Carmen Maura y Félix Gómez tocan la fibra sensible del público en La Golondrina

Un momento del desarrollo de la obra con Carmen Maura y Félix Gómez sobre el escenario. /I. A.
Un momento del desarrollo de la obra con Carmen Maura y Félix Gómez sobre el escenario. / I. A.

La obra aborda el tema de la homosexualidad partiendo de un hecho trágico como fue el atentado de 2016 de la discoteca Pulse en Orlando

INMACULADA ACIÉNEL EJIDO

Carmen Maura y Félix Gómez consiguieron tocar la fibra sensible de los espectadores que ayer se dieron cita en el Auditorio para presenciar La Golondrina, primera obra del Festival de Teatro de El Ejido.

Un drama que giró en torno a la homosexualidad, partiendo para ello del trágico suceso ocurrido el 12 de junio de 2016 en la discoteca Pulse, un popular local entre la comunidad gay de Orlando, donde 49 personas murieron y más de medio centenar resultaron heridas a manos del afgano Omar Saddique Mateen. Un crimen reclamado por el Estado Islámico y que, sin embargo, el padre del asesino atribuyó a su homofobia.

Así, Carmen Maura dio vida a Amelia, una madre herida en lo más profundo de su alma, no solo por la pérdida de su hijo Dani en aquel atentado trasladado a su versión española, sino por algo más profundo que se esconde tras ello, como fue el no saber gestionar a lo largo de su vida la relación con su hijo, gestionar la tendencia sexual de Dani y aceptarlo y quererlo tal cual era. Un hecho que lleva mucho tiempo persiguiéndola, sobre todo, después de que Dani se sincerara con ella horas antes de morir y ella no fuera capaz de reaccionar, algo de lo que hace más de un año.

Pero la llegada de Ramón la hará enfrentarse a esos sentimientos y a esa realidad, al significado real de ese ataque, a las motivaciones del terrorista, provocando a l largo del espectáculo un enfrentamiento entre Amelia y Ramón que les lleva a descubrir la verdad sobre aquellos terribles acontecimientos. Esa verdad les obliga a reflexionar sobre sus propias identidades, la aceptación de la pérdida y la fragilidad del amor,

No obstante, todo comienza cuando Ramón llega ala puerta de Amelia con la excusa de buscar una profesora de canto que le ayude a preparar una canción con la que desea homenajear a su madre fallecida en el acto con el que pretenden recordarla meses después de su pérdida. La canción escogida es La Golondrina, una canción que ambos conocen muy bien y que se convierte en nexo de unión y desunión durante todo el espectáculo.

La reacia profesora de canto poco a poco va cediendo a los deseos de Ramón, de que sea ella quien le ayude a mejorar su interpretación musical, compartiendo el dolor que se siente al perder a un ser querido.

Poco a poco, durante el desarrollo de una obra que encoge el corazón del espectador por momentos y que enganchó y tocó la fibra sensible de los asistentes, se demuestra que ambos están más unidos de lo que a simple vista parece.

Amelia y Ramón tienen dos caminos, odiarse o caminar juntos, porque los dos tienen motivos para hacerse aún más daño del que han sufrido en sus vidas o reconocerse en el dolor del otro, porque lo que define a la humanidad, es como reconoce Amelia, es la capacidad para sentir como propio el dolor de los demás. Esa es la gran diferencia entre la humanidad y las bestias.