Vuelo con destino a las Naciones Unidas

Naira del Mar Romero, Cinta Garrido y Álvaro Ariza en sus sillones de delegados de la asamblea de las Naciones Unidas. /I. A.
Naira del Mar Romero, Cinta Garrido y Álvaro Ariza en sus sillones de delegados de la asamblea de las Naciones Unidas. / I. A.

Los estudiantes participaron en el modelo Mun del colegio UNIS de la ONU que este año giró en torno a los temas de seguridad, privacidad e inteligencia artificial

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Durante tres días, Cinta Garrido, Álvaro Ariza y Naira del Mar Romero, alumnos de segundo de Bachillerato del SEK Alborán, se pusieron en la piel de los delegados de la asamblea general de la ONU, el órgano representante, normativo y deliberativo y el único que cuenta con representación universal, al estar representados sus 193 estados miembro.

Una experiencia que califican de increíble y que compartieron con alrededor de 800 estudiantes de colegios internacionales de los cinco continentes, en el marco del modelo Mun del United Nations International School (UNIS) que es el colegio de las Naciones Unidas. De hecho, de España, estos tres jóvenes fueron los únicos que participaron junto a estudiantes de otro centro educativo de Barcelona.

Esta es la cuarta edición que alumnos del SEK Alborán participan en este programa internacional y en esta ocasión los temas sobre los que los estudiantes debatieron fueron por un lado la inteligencia artificial y cómo su avance puede repercutir en la vida de la sociedad mundial en un futuro y, otro, en un interesante debate entre seguridad y privacidad. De esta manera, durante dos días asistieron a seis conferencias impartidas por importantes personalidades relacionados con la ONU y figuras tan relevantes como al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres. Tras las conferencias, los asistentes debatían el tema y se votaban las posturas expuestas para llegar a acuerdos.

El tercer día del programa, el escenario cambió. Los estudiantes estuvieron en el colegio UNIS, donde algunos de los centros participantes hicieron una representación con lo más característico de sus culturas. «Nosotros fue una pena que no pudiéramos preparar ninguna representación, pero el viernes previo a marcharnos acabamos los exámenes trimestrales», comenta Álvaro.

Una experiencia de futuro

Esta experiencia, para Cinta Garrido ha sido tan impactante que incluso le ha hecho replantearse su futuro. «Estoy muy indecisa con respecto a lo que quiero estudiar el año que viene. Estudio un bachillerato de Ciencias y hasta ahora tenía claro que quería estudiar algo relacionado con la genética o la medicina, pero ahora me está llamando más la atención el campo de las relaciones internacionales y la economía. Por eso quería vivir esta experiencia en primera persona», explica Garrido, al tiempo que explica entre risas que cuando volvió del viaje hace tan solo unas semanas «le dije a mi madre que quería ser embajadora de España en la ONU».

Por su parte, Álvaro Ariza, estudiante del bachillerato internacional califica la experiencia de impactante, «se te ponen los pelos de punta cada vez que entras a esa sala, porque ahí ha hablado gente muy importante. He visitado también la sede de las Naciones Unidas en Suiza pero no tiene nada que ver, es increíble».

El futuro de Álvaro va más ligado sin embargo a la Economía. «Siempre he tenido claro que quería estudiar Económicas y creo que es lo que mejor se me da y si algún día pudiera montar mi propia empresa de Marketing, sería estupendo. Me gusta sobre todo el surf y sería estupendo poder llegar a trabajar haciendo campañas de marketing en ese campo».

Diferencias en la educación

Por otra parte y además de la experiencia que ha supuesto para los jóvenes verse como delegados de la ONU, también les ha permitido conocer jóvenes de otros países y residir en casa de estudiantes de UNIS, lo que les ha permitido comprobar las diferencias que existen también entre sistemas educativos.

«Nos quedamos en casa de estudiantes de cuarto de ESO pero cuarto de ESOallí no es lo mismo que aquí, no a nivel de materia pero yo la veía a ella como más mayor que yo. Son como más maduros que aquí», explica Cinta Garrido, quien añade que «en el colegio de las Naciones Unidas los educan en ese mundo. Al convivir con gente de tantas nacionalidades, porque creo que no hay más de tres alumnos de un mismo país y hay alumnos de todo el mundo, están educados a aceptar a todos tal y como son, aquí quizá no nos enseñan tanto eso. Su diversidad cultural creo que les hace más maduros».

 

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