La inmigración centra la visita del alcalde a Melilla

Francisco Góngora y miembros del ayuntamiento durante la reunión con dirigentes de Melilla./AYTO. EL EJIDO
Francisco Góngora y miembros del ayuntamiento durante la reunión con dirigentes de Melilla. / AYTO. EL EJIDO

Francisco Góngora mantuvo una reunión de trabajo con el presidente de la ciudad autónoma y el consejero de Seguridad

INMACULADA ACIÉNEL EJIDO

El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, visitó el pasado jueves Melilla, donde mantuvo una reunión de trabajo con el presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda, y sus consejeros de Bienestar Social, Daniel Ventura Rizo, Seguridad, Isidro González, y la viceconsejera de Administraciones Públicas, Ángeles Gras Baeza.

El tema de la inmigración centró buena parte del encuentro, en cuyo marco se abordaron los problemas que causan en estas zonas la alta presión migratoria, la inmigración irregular y descontrolada.

Ambas administraciones trabajan en la elaboración de múltiples medidas y propuestas para ir reconduciendo una situación que está afectando gravemente al desarrollo y la convivencia de numerosas ciudades.

En esta línea y tras la reunión de trabajo, el máximo responsable municipal atendió a los medios de comunicación melillenses, a los que mostró su interés por el programa de educador de calle que tiene en marcha la ciudad autónoma de Melilla, a través de la que trata de atender y de conocer las necesidades de los menores extranjeros no acompañados que viven en la calle y que rechazan la atención de los centros de protección, al tiempo que también se trata de un programa dirigido a tratar de disminuir la sensación de inseguridad de los ciudadanos.

El primer edil mostró su preocupación en tierras melillenses por el problema de la inmigración, sobre lo que señaló que es un problema que irá en aumento, al tiempo que abogó por modificar las leyes de extranjería, que calificó de ineficaces actualmente.

Control de fronteras

En esta línea, Francisco Góngora pidió un «mayor control en las fronteras, contrato de trabajo desde el lugar de origen, y políticas transversales. Es decir, que no afecten solo al migrante, sino también protejan al ciudadano».

De igual forma y sobre este mismo asunto, el máximo responsable municipal ejidense apostó por una inmigración regulada y ordenada, ya que como indicó a los medios de la ciudad autónoma, «es necesario que los flujos migratorios se produzcan en función de la empleabilidad, porque no tiene sentido que alguien migre de su país para no tener trabajo o que no pueda acceder a una vida digna».

Presión migratoria

Por su parte, el consejero de Bienestar Social de la ciudad autónoma de Melilla, Daniel Ventura, explicó que el encuentro con el alcalde de El Ejido les permitió «intercambiar fórmulas y conocimientos para mejorar las situaciones a las que tenemos que hacer frente».

En este sentido, Ventura fue un paso más allá y afirmó que tanto El Ejido como Melilla viven una situación parecida y que «el mantenimiento de esta presión migratoria provoca el desbordamiento de hospitales, consumen medios y recursos y los servicios de seguridad se ven desbordados».

 

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