Derroche de energía y mestizaje, en el llenazo de Malikian en el 40 Festival de Teatro de El Ejido

Ara Malikian ofreció un intenso concierto de más de dos horas, en el que se entregó a un público que no cesó de ovacionarle.
Ara Malikian ofreció un intenso concierto de más de dos horas, en el que se entregó a un público que no cesó de ovacionarle. / E. GRANJA
  • El violinista libanés logra agotar todas las entradas y ofrece un show de 2 horas y media de duración, para recorrer el mundo con ‘La increíble gira de violín’

Desde la historia de su Alfredo Ravioli, que así es como aseguró el propio Ara Malikian de pequeño a sus compañeros que se llamaba el creador de su querido y amado violín -ante tantos Stradivarius-, el violinista libanés se sinceró con el público del 40 Festival de Teatro de El Ejido para ofrecer un concierto que colgó el cartel de no hay entradas hace semanas, y que representó el jueves el primer y auténtico llenazo de esta edición del Festival.

Malikian recorrió el mundo bajo las cuerdas de su violín con una gira que llama ‘increíble’, quizás por ese derroche de energía, buen rollo, luz y sobre todo, mejor destreza que demuestra cada vez que toca su violín, siendo capaz sólo él de pasar de una pieza de Paganini o Mozart, a otro tema de David Bowie o Radiohead. Y mientras tanto, Malikian contó cómo el violín supuso un antes y un después no sólo en su vida, sino en la de su padre y abuelo, y cómo por ello el violín que le dejó este último es el que ya jamás de él se separa.

Así, tras pasar por Rumanía, Turquía, Brasil, Estados Unidos, y su tierra natal, Líbano, ‘La increíble gira de violín’ de Ara Malikian sorprendió a un Auditorio entregado que no pudo más que ovacionarle y aplaudirle intensamente, durante esas dos horas y media que ofreció de concierto. Sin duda, una de las principales propuestas de este 40 Festival de Teatro que mayor atractivo obtuvo para el público de diferentes edades y generaciones. Y es que mayores y pequeños disfrutaron de un concierto con tintes de espectáculo y show, de continuos saltos y mucho ritmo pero en el que también se supieron conjugar los momentos más íntimos, con esos solos y dúos acompañados del violonchelo o la guitarra.

Dos veces y dos llenazos ya ha protagonizado Ara Malikian en El Ejido, y a buen seguro, o al menos eso dejó caer, volverá al municipio en una tercera ocasión, porque aquí ya se siente como en casa.