Cae el telón del 41 Festival de Teatro de El Ejido

Los Vivancos durante su actuación con Nacidos para Bailar. /I. A.
Los Vivancos durante su actuación con Nacidos para Bailar. / I. A.

El fin de fiesta tuvo al parque municipal como escenario una edición más, con música y mojito para todos, y una colorida traca de despedida

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Después de un mes de intensa actividad cultural y teatral, la 41 edición del Festival de Teatro de El Ejido echó el cierre hasta el próximo mes de mayo con una jornada de despedida que no pudo tener mejor broche final.

Los Vivancos protagonizaron sobre el escenario del Teatro Auditorio un espectáculo colorido, brillante, electrizante y con gran originalidad que encantó al público. Casi lleno total para presenciar este último espectáculo del Festival con dos autobuses incluso llegados desde Mojácar para ver estos seis hermanos que con cada espectáculo consiguen superar al anterior.

Nacidos para Bailar se presentaba como uno de los platos fuertes del calendario y sin duda fue uno de los mejores espectáculos de esta edición.

A ritmo de Blancanieves y los Siete Enanitos, los seis hermanos que forman Los Vivancos aparecieron en la parte alta del patio de butacas y fueron bajando las escaleras hasta el escenario con sus instrumentos al hombro Elías con el violonchelo eléctrico, Judah con chelo de 5 cuerdas, Josua con cajón flamenco, Cristo con IWI, Israel con flauta travesera y Aarón con violín eléctrico. Con ellos ofrecieron el primer número de la noche y sin tiempo para casi asimilar esa mezcla de sonidos que encajaban a la perfección iniciaron el segundo número de baile flamenco, llenando y dando vida a cada uno de los rincones del escenario.

Tras ese número fue Josua el primero con un número que mezcló el baile y taconeo flamenco con el cajón flamenco. Un número que ofreció como novedad un taconeado sobre el propio cajón y equilibrismo, puesto que Josua llegó a taconear sobre tres cajones colocados uno encima de otro por dos de sus hermanos mientras el saltaba en el aire.

Elías con su violoncelo eléctrico interpretó diversas bandas sonoras de películas, con una particularidad muy especial, ya que el sonido lo ejecutó junto a tres de sus hermanos, a cuatro manos y tres arcos.

Israel y el propio Elías protagonizaron otro de los números más llamativos de la noche como fue un duelo de instrumentos que llevaron a las alturas, ya que ambos se colgaron de una plataforma para tocar los instrumentos desde el aire, y en el caso de Israel con la dificultad añadida de tocar la flauta boca abajo mientras taconeaba sobre la plataforma.

No obstante, el más espectacular y vistoso de todos fue sin duda en el que se enfundaron en un traje de tecnología led con el que desarrollaron un número espectacular en el que hubo más de un millón de cambios de luces.

Por otra parte, hasta dos números adicionales ofrecieron los hermanos a la finalización del show a petición del público, todo ello después de un final en el que los artistas bajaron del escenario y recorrieron el patio de butacas saludando a los asistentes.

Entre estos dos números finales, uno especialmente interesante en el que todos los hermanos se colgaron en el aire, unos de lado y otros boca abajo, para taconear al ritmo de la música.

Por otra parte, a la finalización del espectáculo, Elías tomó la palabra para agradecer el cariño del público y explicarles que Nacidos para Bailar es un espectáculo solidario, de manera que una parte de la recaudación de esta actuación irá destinada a ayudar a los niños a través de una estrecha colaboración con la Fundación Querer que trabaja en la educación, investigación y difusión relacionada con los niños con necesidades especiales derivadas de enfermedades neurológicas.

Por todos ellos, Elías pidió la complicidad del público para grabar un pequeño vídeo con un taconeo solidario. Primero fueron los hermanos lo que lo hicieron y el público desde su asiente respondió al unísono para finalizar con un grito unánime: ¡Por los niños!

No obstante, la jornada de clausura comenzó antes, lo hizo a las 19 horas con la actuación de la compañía IOen el Parque Municipal en un espectáculo para todos los públicos, con el que ir abriendo boca para la fiesta que este mismo escenario acogería a partir de la media noche y hasta altas horas de la madrugada.

Una hora de espectáculo teatral, con mucha imaginación y números de acrobacias que divirtieron a los asistentes.

Música de bienvenida

Ya con la noche cayendo y antes del comienzo de Nacidos para Bailar, el grupo Befunkbop se situó en la escalinata de acceso al Teatro Auditorio para ir dando la bienvenida a los asistentes e ir recordándoles que la noche del sábado era de alegría, fiesta y mucho ritmo. Lo hicieron con su música de estilo funk, música, latina afroamericana de los Estados Unidos de mediados de los 60 y 70, así como temas de géneros que propiciaron este estilo como el soul, jazz, blues.

Un ritmo que esta misma banda retomó a las doce de la noche, cuando los espectadores abandonaron el teatro para al son de la música ir guiándolos a todos hasta el parque municipal donde continuar con la fiesta.

Así, tras la llegada a este popular enclave, el público pudo disfrutar con la pirotecnia y una colorida traca de despedida.

Los Vinilos

La música del grupo almeriense de Los Vinilos tomó entonces el relevo con un repertorio en el que recordaron grandes éxitos del pop español. Temas de los años 80, 90 y de la música actual que hicieron bailar de principio a fin al público asistente.

Y para acompañar, como viene siendo habitual en la despedida delFestival de Teatro, mojito para todos, con el que brindar por un gran festival que volverá a escena el próximo mes de mayo, después de 70 representaciones y 47 compañías nacionales e internacionales que durante un mes acercaron el arte a todos los públicos.

 

Fotos

Vídeos