El Auditorio de El Ejido estalla en carcajadas y aplausos con la obra 'Taxi' de Josema Yuste

Santiago Urrialde, Josema Yuste, Ignacio Nacho y Maribel Lara, durante uno de los momentos de la obra. /I. A.
Santiago Urrialde, Josema Yuste, Ignacio Nacho y Maribel Lara, durante uno de los momentos de la obra. / I. A.

La comedia superó las expectativas de un público que disfrutó desde el primer al último minuto con diálogos ocurrentes, que jugaron con los dobles sentidos y situaciones disparatadas

INMACULADA ACIÉNEL EJIDO

El Teatro Auditorio de El Ejido se inundó de carcajadas el pasado sábado con la puesta en escena de la comedia 'Taxi', protagonizada por Josema Yuste, pero donde cada uno de los actores tuvieron una brillante actuación y un protagonismo importante.

Los asistentes eran conscientes de que se enfrentaban a 90 minutos de risas y humor, pero el resultado fue incluso mejor de lo que se podían esperar. Desde el comienzo y durante todo el espectáculo las ocurrencias de los personajes, los diálogos y los gestos hicieron que el público no pudiera parar de reír en sonoras carcajadas. Ocurrencias que incluso hicieron reír a los propios actores que por momentos tampoco pudieron contener la sonrisa.

Tanto fue así que en varias ocasiones, los asistentes prorrumpieron en aplausos con los que expresar lo bien que lo estaban pasando.

Pese a que el peso de la obra la lleva Josema Yuste como director y protagonista, tanto Ignacio Nacho como Santiago Urrialde aportan su calidad artística y humorística para hacer crecer en calidad un espectáculo del que también son cómplices Javier Losán, Maribel Lara y Esther del Prado.

Así, Josema Yuste da vida a Rafael, un taxista que lleva una vida muy activa. Y es que está casado con dos mujeres a la vez: Carmen y Lucía, de las que asegura estar absolutamente enamorado. Con cada una de ellas vive en un barrio diferente y lleva un horario distinto, muy medido, planificado y estructurado hasta, de hecho, el protagonista ha evitado incluso tener un móvil en su vida para que no puedan tenerlo localizado.

El bolso de Falete

Sin embargo, una noche todo empieza a complicarse. Rafael se ve envuelto en un intento de robo a Falete. Su intervención evita que le roben el bolso, pero también termina herido y en la confusión salen a relucir sus dos direcciones de residencias diferentes.

Ante tal embrollo, su vecino y amigo Alfonso, un pintoresco personaje tanto por su atuendo como por su forma de ser, intenta ayudarlo y encubrirlo tanto ante sus esposas como ante los inspectores de policía de ambos barrios que intentan poner orden en lo que ha sucedido. Dos inspectores y dos formas de actuar bien distintas. Uno estricto, recto y franquista hasta la médula, frente a otro al puro estilo Colombo, pero muy despistado e inocente.

El absurdo y el doble sentido

En todo ese ir y venir, las conversaciones, las historias inventadas y las improvisaciones juegan absolutamente con el absurdo y con el doble sentido, además de guiños a la actualidad social y política, para convertirlos en brillantes momentos de humor a los que el público asistente no se pudo resistir.

Pese a que al final pasa lo inevitable y que se veía venir desde el comienzo, de que ambas esposas se terminan conociendo y descubriendo la realidad, el final también sorprende al espectador por su desenlace.

Esta exitosa comedia se estrenó en 1983 en el Shaftesbury Theatre, representándose de forma ininterrumpida durante 12 años en el West End de Londres.

Se trata de la más exitosa obra del dramaturgo Ray Cooney que lleva tres décadas triunfando en todo el mundo y que continuará haciéndolo a tenor de la reacción de los espectadores que el sábado por la noche pudieron presenciarla en el municipio ejidense. Un fantástico vodevil realmente increíble que a nadie deja indiferente.