El 'clan Ciavieja' aprende cómo sobrevivir en la prehistoria

Una veintena de pequeños disfrutaron de una jornada didáctica a la par que divertida haciendo fuego, cazando e incluso moliendo grano

INMACULADA ACIÉN El Ejido

o. Una veintena de pequeños, acompañados de sus padres, disfrutaron el pasado domingo de una divertida y didáctica jornada sobre cómo vivían en la prehistoria. Una actividad que se enmarca dentro del programa que el área de Cultura está desarrollando durante este mes de noviembre para celebrar el Día Internacional del Patrimonio.

En este sentido, la actividad, que se desarrolló a las puertas del paraje natural de Punta Entinas, Almerimar, comenzó con una pequeña explicación a los pequeños sobre cómo vivían y se relacionaban los hombres de la prehistoria, al tiempo que decidían adoptar el nombre de Clan Ciavieja en honor al yacimiento arqueológico de El Ejido.

De esta manera, emprendían la marcha para comenzar haciendo un taller de elaboración de collares con conchas de mar, que fueron las primeras monedas. Conchas que se unían mediante cuerdas fabricadas con elementos naturales como cáñamo o esparto, mientras que para cortarlas, conocieron el uso del silex.

La actividad continuó con un taller de pintura, donde los pequeños descubrieron no solamente cómo se fabricaban antiguamente las pinturas, sino qué pintaban y los motivos. Un recorrido por el conocimiento en el que no faltaron referencias a pinturas rupestres como las de Altamira, pero también otras más cercanas como las de la Cueva de los Letreros en Vélez Blanco y el símbolo almeriense del Indalo. De esta manera, los pequeños participantes conocieron cómo en el Paleolítico se dibujaban siempre animales, como representación del objeto del deseo de los cazadores de la época, y como en el Neolítico ya se encuentran también pinturas de personas.

Tras conocer la historia, los pequeños elaboraron con carbón natural, que se obtiene tras quemar madera, dibujos sobre piedras.

Otra de las paradas del circuito diseñado para la ocasión permitió conocer cómo cazaban, qué herramientas y armas utilizaban para ello e incluso probar el lanzamiento de las lanzas contra un mamut ficticio.

La cuarta parada fue la que más atrajo la atención de los participantes y es que en ella pudieron practicar diferentes facetas de la vida en la prehistoria.

Así, conocieron cómo molían el grano usando dos piedras y probaron a utilizarlas, qué herramientas fabricaban para arar la tierra, cómo eran las flechas o cómo podían llegar a hacer fuego con tan solo dos piedras.

Una actividad de más de dos horas de duración que atrapó la atención de los pequeños, pero también de los mayores, guiada de manera muy amena y educativa por Ramón Alférez y que volverá a repetirse durante el mes de diciembre.

En este sentido, el área de Cultura ya ha previsto una segunda edición de este taller para el 19 de diciembre, con aforo reducido y que requiere de inscripción previa.

Antes, el Centro Arqueológico de El Ejido acogerá un taller familiar el 27 de noviembre de recortables de 'Roma a través de la imagen' y otro de artesanía en la prehistoria el 4 de diciembre.