Una máquina lucha contra el temporal en Balerma.

La arena se convierte en un recurso insuficiente, con Balerma a merced del mar

La maquinaria contratada por Costas se afana por sacar tierra del mar, poniendo incluso en riesgo la integridad física de los trabajadores ante el temporal de Poniente

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Las imágenes que cada día deja en la retina de los balermeros la situación de su costa son cada vez más sorprendentes, tristes e incluso se podrían calificar de esperpénticas.

Hace varias semanas que la Dirección Provincial de Costas anunciaba la aprobación y puesta en marcha de una aportación extraordinaria de arena para las playas de Balerma y Guardias Viejas ante el avance del mar.

Todo ello incluido dentro de las obras de mantenimiento y conservación del litoral almeriense para la temporada de invierno, que se centran en el trasvase de arena desde las zonas de acumulación hasta aquellas otras partes próximas que han sufrido pérdidas considerables por el efecto de los últimos temporales.

En total, la aportación será de 20.000 metros cúbicos en Balerma y 10.000 metros cúbicos en Guardias Viejas. Unas obras que dieron comienzo el 22 de noviembre. Una semana en la que el viento comenzó a azotar la costa de Balerma y ya dejó imágenes dantescas que mostraban cómo al mismo tiempo que se echaba arena en la playa, el mar se la tragaba.

Ayer, la imagen fue incluso peor, a tenor del peligro que acarreaba la situación con la que se toparon los balermeros. Una máquina se afanaba por extraer arena del agua para sacarlo fuera y permitir el paso de los camiones, mientras el oleaje de la jornada golpeaba la máquina hasta casi la mitad. Un oleaje que incluso chocaba por zonas con el muro del paseo marítimo y lo saltaba.

Una muestra más de la urgente e imperiosa necesidad que tiene este núcleo costero de contar con espigones que permitan detener el avance de un mar que se traga poco a poco parte de este tradicional pueblo pesquero.

A lo largo de estas dos semanas, ya se ha vertido arena en la zona de la Torre, el Varadero y la zona de la Lonja.

El presidente de la Mesa de Trabajo por la playa de Balerma, del Club Náutico, José Antonio Peña señalaba que no les quedan adjetivos para describir lo que sucedió ayer en el litoral de Balerma. «Ver para creer. Una máquina en mitad del temporal de poniente lucha contra el azote del oleaje que alcanzaba varios metros de altura en esos momentos. Se juega la vida, pero ni un sólo responsable político sale en defensa del ser humano que hay en su interior. Un enorme disparate. Al final el temporal ha ganado la batalla y ha impedido que continúen los trabajos por unas horas».

De esta manera, Peña denuncia que «Balerma está en peligro un día sí y otro también. Un pueblo a merced de la naturaleza o, mejor dicho, de la mar. Va siendo hora de que a quienes les corresponda tomar las medidas de urgencia para estabilizar la playa se lo tomen en serio. La mar lleva 24 horas desbocada, poniendo en grave peligro al pueblo, con olas que a primeras horas de la mañana superaban el muro del paseo marítimo».

Asimismo, Peña fue contundente al afirmar que no admitirán «lamentaciones ni visitas cuando haya una desgracia. Las autoridades parece que no reaccionan viendo como se encuentra la playa. Sólo piensan en intentar poner remiendos. Se olvidan que somos un pueblo trabajador, acogedor, marinero y agrícola y con mucha historia».