar, de divertir a la gente, de pasárnoslo bien y de ver que las mascarillas se mueven mucho cuando estás haciendo el show, porque no ves las sonrisas, pero sí escuchas las carcajadas.

–¿Es más importante ahora que nunca reír?

–Yo creo que reír es importante siempre, pero ahora creo que hay más ganas de reír porque está siendo muy duro esta covid y también esta post-covid y eso se nos ha quedado ahí. A más del 90% de la población se nos ha quedado este año en la mente. Un año en el que se nos ha ido mucha gente y donde se nos sigue yendo mucha gente y tenemos que tirar adelante. Si antes lo teníamos claro, ahora más, que en cualquier momento te cambia la situación y hay que estar preparado, siempre con buen sentido del humor, y teniendo presente que hay que vivir, disfrutar y respetar.

–¿Es ahora más fácil o es más difícil hacer reír, por esa necesidad de reír que tenemos?

–Difícil es siempre. No es nada fácil sacar una carcajada, pero es muy gratificante cuando entras a un teatro cualquier tipo de humorista, monologuista y le sacas a 10, 100 o 1000 personas le sacas una sonrisa, eso es que el corazón están en funcionamiento, se lo está pasando bien y la sonrisa siempre es buena para el alma, es un trabajo buenísimo mover el músculo de la cara y mover el músculo del corazón y mi hermano y yo estamos encantados de hacerlo.

–¿Cree que se ha ido haciendo más fina la piel del espectador?

–Yo creo que estamos en un momento en el que hay que hilar muy fino a la hora de hablar, porque cuentas cualquier cosa y todo el mundo se molesta o se molestan por cosas que antes no. Y para tener sentido del humor, hay que saber reírse de uno mismo. Creo que hoy a la gente quizás le falta un poquito de ese sentido del humor.

–¿Para qué cree que les ha servido este parón por la covid?

–Sobre todo para valorar la libertad coartada.

–-¿Y a nivel profesional?

–Que estamos aquí para trabajar, para hacer reír y que tenemos muchas ganas de hacer lo que nos gusta y trabajar en lo que nos gusta, que es en la comedia, el humor, ver las cosas con otra perspectiva y nuestra crítica social. Esto tiene que servir para darte cuenta que la vida es un momento.

–¿A qué se refiere cuando habla de crítica social?

–Me refiero a la situación que hemos vivido, que nos decían una cosa y luego pasaba otra. No me gustaría verme en la piel de algunos gobernantes, porque también es verdad que es muy fácil hablar, pero hay que verse en esa situación que es muy complicada. Algunos pensamos que algunas cosas se podían haber hecho de forma diferente está claro, pero hay que estar ahí. Si es difícil llevar tu casa para adelante, imagínate un país.

Hay que darle su sitio a todo el mundo, ver cómo se van resolviendo las cosas y tenemos una cosa magnífica que es que vivimos en democracia y si las cosas no nos gustan como están hechas, tenemos el poder en la mano para cuando vayamos a votar cambiar las cosas.

Lo que no puede ser es que hay muchas familias que lo están pasando francamente mal. Si las colas del hambre antes estaban llenas de gente que no tenía recursos y vivían en la calle, ahora hay muchas colas del hambre de personas que no llegan a final de mes.

A los artistas nos quitan por ejemplo la mitad de lo que cobramos, pero si dijeras es que tengo unos hospitales que son lo mejor, que hay una infraestructura buena, una educación de la hostia, dices vale, pero es que no ves los resultados de lo que estoy pagando. Y para muchas familias llegar hoy en día a final de mes es como un parque de atracciones que buscas donde montarte que te dé menos miedo.

–Antes de la actuación, le conceden una Butaca de Honor.

–Nos ha encantado y me ha parecido muy bonito. Que nos digan que en el Auditorio de El Ejido nos van a dar una Butaca de Honor, me encanta. Creo que las cosas, si te las quieren dar, te las tienen que dar cuando estás bien, sano, consciente y estupendo, porque las disfrutas y te llegan al fondo del corazón. No tengo palabras más que de agradecimiento.