Nace una escuela de porteros en Senegal con acento almeriense y botas solidarias

Nace una escuela de porteros en Senegal con acento almeriense y botas solidarias

Emilio Rosa, José Segura y Papa Massé son los artífices de este proyecto que pretende ser integral y además de lo deportivo, contribuir a mejorar la formación y servir de herramienta de concienciación

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Hace tan solo un mes, durante la Semana Santa, un grupo de cuatro personas cogieron sus maletas, cargadas de material deportivo, educativo y mucha ilusión, para subir a un avión con destino Dakar, en Senegal. Un viaje con una misión ambiciosa y en la que han puesto toda su determinación como es crear una escuela de porteros en ese país africano.

Durante cinco días, Emilio Rosa, director del colegio Mirasierra de Las Norias en El Ejido, el entrenador de porteros José Segura y el portero senegalés afincado en Roquetas de Mar Papa Massé visitaron el país para comenzar a sentar las bases de lo que ya es su escuela de porteros. Un viaje en el que los acompañó Manuel Capa de Salvamento Marítimo.

Y es que este proyecto trasciende lo deportivo, ya que nace con el objetivo de abordar otros dos campos importantes como son el educativo y la sensibilización sobre los peligros a los que realmente hacen frente las personas que deciden emprender la aventura de adentrarse en el mar, en una patera, para intentar ganar la costa española, o los peligros de quien lo intenta por tierra.

Una sensibilización en origen que quiere contribuir a reducir el número de muertes que por desgracia cada año se producen, muchas de ellas conocidas por todos y otras muchas que se producen en el más absoluto silencio porque de ellas no llegan noticias.

«José, Papa y yo nos conocemos desde hace algún tiempo y en un encuentro Papa nos propuso llevar a cabo algún proyecto en su tierra. Nos explicó que allí hay porteros con mucho nivel, a los que les falta técnica pero que tienen buenas cualidades y que, si se les formaba, algunos o muchos de ellos podrían tener una salida profesional fuera de su país en el mundo del deporte», explica Emilio Rosa.

El proyecto comenzó a gestarse a finales de 2017. En marzo, antes de su partida se pusieron en contacto con la Embajada de España en Senegal y esta a su vez con clubes de la zona y con la Federación Senegalesa para comenzar a organizar el inicio de este proyecto, una reunión que se repitió durante su estancia en Dakar. Pero ni mucho menos este grupo de almerienses podía imaginarse la respuesta tan amplia que iban a obtener. Cuando llegaron a Dakar se encontraron con 87 porteros con edades de entre 7 y 20 años esperándolos.

Proyecto integral

En este punto Emilio Rosa pone el acento sobre el proyecto integral que quieren desarrollar. «Desde que se comenzó a gestar este proyecto sabíamos que no nos podíamos quedar en la vertiente deportiva, sino que teníamos que trabajar también la educativa. Los estudios son fundamentales y si les damos la oportunidad a esos chicos de que salgan de su país tienen que hacerlo formados en origen y sobre todo concienciados de que la salida no puede ser en cayuco, arriesgando sus vidas».

Es por ello que durante esos cinco días de viaje, además de llevar a cabo varios entrenamientos con los chicos, también visitaron colegios de la zona para llevar material educativo y comenzar un contacto y una relación que mantener en el futuro. Pero llevar material educativo allí es caro, por lo que el trabajo real empieza ahora para encontrar alguna empresa que pueda ayudar con los gastos y la logística que supondría llevar el material allí, si bien la otra opción en la que trabajan es conseguir aportaciones económicas de empresas para enviar el dinero a Senegal y que desde allí se compre todo el material, lo que además contribuiría al comercio local y a generar riqueza en la zona.

Por otra parte, Rosa explica que «desde nuestro centro educativo queremos que nuestros alumnos mantengan contacto con los alumnos de allí a través de cartas y vídeo conferencias, para que conozcan esa otra realidad». Un contacto que además aprovecharán para poner en práctica el francés, idioma que se estudia en el centro.

«Es verdad que se inician muchos proyectos solidarios que luego quedan en el aire y nosotros no queremos que eso suceda con este», afirma Rosa. Por ello, la idea es que la escuela de porteros se gestione desde Senegal, con apoyo económico que enviarán desde España, trabajos que irán compartiendo por Internet con el preparador en Senegal y una o dos visitas anuales.

Fundación

«Cuando llegamos a Senegal intentamos visitar la Fundación Vicente del Bosque para colaborar con ellos pero no pudimos encontrar a nadie, no sabemos si está funcionando», indica Emilio Rosa.

Sin embargo, este grupo de almerienses se han propuesto hacer su propia fundación «que nos permita recibir algún tipo de donaciones públicas o privadas, sabemos que es complejo y requiere mucho papeleo y burocracia pero estamos intentándolo».

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