La comunión perfecta entre fútbol y agricultura

Son muchos los que durante casi dos décadas han disfrutado de animadas mañanas y tardes de fútbol con amigos en el que llaman de manera cariñosa 'Nico Stadium'

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Estadio Municipal de Santo Domingo cumple este año las dos décadas de historia y muchos seguro que piensan que es ya el único estadio de césped natural que queda en el Poniente de Almería. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

El municipio de El Ejido cuenta con dos campos de césped natural todavía, si bien uno de ellos no es de Fútbol 11 y tampoco es público, aunque de él han disfrutado muchos amantes de la práctica del fútbol y también muchos niños.

Nico Luque construyó su propio estadio en 2004. Y nunca mejor dicho, ya que todo lo ha ido haciendo él, con la ayuda de sus trabajadores y de amigos, en sus ratos libres.

«Quique Setién me dio la idea. Me hice muy amigo de él y tenemos buena amistad», cuenta Nico Luque del que fue entrenador de Poli Ejido en la temporada 2002-2003. «Un día hablando con él me comentó que él había hecho un campillo detrás de su casa para echar un rato con los amigos. Y ese mismo año, me regalaron mis niñas unas botas y un balón de fútbol. Entonces pensé que no tenía donde jugar. Eso hizo que cogiera el tractor los ratos que tenía libres, me pusiera a labrar. Cuando tenía un rato libre, ponía a la gente a quitar pierdas, a hacer los hoyos para poner las vallas. Y así todo. Es todo casero», narra Luque.

Un sueño que le costó en aquellos tiempos 12.000 euros y «el césped me costaba 120.000 euros, porque pedí presupuesto, pero era una locura». Pero llegó la solución. «Yo tenía mucha amistad con el jefe de Intersemillas y tenía un familiar que era directivo del Levante y me dijo que la semilla del Levante se la vendía él, así que le compré dos sacos y lo planté yo con mi gente. Conseguí tres o cuatro palés de turba y dos bañeras de arena volada que le eché encima. Antes hicimos unas zanjas y unas tuberías. Vino Montoro, que es otro que también jugaba al fútbol, y en un par de sábados montamos el riego». Un sistema donde los aspersores salen del suelo cuando toca regar como en cualquier estadio de Primera.

Sin embargo, no se trata de un campo de Fútbol 11, sino de Fútbol 7 ya es de 33 metros de ancho por 55 metros de largo. «La gente me decía que lo agrandara y yo pensaba para qué más grande, para correr más, si yo no quiero correr, yo quiero tocar el balón frecuentemente. Luego, todo el que llega y echa el rato ya dice que tiene las medidas adecuadas», señala.

Eso no evitó que en sus comienzos llegaran incluso a alquilarlo para jugar equipos de Alhama o de Alcolea. La voz se fue corriendo y hasta allí llegaban grupos de Aguadulce o incluso Almería a jugar los fines de semana. «Al principio casi todos los días lo tenía alquilado porque quería recuperar un poco de la inversión», señala Nico Luque, quien recuerda que «de Pescadería, los que venían eran casi todos pescadores y lo alquilaban los sábados porque no salían a pescar. De hecho, de vez en cuando traían unos cubos de pescado que madre mía».

También construyó sus vestuarios, con sus duchas, y provista de buena nevera en la que nunca falta la cerveza fría, porque después de un buen rato de deporte, el otro momento especial es el que se comparte con los amigos.

«Cuando contaba lo que estaba haciendo la gente mayor me decía que estaba loco y que estaba desgraciando la parcela, con el campo que había para hacer un invernadero», confiesa Nico Luque. Pero él siguió adelante con un proyecto que desde hace años se ha convertido en el lugar donde desconectar, disfrutar del deporte y de los amigos.

Rovira, Paco Contreras o Juan Ramos, son algunos nombres de jugadores del Poli Ejido que también han jugado en este campo, pero sobre todo el 'Nico Stadium' es un lugar de encuentro y amigos.