El Ejido despide su 45 Festival de Teatro soplando las velas

El municipio ha vivido su edición más intensa y extensa con seis semanas de teatro, música, circo, magia y arte, en la que de nuevo destacó la apuesta por la cultura en la calle

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El 45 Festival de Teatro de ElEjido bajó el telón en la tarde noche de ayer tras seis intensas semanas de cultura, con teatro, música, danza, circo, magia y sobre todo historias que han conseguido hacer reflexionar al público, que les han arrancando las sonrisas y las carcajadas, pero también han hecho aflorar sus lágrimas por momentos.

Esta 45 edición del Festival se despidió anoche como arrancó, con un espectáculo de calle, para compartir la cultura con todos los ciudadanos y hacer accesible a todo el mundo el disfrute de las artes escénicas.

Así, la clausura tenía como epicentro por primera vez la Plaza Mayor con el objetivo de dinamizar el centro, en detrimento del parque municipal que en un par de semanas acogerá espectáculos de las fiestas patronales, y comenzaba con una animada Charanga y el vistos y sorprendente pasacalles Puppets, a cargo de la compañía Majareta, para continuar con 'El Carromago' de Luigi Ludus, especialista en magia infantil y familiar, que hizo disfrutar a los pequeños, pero también a los mayores.

Uno de los momentos más emocionantes fue en el que hizo aparición sobre el escenario una gran tarta para celebrar los 45 años del Festival de Teatro, donde los asistentes cantaron al unísono el 'cumpleaños feliz', mientras que tras ello la noche finalizó con música, de la mano del grupo almeriense Los Vinilos.

En este sentido, la concejala de Cultura, Julia Ibáñez se mostró muy satisfecha con el devenir de esta edición, todo y que el último espectáculo de sala, 'Woman', dirigido por Aaron Vivancos, se tuvo que suspender a última hora por problemas ajenos al Festival.

«No siempre se celebran 45 años de Festival de Teatro en una ciudad», al tiempo que subrayó que para el gobierno local se trataba de «una fecha muy especial y hemos conseguido que el Festival, una vez más, llegue a todos los rincones de nuestro municipio y en el que ha habido una gran variedad de espectáculos, tanto en sala como en calle».

En este sentido, esta 45 edición ha sido la más extensa de cuantas se han celebrado hasta el momento, pasado de un mes a mes y medio de celebración. «Al haber tenido los años de pandemia, que no nos han permitido poder disfrutar como nos gusta del teatro en El Ejido, este año hemos querido hacer una programación más extensa», subrayó Ibáñez quien puso el acento en que «otra cosa importantísima para el gobierno municipal es que la cultura sea accesible. Pensamos que la cultura nunca debe ser un lujo y este Festival de Teatro se ha caracterizado como siempre por tener precios asequibles para que todo el mundo la pueda disfrutar, con muchos espectáculos de calle totalmente gratuitos».

En total, unos 10.800 espectadores pasaron por el patio de butacas y los distintos escenarios móviles itinerantes, a los que el año que viene, como adelantó Ibáñez, se unirá el Teatro Municipal ya renovado y remodelado. Y es que los espectáculos de calle han contado en estas seis semanas con más 7.000 espectadores.

«Todos han tenido una gran acogida, pero quiero destacar ese inicio de Festival con entradas prácticamente agotadas en 'Ghost el musical'. Tres jornadas en las que cerca de 3.000 personas disfrutaron de la magia de este bonito musical, de alto nivel», apuntó la concejala de Cultura, quien añadió que a ello se suman «prácticamente 1.200 espectadores que han disfrutado semanalmente del teatro de calle en los diferentes núcleos del municipio y más de 200 personas semanalmente también con ese novedoso ciclo de conciertos musicales con toque y voces de mujer en lugares emblemáticos como la Torre de Balerma, donde tuvimos a Soleá Morente».

Así y como hizo hincapié la concejal ejidense «ha habido espectáculos que nos han llegado al alma y nos han hecho reflexionar. Siempre intentamos que haya obras de teatro que hagan remover conciencias, que hagan reflexionar y una de esas obras que nos ha gustado especialmente, que ha sido Premio Max, ha sido 'Cris, la pequeña valiente', de Espejo Negro, donde me consta que la gente salió llorando del Auditorio».

No obstante, también aludio Ibáñez al «divertido podcast de Dani Rovira o esa bonita interpretación de Miguel Ángel Muñoz. Hemos apostado una vez más por grandes artistas, que increíblemente no habían venido a nuestro Festival y eso es además muy difícil, porque a lo largo de 45 años todos los grandes han pasado por nuestros escenarios».

De hecho, en esta edición, Loles León que no había estado antes en el Festival de Teatro fue Butaca de Honor, junto a la compañía Ron Lalá. «Y compañías fundamentales para nosotros, que siempre que pueden están aquí, me refiero a Els Joglars que han celebrado su 60 años con nosotros. Hemos disfrutado de Mercado de Amores con Pablo Carbonell, hemos tenido a 'Un hombre de Paso' con Antonio de la Torre y dirigido por nuestro magnífico Manuel Martín Cuenca» .

Recordó Ibáñez también que durante esta edición se inauguró la Nave de Ejidomar con el Teatro Comestible «que antiguamente era un lugar emblemático para celebrar distintos tipos de eventos, tanto en nuestras fiestas patronales y el Festival de Teatro» y donde ya actuaron en los inicios del Festival compañías como Els Joglars.