Francisco Góngora, en el Ayuntamiento de El Ejido. / R. i.

Entrevista a Francisco Góngora

«No tenía que haber estado imputado ni un solo día»

El alcalde ejidense reflexiona sobre la justicia tras ser absuelto después de más de una década bajo la lupa de los tribunales

Miguel Cárceles
MIGUEL CÁRCELES Almería

Francisco Góngora Cara (El Ejido, 1970) comenzó a respirar sin cargas ni mochilas hace poco más de una semana, cuando apacible, moderado y comedido –pese a lo que se hubiera podido esperar–, se puso ante los micrófonos de la sala de prensa del Ayuntamiento de El Ejido y dijo aquello que llevaba diez años y medio queriendo decir: que estaba libre del peso de la justicia en el que le había metido la acusación del PAL pocos meses después de que la justicia entrase en tromba en las oficinas consistoriales. Recibe a IDEALen su despacho, con unas espectaculares vistas sobre la Plaza Mayor de El Ejido.

-¿Duerme mejor ahora, verdad?

-Es mucho más tranquilo, sí.

-¿Qué significa para una persona pública estar 10 años bajo la lupa de la sospecha?

-Es una situación muy desagradable, genera impotencia e indignación. Pero a la vez también compromiso por dar la cara. Al igual que en su día, en 2005, me fui de un gobierno por principios, en este caso no me he ido también por principios: por defender la verdad.

-¿Cuánto tuvo noticias de la denuncia?

-En la campaña de las elecciones del 2011, dos semanas antes de las elecciones. Tenía la intención clara de influir en el resultado.

-Hacía poco de la Operación Poniente, ¿jamás se imaginó que podía ocurrirle?

-Era consciente de que me enfrentaba a un grupo organizado, vamos a decirlo así, con entonces todavía mucho poder y con mucha capacidad de hacer daño. Pero con lo que no podía contar es con esta indefensión que he sufrido durante tantos años. No tenía que haber estado imputado ni un solo día.

-En el día en que dio a conocer la sentencia fue especialmente duro con la Fiscalía. ¿Cree que ha sido injusta en su caso?

-Sí. De todas formas he perdido mucha confianza en la fase de instrucción, creo que se recopila mucha información, todas las pruebas, pero creo que al menos en mi caso no se ha estudiado de forma detenida, ni pormenorizada la documentación.

-Es favorable a quitar cualquier tipo de aforamiento y que los legisladores que se vean envueltos en problemas judiciales «disfruten» de la calidad de la Justicia. Son palabras textuales. ¿Tenemos una mala justicia?

-Lo dije de una forma un tanto sarcástica o irónica. Se habla mucho de falta de medios y no es solo eso. Creo que hace falta una reforma en profundidad. La justicia, las garantías procesales están muy bien y son necesarias, pero la principal es hacer una justicia a tiempo, en un plazo prudencial y razonable. Todo lo demás es una justicia de mala calidad. Y también algo muy importante, ya que va ligado a la independencia judicial que tiene que existir: Se deben depurar responsabilidades cuando las cosas no se hacen bien.

-¿Ha habido algún incumplimiento en su caso?

-No, son las normas procesales que tenemos. Pero insisto, las mismas pruebas que se reprodujeron en el juicio oral estaban aportadas ya en sede judicial en fase de instrucción, al menos ocho años atrás.

-¿Se ha sentido apoyado por el partido todos estos años?

-Sí, sí. Cien por cien. Me he presentado a las elecciones tres veces con esa acusación. Sin el apoyo de mi partido eso no habría sido posible.

-¿Había alguien en su partido esperando a 'hacerle la cama' tras una potencial condena?

-Las personas que me conocen sabían de mi honradez, no solo en esto, sino en mi trayectoria política. Y evidentemente se han alegrado. Pero en cualquier familia siempre puede haber alguien que no te quiera bien.

-Su partido no ha emitido aún ningún comunicado tras su absolución.

-Quien tenía que hacer el comunicado era yo.

-Cuál es la llamada que esperaba y que no se ha producido.

-Ninguna, porque he recibido llamadas desde el equipo provincial, desde la ejecutiva regional, desde Génova...

-¿Ha visto, después de todo a Juan Enciso? [exalcalde de El Ejido, quien le denunció].

-No, le vi fue declarando, mintiendo como él acostumbra, en el juicio oral. Después no.

-Esta sentencia absolutoria, ¿le fortalece su perfil político?

-Cuando llevas tanto tiempo trabajando con una mochila y te la quitan corres más ligero. Todo esto te enseña mucho. El sufrimiento te va fortaleciendo.

-Su hermano sí ha sido condenado en este proceso [por un delito contra la Hacienda Pública]. ¿Ha hablado con él?

-No, porque no tenemos relación. Pero estoy seguro de que lo recurrirá y lo ganará porque al final todo se centra en cuándo nace una compraventa para pagar unos impuestos. Es una compra que se hace en 2004 y que se escritura en 2007. Hay un régimen fiscal que hasta 31 diciembre 2006 en el que la tributación es al 15% una sociedad patrimonial y a partir de ahí el 30%. Todo se centra en que la Agencia Tributaria quiere llevar de hecho imponible al momento de la escritura. Pero hay pruebas más que sobradas de que esa compraventa se consumó años anteriores.

-Operación Poniente. El juicio acabó en primavera. ¿Qué espera de esa sentencia?

-Espero que se determine la responsabilidad cuanto antes. Pero sobre todo espero que podamos recuperar el mayor importe posible de esa cantidad presuntamente malversada, del orden de 75 millones. Eso nos daría también un balón de oxígeno para acometer infraestructuras que transformarían El Ejido.

-¿Es Poniente algo de lo que se hable en El Ejido?

-No. Después de tanto tiempo puede haber una cierta expectación, pero como además nosotros ese asunto lo hemos llevado en sede judicial, como hay que llevarlo, pues no hemos estado continuamente refrescándolo.

-¿Cómo ha sido gobernar con Vox?

-Una decepción. Muchos hemos abierto los ojos. El proyecto de Vox es de cartón piedra, de lanzar soflamas. Me he encontrado mucha falta de experiencia, falta de humildad y sobre todo, una falta de autonomía total. He llegado a acuerdos con los que eran mis socios de gobierno y luego al final desde arriba les han hecho rectificar desde Madrid. No le arriendo la ganancia a quien tenga que gobernar con Vox.

-¿Mejor con el PSOE?

-Con el PSOE no formamos coalición de gobierno. Son acuerdos centrados en los grandes proyectos que entendemos que necesita El Ejido. Hay una buena línea de entendimiento que es previa a ese acuerdo. Llevamos años ya entendiéndonos desde la experiencia y desde la madurez política.

-¿No les ve en su equipo de gobierno?

-Ni les veo ni se ven.

-Me ha dicho que no le arrienda las ganancias a quien tenga que gobernar con Vox. ¿Eso lo hacemos extensivo a Andalucía o a España?

-Absolutamente, absolutamente. Quien tenga que gobernar con Vox tendrá muchos quebraderos de cabeza.

-Si dentro de año y medio las elecciones volvieran a repetir el mismo resultado. ¿Góngora negociaría de nuevo con Vox?

-Lo veo muy poco probable. Espero que esté quien esté aquí de candidato del Partido Popular le puedan dar otras cartas. Yo creo que al final la gente también se da cuenta del trabajo de cada uno.

-¿Quiere repetir de candidato?

-Eso es una decisión que pasa en primer lugar por el partido y en segundo lugar por mí. Yo ni he hablado con el partido ni me he planteado qué hacer. A mí lo que me obsesiona es que no se nos vayan los plazos y terminar este mandato con el mayor grado de ejecución de toda esa cartera de proyectos.

-¿Va a haber cambios en el equipo de gobierno antes de que termine el mandato?

-[Niega con la cabeza] Tenemos un equipo de gobierno corto, que son siete concejales. Y aunque desearía tener algún concejal más, pues no tenemos que organizar con lo que tenemos y de momento no.

-¿Sigue teniendo relación con el anterior portavoz de VOX en El Ejido [Juan José Bonilla]?

-No tengo relación, pero cuando nos vemos nos saludamos de forma cordial. Lo que ocurre es que no ha tenido experiencia, ha estado sometido a sus compañeros de grupo municipal y también a su partido. Cuando al final no tienes criterio propio te equivocas.

-En Vox ha habido una renovación total. ¿Rescataría a algún ex de Vox para el PP?

-En política nunca se debe hablar más de la cuenta de futuribles, pero en principio no. No me lo planteo porque tampoco hay ningún fichaje estrella.

-¿Se sintió incómodo ante declaraciones altisonantes como las producidas en materia de violencia de género?

-Sí. Creo que hay que buscar la moderación, la sensatez, el diálogo. Podemos acertar, nos podemos equivocar, pero desde el convencimiento y justificando las cosas, no buscando la alharaca.

-Han desalojado decenas de viviendas en El Ejido. ¿Existe un problema de ocupación?

-Se ha colocado mucha vivienda en manos de entidades financieras, de fondos de inversión y tenemos un gobierno que está colaborando en que se instaure ese modus vivendi. Eso genera muchos problemas en cualquier bloque con el resto de vecinos. Nosotros estamos actuando ahí cuando los muebles no reúnen las condiciones necesarias de habitabilidad. El chabolismo también es un fenómeno a erradicar.

-¿Cómo se hace eso?

-Es el fruto de una marginalidad y de una ineficiencia en el control de flujo migratorio y otra serie de cuestiones que generan muy mala imagen para nuestro sector [agroindustrial] y que al final también tenemos que combatir desde la legalidad urbanística.

-Pero ¿cuál es la solución?

-En el año 2011 me senté con todos los organismos públicos y con todas las oenegés, el entonces subdelegado, Andrés García Lorca, y puse sobre la mesa que nos ayudaran a hacer un plan alcalde de realojo. Ninguna administración dio el paso adelante. El problema sigue aumentando y creciendo.

-Pero, insisto, ¿hay soluciones?

-La alternativa es centros de internamiento para repatriar a las personas que vienen de manera irregular. Y por otro lado una migración ordenada que el que venga con un contrato de trabajo y que pueda acceder a una vivienda.

-Los cupos de contingentes ya existen y los empresarios almerienses no los usan.

-Es algo que se ha dejado y que el Estado debería de retomar cuanto antes.

-¿Pero la culpa es del Estado o del propio empresario?

-Yo creo que la culpa es del Estado, que tiene que al final fomentar ese régimen de colaboración con terceros países. Hay que favorecer la inmigración legal y ordenada, porque además evitas muertes.

-¿Existe un problema de integración en El Ejido?

-Hay que trabajar mucho la integración y la cohesión. Hay que hacer un esfuerzo.

-¿Pero hay riesgo de conflicto?

-No, son cuestiones puntuales.

-¿Aunque se esté regando con gasolina?

-Puede haber cuestiones muy puntuales. Pero nada de lo que pueda surgir algo parecido a lo que ocurrió en el año 2000.

–El Ejido siempre ha sido capital administrativa del Poniente. Pero ahora pierde población. ¿Está perdiendo fuelle?

-En absoluto. Ahora estamos haciendo además un mejor seguimiento del padrón. Vamos a crecer en población. Además, el dinamismo de todo el tejido agroindustrial no solo no se ha resentido, sino que se ha visto fortalecido. Todo eso te crea una sociedad dinámica.

-¿Existe pique con Roquetas?

-No, no. Roquetas se ha beneficiado mucho de la proximidad a la capital, Almería. Al final que avance Roquetas, por ejemplo, ahora con el nuevo hospital, nos viene bien a todos.

-Justamente el hospital era el único servicio que El Ejido le prestaba a Roquetas.

-Bueno, hay más servicios que tenemos nosotros aquí centralizados: la Seguridad Social, el INEM, la Tesorería... Cada uno defiende su municipio. Y es una lástima que El Ejido haya sufrido la Operación Poniente. Pero es algo que yo creo que ya en el momento actual está revertido. El Ayuntamiento de El Ejido está saneado, ya solo queda un 40% de la deuda.

-¿Antes le cerraban la puerta de los bancos?

-Cuando yo entré no nos daban ni renting para los vehículos. Tuvimos que sacar vehículos del depósito municipal.

-En El Ejido se está produciendo proceso gentrificación. ¿Pierde su atractivo frente a otros núcleos como Almerimar?

-Almerimar es un núcleo muy atractivo por muchos motivos. Ahora bien, es verdad que estamos intentando hacer un esfuerzo inversor en El Ejido trabajando en un gran parque de las familias. Estamos reorganizando el centro, mejorando servicios y acometiendo inversiones.

-El recorte de aparcamiento en superficie y zona azul están siendo polémicos

-No estamos peatonalizando del todo, pero sí haciendo una ciudad más amable en el sentido de reorganizar calles y eliminar plazas de aparcamiento. Quizá falta también un cambio de mentalidad. Uno va a la capital y sabe que tiene que pagar por aparcar.