Nuria Vargas. / I. A.

Entrevista

«Ha sido una apuesta ganadora, pero a base de decirme lo voy a conseguir»

En su primer largometraje documental, que le ha llevado diez años terminar, la ejidense ha conseguido ya siete candidaturas a los Premios Goya

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Nuria Vargas es gestora cultural en el Ayuntamiento de El Ejido y cineasta ejidense que tras una larga lucha ha conseguido lanzar su primer largometraje documental titulado 'Controverso'. Una película rodada entre España y Cuba, que se convierte en un viaje musical sobre la poesía espontánea, y que permite dar a conocer una tradición muy arraigada en Almería como es el Trovo. Un trabajo que ya le ha valido siete candidaturas a los Premios Goya, en las categorías 'Mejor película', 'Mejor dirección novel', 'Mejor guión original', 'Mejor dirección de fotografía', 'Mejor montaje' y 'Mejor sonido'.

Además, está nominada a Mejor Documental en los Premios Lorca del Festival de Cine de Granada, donde se proyectó, además de en el de Málaga, que fue el primero en apostar por ella.

–¿Cómo se siente con estas siete nominaciones?

–Muy feliz. Estas candidaturas son un reconocimiento a todo el esfuerzo que hemos realizado con recursos humildes.

–¿Por qué le atrae tanto el trovo?

–El abuelo de mi madre era un trovador súper famoso, que era Juan Rivas. Le decían 'El ciego de los Corrales' o 'El ciego de Lanjarón'. Era ciego, se ganaba la vida haciendo romances de la temática que quisiera y ganaba bien. También repentizaba, improvisaba de repente. Hay un par de libros sobre él, recopilatorios de sus romances. En la Alpujarra se vendían. De hecho, en Granada capital le dio la ONCE un puesto para vender cupones y duró un mes. Lo dejó porque ganaba mucho más dinero vendiendo romances. Creo que de ahí me viene la cosa de contar historias.

Mis padres son de la Alpujarra y desde pequeña me han llevado a encuentros de trovo, que antes había muchos y a mi padre le encantaban, también al Festival de Música de la Alpujarra. Siempre hacían referencia a mi bisabuelo y cualquier persona referente al trovo que se enteraba de que yo era bisnieta del 'ciego Corrales' me contaba historias que le habían pasado con él, porque era un hombre que no veía, pero se movía por pleno campo en las Alpujarras, porque tenía otros sentidos muy desarrollados. Iba por la calle saludando a todo el mundo, que identificaba sin que hablaran, y era capaz de saber exactamente la hora que era.

–En general el trovo es una tradición bastante desconocida.

–Todo el mundo me contaba historias de él y me parecía muy curioso y sí el trovo estaba desapareciendo, ya no había trovadores jóvenes, ya tampoco se transmitía, se dejaban de hacer esas veladas. Pero yo lo tenía como un mundo accesible y como estaba estudiando Audiovisuales, me veía con las herramientas para poder hacer un documental.

–Tiene, por tanto, un objetivo divulgativo.

–Mi propósito en este proyecto es que el público general conociera el trovo, porque si en Almería hay gente que no conoce el trovo, si te vas a otras provincias andaluzas o fuera de Andalucía ya nadie sabe lo que es. Creo que a nivel cultural es parte de nuestra identidad. A parte de lo curioso que es, porque son personas ya mayores que improvisan en verso muy difícil, porque tienen una métrica muy concreta que son quintillas, octosílabos.

–¿Ha sido su primer proyecto?

–Yo anteriormente ya había hecho documentales sobre el trovo. De hecho, cuando era estudiante hice uno para Canal Sur, para un programa que había de estudiantes que se llamaba 'Experiencia TV' y entrevisté a Andrés Linares de Murtas, que trovaba a la vez que tocaba el violín, y también a Miguel García Candiota de Las Norias, con Sevilla.

Luego hice un catálogo de trovadores tapara la Alpujarra de Granada y otro de Almería. Una recopilación de trovadores, donde yo los entrevistaba a todos, explicaba lo que era el trovo y hablaban todos los que estaban vivos en aquel momento. Eso fue entre 2012 y 2014. Ya tenía entonces la idea de mezclarlo con el rap pero cuando lo presenté a la Diputación a las convocatorias vigentes no me hicieron mucho caso. Hablando con Abuxarra, que es la asociación que promueve el Festival de Música Tradicional y de vez en cuando ha hecho también alguna velada de trovo, me dijeron que había unas ayudas europeas, más pequeñas, con un objetivo divulgativo. Me cogieron el proyecto del catálogo de trovadores que aún vivían en Almería y el otro de Granada. A día de hoy ya han fallecido la mitad de los que yo retraté.

Lo hice para preservar el testimonio de ellos, pero me quedaba la cosa de que eso era un documento para una universidad, para el futuro, para alguien que está investigando, pero no era atractivo visualmente para que un joven pudiera verlo, porque al final se cansa de ver a personas mayores hablando de hacer trovo. Quería hacer algo más accesible a todo el público.

–¿Así nace Controverso?

–Sí. Tiempo atrás conocí a Alexis Díaz Pimienta, que es un cubano que vino de intercambio por un Festival de Música Tradicional de la Alpujarra y ya se quedó. Al quedarse, montó una Escuela de Trovo con niños, en Murtas, donde les enseñaba repentismo y trovo. Yo conocía la historia porque mi padre me la había contado muchas veces.

Cuando hice mi primer guión de Controverso, tenía una parte de documental y otra línea que era cine de no ficción, documental pero como ficción, basada en la realidad. Hice como una dramatización del colegio de Murtas y un cubano dando clase. Pero las administraciones en aquel momento no se interesaban por el proyecto, tal vez porque era una realizadora emergente, que había hecho documentales pero no tenía una trayectoria. El caso es que sin financiación, hacer una ficción es muy costoso, porque son muchos ensayos, muchas horas de rodaje también, tiene que estar todo muy cuidado, tener un equipo mucho más amplio y dietas para todos los figurantes y actores. Se me iba mucho de presupuesto.

–Eso la llevó a reducir el guión.

–Sí, me quedé con el trovo de la Alpujarra, con el rap, y lo de Cuba quería meterlo pero no podía. Cuando presenté el proyecto por primera vez a una televisión, a Canal Sur, me dijeron que como era una televisión autonómica, los raperos tenían que ser andaluces, que yo los que tenía eran de Madrid. Ahí, al cambiar, ya pensé en apostar por una rapera andaluza, porque el tema del trovo es muy masculino. Antes estaba mal visto que las mujeres trovaran. Podían hacerlo en casa pero hacerlo fuera de casa era una provocación.

De hecho, la hermana de Miguel Linares era muy buena trovadora y tengo una entrevista con ella y lo cuenta, que en todas las fiestas que hacían dentro de su casa ella trovaba con sus hermanos, con sus primos y era muy buena, que la admiraba la familia, pero fuera de la casa estaba prohibido.

–Es una apuesta por la igualdad de género.

–Siempre me ha parecido muy importante el tema de la igualdad de género y pensaba cómo meterle a la película la perspectiva de género de manera natural. Entonces fue cuando pensé que la rapera, que era quien iba a narrar la película, podía ser una mujer.

Puse un anuncio en redes diciendo que buscaba una mujer rapera andaluza para un proyecto audiovisual y en cuatro días me llegaron un montón de propuestas. Y hubo un crítico de cine que me dijo que conocía a una madrileña, que su madre era granadina y de la Alpujarra. Cuando contacté con ella, me gustó mucho porque resulta que por parte de padre su abuela era cubana.

–Entonces la idea ya se fue dibujando.

–Desde Madrid ella conoce a Alexis, este hombre que montó la escuela en la Alpujarra. Una persona que vive entre Almería, Madrid y Cuba, y hace muchos espectáculos en Cuba de improvisación. Ella va a un bar, lo conoce, él le habla del trovo de la Alpujarra y del repentismo cubano, y como su madre es de la Alpujarra y su abuela de Cuba, era como descubrir esa parte de su pasado. Y se apuntó al proyecto.

–¿Ha hecho toda la película a pulmón?

–Sí, Transformé el guión para contar una historia lineal, donde una chica que viene del mundo urbano de Madrid, pero que tiene conexión tanto con la Alpujarra como con Cuba, hace un viaje real y también hacia sus raíces. Primero grabé la parte de la Alpujarra, sin nada ficcionado y me quedé sin dinero.

Me animé a hacer una productora, para poder presentarme a ayudas, poder contratar a la gente, calificar tu película y hacerlo de manera profesional. Tenía claro que había estudiado Audiovisuales y no iba a hacer un corto amateur, sino un largo que se pueda proyectar en cines, que se pueda vender a televisión, que tenga todos sus derechos y contratos.

Para la parte de Cuba volví a recurrir a ayudas, a proponer una coproducción. Fui varias veces al Festival Iberoamericano de Huelva, que había un mercado para encontrar coproductores. Pero nada, opté entonces por esperar. Como me pagaron el mismo año los dos documentales completos de trovo que había hecho, me volví a ver otra vez con dinero y decidí volver a invertir sola e irme a Cuba. Tenía el dinero justo para contratar a cuatro personas: un director de fotografía, una jefa de producción, al sonidista, yo operaba otra cámara y llevarme a Luna.

Era una inversión muy grande e incluso pensé si comprarme un apartamento en la playa o hacer una película profesional. Decidí quitarme la espinita y cumplir un sueño, con mucho esfuerzo y dedicación, porque ha sido mucho tiempo. Si me hubieran dado el dinero desde el principio o una empresa me hubiera financiado lo habría hecho en dos años.

–¿Cómo les fue en Cuba?

En Cuba estuvimos rodando en la Agencia Cubana del Rap, un tipo SGAE. En esa agencia entrevistamos al director, que es el cantante de 'Primera Base', el grupo más famoso de Cuba. También grabamos a otros raperos de allí y otros que son independientes. Y también en España entrevistamos a Skone, Chuty, Invert, que es campeón de España de Batallas de Gallos.

En Cuba también tenemos los pesos pesados que son Tomasita Quiala, Luis Paz 'Papillo'... También estuvimos en el Centro Iberoameriano del Verso Improvisado del que es director Luis Paz 'Papillo', que es uno de los mejores improvisadores del mundo.

Luego volví con el material grabado, que era muy bueno, pero otra vez me encontraba que las administraciones no respondían. Además estaba embarazada de nuevo, porque cuando fui a Cuba dejé a uno con dos años para poder ir. Pero a la vuelta tenía la esperanza de encontrar un patrocinio o algo, pero no lo encontré y decidí dejarlo descansar.

Ya con el confinamiento vendí mi coche y volví a reunir dinero y pensé que era el momento idóneo. Hablé con mi sonidista, porque tenía una partida que al menos cubría los gastos de montaje y con ese primer montaje mi intención era otra vez intentar buscar financiación. Me hizo el montaje, lo mandé al Festival de Málaga en 2021 y les gustó mucho. También eché la convocatoria de Canal Sur. Y entonces sí se unió todo, que a Canal Sur le gustó y apoyó el proyecto con una participación, con lo cual la parte de posproducción la he podido hacer y otras administraciones sí que han apoyado la película para la difusión. Porque todo lo que es comunicación y copias es mucho para una empresa independiente.

–Quien la sigue la consigue.

–Al final ha salido todo muy bien y ha sido una apuesta ganadora, pero ha sido a base de decirme lo voy a conseguir y de un esfuerzo económico muy importante. Han sido diez años hasta poder tenerla.

También mi historia era muy arriesgada y para nuevos públicos, porque yo lo que quería era una película para público juvenil al que le llevo una película sobre cultura. Las productoras no se arriesgan con nuevos públicos. Yo no quería perder dinero, pero no quería perder el mensaje, no solo ahora, sino en un futuro cuando no haya troveros que los jóvenes puedan acceder a un documento audiovisual para conocer qué era el trovo.

El preestreno se hace el 25 de noviembre en el Auditorio de El Ejido. Como es mi ciudad, me hacía mucha ilusión presentarla por primera vez aquí.

– ¿Cuándo se estrena en cine?

–El día 2 de diciembre llega a los cines. A un circuito cultural. El día 2 estaremos en Madrid presentado la película en Cineteca, en la Sala del Matadero. Y queremos acompañar la película, que cuando se presente hagamos un coloquio.

–¿Por qué las mujeres hacen mayoritariamente documentales?

–Porque nos dan menos presupuestos. Las películas que hacemos suelen tener mucho menos presupuesto que las de los hombres y hay estudios sobre ello. Hay una asociación de Mujeres Cineastas que cada año hace un informe. No somos ni un 20% de mujeres directoras que estrenan películas en sala. Y con las directoras de fotografía igual. Por eso se intenta visibilizar esa situación. A día de hoy en algunos departamentos técnicos somos un 8% y en los de Guión y Dirección un 20%, cuando somos más de un 60% las que terminamos las carreras de Audiovisuales.