El Plan RAPIDO refuerza las inspecciones en el campo tras entrar en vigor la nueva ordenanza

El Plan RAPIDO refuerza las inspecciones en el campo tras entrar en vigor la nueva ordenanza

Con esta medida se quiere recordar al agricultor la obligatoriedad de dotar su explotación con sistemas adecuados de recogida de pluviales

ELIZABETH DE LA CRUZEl Ejido

La concejalía de Agricultura del Ayuntamiento de El Ejido intensificó el Plan RAPIDO (Plan de Recogida de Aguas Pluviales en Invernaderos, Drenajes y Obras) con el objetivo de inspeccionar el campo e informar al agricultor ante la necesidad que tiene de adaptarse a las medidas de recogida de pluviales. Se trata de recordar la obligatoriedad de dotar a sus explotaciones agrarias de sistemas de acopio del agua de lluvia con capacidad suficiente para absorber el nivel de escorrentías que soporta el entorno rural.

El Plan RAPIDO, que se realiza desde el año 2015, se refuerza en este periodo coincidiendo con la finalización de la campaña agrícola y la preparación de la próxima temporada. Este consistió en un exhaustivo trabajo de campo que los técnicos del área de Agricultura han llevado a cabo realizando visitas a explotaciones agrarias del municipio para comprobar el estado o no de sus sistemas de recogida, así como el nivel de impermeabilidad existente en la zona. El concejal de Agricultura, Manuel Gómez, explicó que durante esas visitas «se ha informado a los agricultores que deben de adaptar sus fincas a la normativa vigente en materia de recogida de agua, teniendo que establecer para ello las medidas pertinentes que se recogen en la ‘Ordenanza Municipal de Invernaderos y su Entorno’ que entrará en vigor en las próximas fechas, tras haber superado todos los trámites administrativos, una vez se publique en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP)».

Al respecto, el responsable municipal informó que «la ordenanza incluye una disposición adicional transitoria en la que se recoge el periodo de adaptación con el que cuenta el agricultor para llevar a cabo las tareas de adecuación necesarias y tras el cual será de obligada cumplimiento». Una de las principales exigencias que ya establece el PGOU, y que recoge también la nueva Ordenanza, es la obligatoriedad de contar con instalaciones que absorban el agua de lluvia y las propias de condensación hasta alcanzar el umbral de escorrentía existente en nuestro municipio, que está establecido en 35 litros por metro cuadrado. En este sentido, el edil recordó que la aplicación de la ordenanza va a suponer «una repercusión ambiental positiva, con un mejor aprovechamiento del agua, bien porque se recoge y la reutiliza en la propia finca o por el hecho de poder aplicarse como recarga para los acuíferos».

Gómez Galera reconoció que «la respuesta del sector está siendo más que positiva puesto que desde 2015 que pusimos en marcha el Plan RAPIDO se ha ido reduciendo cada año el número de expedientes incoados, en total han sido 650 y sólo 47 en el primer trimestre de este 2017». Esto pone de manifiesto, a su juicio, «el alto nivel de concienciación que existe entre el agricultor y las actuaciones que está ejecutando de cara a adecuar, modernizar o implantar sistemas de recogida de agua».

En esta línea, puntualizó el edil, «se trata de una tarea de todos por realizar inversiones que permita a nuestro campo adaptarse en esta nueva Ordenación. Tal es así, que el Ayuntamiento dentro del Plan RAPIDO ha ejecutado diversas actuaciones de desbroce y limpieza».

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