Policía Nacional custodia al detenido por el crimen ocurrido en julio en El Ejido. / IDEAL

Sucesos Almería

Esclarecen el homicidio con arma blanca ocurrido en El Ejido en julio

La Policía Científica halló restos de ADN del detenido en una de las uñas de la víctima y en una colilla recogida en la basura

A. AMATE

Llevaba varios días muerto cuando encontraron su cadáver en la cocina de su vivienda de El Ejido a mediados de julio. La casa estaba revuelta, con los cajones abiertos y faltaban su cartera y su teléfono móvil. En su cuerpo, en avanzado estado de descomposición por el calor, se apreciaban tres heridas de arma blanca: dos en la espalda y una en el oído, determinó la posterior autopsia.

Cuatro meses después, el pasado día 15, la Policía Nacional detuvo al presunto autor de la muerte violenta de este hombre de 57 años de edad, del que desde que se identificó el cadáver se especificó que poseía antecedentes penales. De hecho, según reseñaron desde la Comisaría de Almería a través de una nota, las pesquisas en torno a este caso han girado alrededor de dos personas implicadas de algún modo con los estupefacientes.

Sin embargo, solo hay un detenido como presunto autor de la muerte. Se trata de un vecino de Roquetas de Mar de 50 años de edad, supuestamente amigo y terapeuta de la víctima. En prisión desde que fuera puesto a disposición judicial el pasado día 17, el presunto homicida se dedica a la asistencia y tratamiento a drogodependientes, de acuerdo a la información trasladada desde el Cuerpo Nacional de Policía.

Con la detención de esta persona confirma una de las primeras sospechas de la investigación, que situaba al ejecutor del crimen en el entorno cercano de la víctima. En base a las declaraciones efectuadas por los testigos y publicadas en este diario en el mes de julio, el posible asesino pertenecía a los «ambientes impropios que frecuentaba la víctima».

Declaraciones contradictorias

La operación 'Tajo' iniciada tras hallar el cadáver en El Ejido llevó en primer lugar a entrevistarse con el que meses después acabaría siendo detenido. Señaló entonces a los agentes que «su último contacto personal» con la víctima había sido «horas antes de su muerte». La autopsia fija el fallecimiento en algún momento entre la noche del 12 de julio y la mañana del día siguiente.

Sin embargo, continúa el relato policial, «sus declaraciones se contradecían con otras evidencias obtenidas por los investigadores». Además, según constataron, presentaba heridas en las manos, lo que S. H. justificó en que «había estado trabajando recientemente en una finca».

El nombre del segundo investigado surgió tras conocer que el teléfono de la víctima, sustraído del domicilio, había sido empleado en días posteriores a su fallecimiento, concretamente el 14 de julio, con una tarjeta SIM a nombre de otro vecino de Roquetas de Mar, «que resultó ser un toxicómano», detallaron desde la Comisaría almeriense.

Ambos varones cuentan con antecedentes policiales. El primero de ellos (el detenido) por hurto, impago de prestaciones económicas y, este mismo año, por robo en el domicilio de un amigo al que le sustrajo cerca de 8.000 euros. Por su parte, el segundo investigado, además de tener antecedentes por delitos contra la salud pública, era conocido como receptador de efectos sustraídos por toxicómanos que, posteriormente, venden o intercambian por estupefacientes.

Problemas económicos

Con el avance de la investigación, los agentes acreditaron que el presunto amigo y terapeuta de la víctima –que se encontraba en una situación económica complicada– estaba presuntamente relacionado con otros robos o intentos de robo en domicilios de personas relacionadas, en mayor o menor medida, con el tráfico de estupefacientes a pequeña escala.

Unas circunstancias, estas, que terminaron de cuadrar para los investigadores al recibir los resultados de las pruebas de ADN de los restos encontrados bajo las uñas de la víctima así como en una colilla que el responsable de su muerte habría dejado en el domicilio en el que ocurrieron los hechos.

Así las cosas, tras dar parte al juzgado sobre los resultados de la investigación, la Policía Nacional procedió a la detención del principal investigado, S. H., cuatro meses después de que se produjera la muerte violenta con arma blanca del vecino de 57 años de El Ejido.

Esta semana, según confirmó ayer una portavoz de laPolicía Nacional de Almería, se ha levantado el secreto sumarial en torno a esta causa, permitiendo conocer los detalles sobre este asesinato.