El Hospital de Poniente lidera un estudio de prótesis de cadera

Alberto Albert Ullibarri, facultativo especialista en COT en Hospital de Poniente e investigador principal del estudio. /I. A.
Alberto Albert Ullibarri, facultativo especialista en COT en Hospital de Poniente e investigador principal del estudio. / I. A.

El trabajo lleva en marcha desde 2012, forman parte de él 12 hospitales españoles, y trata de estudiar la respuesta de una determinada prótesis de cadera en pacientes jóvenes

INMACULADA ACIÉN El Ejido

El Hospital de Poniente ha puesto el nombre de El Ejido en el mapa sanitario a nivel europeo a nivel de traumatología y cirugía de cadera con un estudio que inició en el año 2012, al que se han sumado en este tiempo doce hospitales españoles y que está abierto a la participación también de hospitales europeos.

El amplio número de pacientes de edades jóvenes que solicitan cada vez más una operación de cadera que implica la colocación de una prótesis para mejorar su calidad de vida, ha llevado a que el mundo de la ingeniería médica y la cirugía haya evolucionado y mucho en las últimas décadas. De esta manera, se han ido creando implantes menos agresivos, que han permitido que la gente se pueda operar con cualquier edad y que pueda hacer una vida normal como continuar con su trabajo, llevar una vida familiar plena e incluso una vida sexual satisfactoria, que es uno de los aspectos que a los pacientes también les preocupa, e incluso poder continuar haciendo deporte.

En el Hospital de Poniente, sin ir más lejos, la edad media de los pacientes que se operaban de cadera ha pasado en veinte años de estar entre los 65 y 70 años a bajar a una edad media de 40 a 45 años.

Eso fue lo que motivó a Alberto Albert Ullibarri, facultativo especialista en COT en Hospital de Poniente, a liderar un equipo de investigación e iniciar un estudio para analizar los resultados de una determinada prótesis de cadera en pacientes jóvenes.

«A principio de 2012 se nos propone un implante nuevo y el servicio de traumatología decidió usar ese implante pero con la condición de que queríamos llevar a cabo un estudio sobre cómo afectaba a los pacientes».

Poco después se unió a ese estudio el Hospital de Torrecárdenas, también interesado en ese tipo de prótesis. Poco a poco fueron médicos de hospitales de Santander, Cataluña, Baleares, Madrid, País Vasco, Aragón o Galicia, los que se unieron. De manera que actualmente son 12 los hospitales implicados en este estudio liderado por el Hospital de Poniente.

Reconocimiento europeo

Un trabajo que ha trascendido ya incluso las fronteras. «En 2014 fuimos invitados a una reunión que lleva desde 2006 haciéndose en Londres y que en 2017 se hizo en Málaga en honor del Hospital de Poniente». Reunión que no se llevó a cabo en la provincia almeriense, por las malas comunicaciones que existen y que dificultaban la llegada de profesionales de diversos países.

«Nuestro granito de arena es que hemos cogido una serie de materiales innovadores, un vástago relativamente nuevo con una geometría que está sacada de un vástago que lleva muchos años en el mercado, para gente mayor y adaptado para gente más joven, con más ahorro de hueso, pero que sujeta correctamente», explica el doctor Alberto Albert Ullibarri.

Para las articulaciones de la prótesis se usan tres sistemas, dos clásicos que son la cerámica y el polietileno, y un tercero que es el Tribofit, para que el roce se parezca lo más posible al natural, ya que el Tribofit es lo más parecido a la articulación de la cadera normal. «Los resultados son muy satisfechos porque es similar al resultado de las cerámicas, pero en lo que respecta al rango de movilidad de las caderas es mayor, porque se utilizan cabezas más parecidas a las de la anatomía humana», indica este especialista.

Actualmente, el Hospital de Poniente ya ha operado a 150 pacientes con esta prótesis de cadera y de momento los resultados son óptimos, si bien es necesario que los pacientes en el estudio alcancen al menos cinco años operados para obtener resultados relevantes.

El Hospital de Poniente opera una media de 200 pacientes al año de lesiones de cadera, cifra en la que no se incluyen fracturas ni revisiones de prótesis. De ellas, entran en el estudio unas 90 al año operadas con esta prótesis, un 40% del total. Una cifra que cada año aumenta.

Buenos resultados del estudio de implantes de cadera

El estudio que está llevando a cabo el Hospital está arrojando de momento buenos resultados, ya que de los 150 pacientes operados con ese tipo de prótesis de cadera, de momento solo ha habido un caso, que de momento está en estudio, viendo la conveniencia de retirarla. Un paciente operado de las dos caderas, al que el segundo implante se le infectó, pese a no cursar con ningún tipo de dolor.

Alberto Albert Ullibarri, investigador principal del estudio y especialista en COT en el Hospital de Poniente señala que están valorando el caso. «Un paciente que ha estado tres años en el Hospital y que en la primera consulta tras salir del hospital me dijo, 'Doctor ayer fue el día más feliz de mi vida, ayer llevé a mi hijo de seis años, que tenía tres cuando entró en el hospital, al cine, entramos a ver una película y mi hijo se me abrazó y me dijo que bonito es este día'». Eso demuestra cómo le puede cambiar la vida a las personas una operación de prótesis de cadera.

El problema de carecer de un Registro de Artroplastia

A diferencia de otros países europeos como Reino Unido, Alemania, Italia o Países Nórdicos, entre otros, en España no existe un Registro de Artroplastias. Un registro que en países como Suecia está en marcha y de dominio público desde 1977.

Ese registro no solo sirve para recoger las artroplastias realizadas, sino también para ver cómo responden esos implantes y sobre todo los que han fracasado.

En este sentido y como explica Alberto Albert Ullibarri, investigador principal del estudio y especialista en COT en el Hospital de Poniente, señala que una prótesis se compone de múltiples partes y «no todos usamos las mismas partes, ya que cada paciente requiere una cosa diferente, adaptada a su anatomía».

Es por ello que ese Registro de Artroplastia permitirá ver cada uno de los elementos de la prótesis de manera individual y grupal, para analizar su funcionamiento.

«El beneficio que reporta un Registro de Implantes a la sociedad es enorme. Si un implante fracasa se detecta al año, ya que al final de año se valora todo lo que se ha hecho y permite detectar implantes que haya que retirar. Eso en España aún no existe», explica Alberto Albert Ullibarri.

Asimismo, la existencia de ese registro ayudaría a establecer evidencias del tiempo medio de durabilidad de una prótesis.

«Para saber el tiempo de vida medio de una prótesis hemos de mirar atrás en el tiempo, pero no existe ningún nivel de evidencia. Los estudios que hay publicados son a cinco años, incluso sobre productos como la cerámica y el polietileno, que llevan 20 años en el mercado», indica este especialista.

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