Decenas de pequeños disfrutan, ríen y sueñan con las historias de Nono Granero

Decenas de pequeños disfrutan, ríen y sueñan con las historias de Nono Granero

La Sala B del Teatro Auditorio se llenó de familias y sobre todo pequeños que no faltaron a la primera cita con la literatura infantil de la programación de invierno-primavera

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Provisto de una maleta de la que fue extrayendo a lo largo del espectáculo algunos elementos se presentó Nono Granero ante un público menudo pero muy exigente. El escritor, ilustrador, titiritero y narrador de historia hizo disfrutar, reír y soñar a decenas de pequeños en este primer cuenta cuentos del año del área de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido y que se enmarca en la programación literaria de invierno-primavera.

Pasadas las doce de la mañana arrancó un espectáculo que duró más de una hora y en la que el artista fue enlazando unas historias con otras, en función de cómo iba viendo al pequeño público asistente, pero partiendo de su propia historia, de cómo empezó de pequeño a hacer sus propios cuentos, a raíz de un regalo que le hizo su padre «un poco particular» ya que fue un boli de propaganda y que como explicó durante el espectáculo «como suele pasar con los bolis de propaganda, no escribía».

Así, durante el cuenta cuentos, Nono Granero fue explicando algunos de esos cuentos tradicionales que el fue conociendo desde pequeños, mezclándolas con algunas de las que ha creado él mismo. «Uno de los que más me gusta es La flor de lililá», que no faltó en la mañana de ayer, pero también hubo tiempo para otros como La vaca Victoria, que es un cuento popular sobre el que Nono Granero hizo algunas variaciones y que forma parte de la amplia colección de libros que ha creado este artista.

De esta manera, Nono Granero va generando el espectáculo sobre la marcha, en función de las reacciones del público. «El cuento suelo insistir en que es una cosa que se hace entre dos, el que cuenta y el que escucha y entonces creo que el espectáculo tiene que tener cierta flexibilidad para que ciertamente sea un diálogo real».

La historia a todos nos gustan desde siempre, desde pequeños que nos sentamos en las rodillas de nuestros padres, de nuestros abuelos o de nuestro tío abuelo como me pasaba a mí y ellos te dedican ese tiempo. Lo que a este escritor y artista le gusta de la literatura infantil y que lo empujó a introducirse en este mundo es como explica el propio Granero que «la literatura infantil para mí es un sitio donde yo puedo contar lo que quiera, del modo que quiera, de la manera más abierta posible, cosa que con los adultos no sucede de una manera tan sencilla, hay que dar muchas más explicaciones».

Asimismo, Granero subraya que «aunque pueda parecer que la literatura infantil es como un mundo más reducido, yo tengo la sensación de que es justo al contrario. De hecho estamos casi 'adultizando' demasiado rápido a los niños».

En esta línea, este ilustrador, escritor y narrador defiende que «hay un valor en que los personajes de los cuentos tengan una componente simbólica que es algo que en el mundo de hoy sigue teniendo su papel».