Un ejidense, entre los mejores docentes universitarios

El ejidense Francisco Molina, considerado como el sexto mejor docente universitario de España. /I. A.
El ejidense Francisco Molina, considerado como el sexto mejor docente universitario de España. / I. A.

Los premios Educa Abanca son conocidos como los Goya de la Educación y realzan la figura del buen docente pero siempre con nominaciones que deben partir de los propios alumnos

INMACULADA ACIÉNEL EJIDO

El ejidense Francisco Molina quedó sexto en la segunda edición de los premios Educa Abanca en la categoría de Mejor Docente Universitario de España.

Se trata de unos premios considerados como los Goya de la educación, donde lo que se trata de realzar la figura del buen docente y que tienen como característica principal que ningún profesor se puede presentar individualmente, sino que deben ser sus alumnos quienes lo propongan.

Francisco Molina estudió Fisioterapia en Granada y posteriormente consiguió una beca de la Obra Social La Caixa que le permitió realizar un máster y el doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En 2010 comenzó su labor docente en el grado de Fisioterapia, en las áreas de Fisioterapia Deportiva y Fisioterapia Neurológica, que desde entonces compagina con su tarea de investigación en áreas afines a estas materias como son análisis del movimiento, biomecánica, ergonomía y control motor del cuerpo.

«El hecho de estudiar fisioterapia fue vocacional. Trabajé como voluntario de la asociación Vivir en El Ejido y trabajé en la piscina pública con pacientes con patologías que requerían de mucho contacto porque tras la enfermedad se encontraban limitadas. Quería ayudarles y vi un campo muy grande de investigación en el control del movimiento», explica Francisco Molina.

Asimismo, su decisión de vincularse a la Universidad Rey Juan Carlos fue porque «tenía muy buen departamento de Fisioterapia. Es la tercera de España según el ranking de El Mundo y hay proyectos de investigación muy interesantes», comenta este ejidense.

Es tal la pasión que este docente muestra por la educación y la docencia que la transmite a sus alumnos, que no dudaron en nominarlo a estos premios de la Fundación Abanca, pero quienes fueron exactamente nunca lo sabrá, puesto que la nominación es secreta. Superó la primera fase y sus méritos profesionales le granjearon en la segunda fase esa magnífica sexta posición a nivel nacional. «Lo que más se valora es la calidad de la docencia, la formación docente y la presencia en redes sociales para transmitir a través de ellas conocimiento», explica este ejidense afincado en Madrid desde hace más de una década.

Innovación educativa

La innovación educativa es precisamente uno de sus puntos fuertes. «Los programas de innovación docente acercan a los alumnos del aula al laboratorio en los ámbitos de investigación, cuando muchas veces son ajenos a ellos», indica Francisco Molina. Precisamente ese programa que trata de hacer más accesible lo que antes no lo era se puso en marcha en 2018.

«La verdad es que me llevé una gran sorpresa con la nominación. Cuando recibí la comunicación de la nominación por parte de los Premios Abanca pensé que era un correo Spam», explica entre risas este joven docente.

Después llegó el momento de presentar los méritos, «pero lo hice sin confiar en que pudiera estar en la final», apunta Molina, quien confiesa que cuando se comunicaron los finalistas ni siquiera lo miró. «Fue mi jefe el que me mandó la comunicación de que había quedado en sexta posición».

De hecho, Francisco Molina se convirtió en uno de los dos más jóvenes, si no el más joven, de los nominados en estos premios con solo 33 años, y en los que se codeó con catedráticos de gran experiencia y años de docencia.

Por otra parte, la nominación de Francisco Molina no fue la única que este año se registró en la Universidad Rey Juan Carlos, sino que en total fueron nueve las que se produjeron, convirtiéndola en la Universidad con mayor número de nominaciones junto a la Universidad de Valladolid. De hecho, junto a Francisco Molina, su compañero Ricardo Moreno, quedó en octava posición.

En esta segunda edición también consiguió quedar en octava posición la docente Carmen Cañabate del CEIP Clara Campoamor de Huércal de Almería en la categoría de Educación Primaria.