Luis Martín delante de donde se ubicó la primera oficina municipal de El Ejido, de atención al público. / I. A.

ENTREVISTA

«El cambio de capitalidad era necesario porque ya se veía lo que El Ejido iba a ser»

En las elecciones del 3 de abril 1979, las primeras elecciones municipales, Luis Martín fue elegido alcalde y en su programa electoral figuraba como destacado el cambio de capitalidad a El Ejido

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Este año 2021 se cumplen cuatro décadas del cambio de capitalidad de Dalías a El Ejido. Un hecho que provocó que poco después comenzara a gestarse la segregación de Dalías. El amplio crecimiento demográfico y económico que estaba teniendo El Ejido provocó que en las primeras elecciones municipales, el PSOE llevara en su programa electoral como uno de sus puntos destacados el cambio de capitalidad de Dalías a El Ejido. Un programa electoral con el que ganaron las elecciones y a cuya cabeza, como primer alcalde de Dalías se situó el socialista Luis Martín. Natural de El Ejido e Ingeniero Técnico de Minas de profesión, estuvo muchos años trabajando por toda España. A su vuelta fue el elegido por el partido para encabezar las listas al Ayuntamiento de Dalías.

–¿Cómo entra en la política?

–Yo de siempre he estado vinculado a la política. Durante mi estancia en San Sebastián tenía muy buenos amigos. Entre ellos estaba el sobrino del Lehendakari en el exilio, José Antonio Aguirre. Nos íbamos a lo que allí llaman 'Txokos', lugares donde los hombres se cocinan lo que quieren y las mujeres solo pueden entrar una vez al año. En ese Txoko del barrio antiguo de San Sebastián nos juntábamos ocho o diez. Estaba Fermín Lizaola, sobrino del Lehendakari, había dos socialistas, dos comunistas y falangistas. Allí todos éramos amigos y a mí me llamaban socialista.

Luego, cuando volví a Almería, aquí había muchas luchas internas dentro del PSOE y a mí me eligieron para que encabezara la lista porque como desconocía los temas de El Ejido por haber estado tantos años fuera era como más neutro. Así, el 3 de abril de 1979, en las primeras elecciones municipales, fui elegido alcalde.

–¿Por qué llevaban en el programa electoral el cambio de capitalidad?

–Porque era ya una necesidad. Ya se veía lo que El Ejido iba a ser. Se percibía el empuje que El Ejido tenía. Aunque mucha gente no creyera en ello, había gente que sí como los Espinosa de Santa María del Águila que creyeron que El Ejido sería una gran población y donaron dos o tres hectáreas para la construcción de un hospital. El Ministerio pidió terrenos para construirlo en Santa María del Águila y estaba proyectado con 100 camas.

–¿Por qué no se llegó a hacer?

–No lo sé, imagino que por temas políticos.

–También llevaban en el programa la comarcalización.

–Éramos partidarios de que no hubiera Diputación y sí Comarcas. Y los estatutos de la comarcalización del Poniente están hechos y aún los tengo. Había un representante de cada pueblo y de cada actividad que se desarrollaba aquí como Urbanismo, Agua, Agricultura... Igual que un Ayuntamiento pero comarcalizado, pero no se llevó a cabo.

–¿Fue un proceso lento?

–En realidad fue sencillo. Juan Llarena, que era profesor del instituto y concejal en el Ayuntamiento de Dalías, fue el encargado de hacer el expediente. Él se había presentado con un grupo independiente, pero apoyó al gobierno municipal. Todo fue relativamente rápido. Se hizo el expediente, se aprobó, se llevó a la Junta de Andalucía un 8 de mayo y la Junta tenía un año para aprobarlo.En mayo del año siguiente (del 81) se aprobó el cambio de capitalidad.

– Y en Dalías sentó bastante mal...

–En Dalías sentó muy mal. Se manifestaron pidiendo que no trajeran pan a El Ejido, que los trabajadores no vinieran a trabajar e incluso pusieron un cartel en los Atajuelos que decía 'Luisillo, Dalías no te olvida'.

–¿Cómo recuerda el día que se iba a aprobar en Pleno el inicio del expediente de cambio de capitalidad?

–La primera vez que fuimos a aprobar el expediente había 3.500 personas en la plaza, todos los habitantes.Tocaron las campanas y la gente se concentró en la plaza. Querían entrar en el Ayuntamiento para impedir que se celebrara el Pleno donde se aprobaba el expediente. Incluso el Inspector de la Policía Nacional de El Ejido tuvo que llegar a sacar el arma para evitar que entraran.

–¿Y cuando tuvieron que salir?

–Cuando ese día dijimos de salir tuvo que venir un cuerpo de la Guardia Civil de Almería para escoltarnos. Tenían unos coches al lado, nos subieron a los coches y nos trajeron al Cuartel de la Guardia Civil en El Ejido. Nos iban lanzando cosas y a mí me dieron con la pata de un jamón llena de alfileres en la espalda.

Desde ese día ya no subimos más. Los Plenos los hacíamos en los bajos de la Policía Nacional, donde entonces había una biblioteca.

–¿Recibió amenazas?

–Alguna sí, pero no pasaba nada. Eran amenazas de cariño (dice entre risas).

–¿Ya no se celebró ningún Pleno más en Dalías?

–Sólo celebramos uno más y fue el de aprobación ya del expediente de cambio de capitalidad. Subimos a Dalías a aprobarlo por miedo a que si no lo celebrábamos allí nos lo pudieran luego impugnar. Pero todo fue muy tranquilo, porque no esperaban que se aprobara.

–¿Cuánto tardó en volver a Dalías?

–No lo sé, pero imagino que tardé bastante (comenta riendo).

–¿Qué supuso aquel cambio de capitalidad para el municipio de El Ejido?

–Cuando el Ayuntamiento estaba en Dalías, los eventos y todo iban a Dalías y si Dalías no lo quería lo echaba para abajo.

San Marcos, por ejemplo, era una fiesta de Dalías, pero como allí no la querían la mandaron a El Ejido y así empezó a celebrarse. Para ElEjido supuso que comenzara a desarrollarse.

–¿Dónde se instala el Ayuntamiento?

–El primer Ayuntamiento se establece en la plaza de la Constitución, número 1, el edificio donde actualmente está el Centro de Asociaciones.

Antes de eso, en los bajos del edificio que hay enfrente del actual edificio de asociaciones teníamos una oficina de 30 o 40 metros cuadrados que era la Oficina Municipal de El Ejido, de Atención al Público.

–¿Por qué se marchó antes de que se consiguiera oficialmente el cambio de capitalidad?

–No me fui, me echaron pronto. Navarro Esteban, que era entonces el presidente del PSOE en Almería me hizo un expediente por desobediencia a la dirección del PSOE de ese momento, por no querer parar el expediente del cambio de capitalidad, y me echaron del partido y de la alcaldía.

–¿Pero lo llevaban en programa electoral?

–Sí, pero fue antes de que Esteban Navarro accediera al cargo, cuando accedió quiso que lo paráramos, pero no estaba dispuesto a hacerle caso.