Escuela de verano para niños con autismo

Nazaret Alba Fernández y Mari Navarro en una de las aulas de Neuralba donde se llevará a cabo la escuela de verano./I. A.
Nazaret Alba Fernández y Mari Navarro en una de las aulas de Neuralba donde se llevará a cabo la escuela de verano. / I. A.

El Ejido acogerá esta iniciativa pionera en la pronvicia de Almería que se desarrollará durante los meses de julio y agosto

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Si para los padres en general es difícil compaginar el cuidado de los niños con el trabajo cuando llegan los períodos vacacionales para los padres de niños con autismo el problema se intensifica, ya que se trata de niños que necesitan rutinas y en las vacaciones carecer de esas pautas contribuye a que se desregulen.

El centro de neuro-rehabilitación integral Neuralba de ElEjido ha tomado la determinación de que este verano los padres puedan tener una alternativa real para sus hijos creando la primera escuela de verano con intervención terapéutica para niños con autismo de toda la provincia. Una iniciativa pionera en la provincia para la que en poco tiempo se han cubierto ya todas las plazas, lo que demuestra la alta demanda que existe en la sociedad.

Una escuela donde los menores recibirán entre las 9 y las 14 horas una atención individualizada. «La idea es que habrá dos ratos de trabajo en mesa para trabajar objetivos específicos de logopedia, psicología y trabajo grupal, tendremos musicoterapia, taller de cocina, taller de manualidades, y así cada día una cosa diferente, además de una salida cada semana para trabajar las normas sociales», explica Nazaret Alba Fernández, directora de Neuralba.

Mari Navarro es la madre de Gabriel, un niño de 13 años con autismo que este verano participará en esta escuela de verano. «Mi hijo tiene 13 años y hasta ahora cuando llegaban las vacaciones era un caos, rompe de golpe las rutinas diarias lo que lo estresa más, se desregula totalmente, se pone más nervioso y empieza con las estereotipias», explica esta madre que cuando surgió la idea no dudó en ser de las primeras en inscribir a su hijo. «Gabriel ha estado en escuelas de verano por el hecho de que estuviera con niños, pero no se integraba con ellos ni participaba en las actividades porque no tenía un monitor específico para él».

Una idea exportada de Navarra

La idea de esta escuela de verano arrancó a raíz de un curso que organizó Neuralba el pasado mes de octubre con Amaya Ariz que es la presidenta de la asociación de Autismo de Navarra. «Esta asociación creó la primera escuela para niños con autismo de España e incluso de Europa y la crearon por la necesidad que tenían de que en períodos vacacionales no tenían alternativas para sus hijos», explica Nazaret, quien añade que durante el curso «habló de este proyecto y posteriormente me propuso que visitara su Escuela de Navidad y lo hicimos. Cerramos el centro en Navidad y todos los profesionales que trabajamos en Neuralba nos fuimos dos semanas a Navarra para formarnos».

La escuela de esta asociación empezó a funcionar en 2012 con escuela de verano y de Navidad. Arrancaron con 10 niños y actualmente son más de 80 los que participan en cada edición, con familias llegadas desde toda España.

Y es que este proyecto tiene además una importante vertiente de formación también para los padres, ya que son muchos los que participan como voluntarios.

En este sentido, la escuela de verano de El Ejido contará con dos aulas de cinco niños por semana que estarán acompañados en todo momento por dos profesionales y cinco voluntarios. Los profesionales que trabajarán con ellos son un logopeda, un psicólogo y dos terapeutas ocupacionales.

Enseñando a los padres

«Para mí es increíble poder participar como voluntaria porque es un enriquecimiento total sobre cómo trabajar con nuestros hijos», comenta Mari Navarro, quien señala que no existe un curso o formación práctica para padres de niños con autismo, toda la información que tenemos es teórica y este verano voy a poder practicar con profesionales que me orienten, dirijan y formen».

En esta línea, Nazaret destaca que «al final, los profesionales estamos con los niños 50 minutos en una sesión y como mucho dos horas en semana pero los padres son los que pasan más horas con ellos. Si los llevas a terapia pero luego los padres no saben cómo abordar al niño en casa, la evolución es más lenta, mientras que si vamos todos en el mismo carro, con los mismos objetivos y trabajando de la misma forma es mucho mejor».

Oportunidad de colaborar

En este sentido, el centro está abierto a que participen como voluntarios no solo padres, sino también abuelos o familiares, profesionales sin trabajo o que quieran colaborar durante sus vacaciones, estudiantes de psicología o terapia ocupacional, porque les puede ofrecer una gran experiencia profesional y de aprendizaje. En este sentido, si bien las plazas de los niños se cerraron la semana pasada ya cubiertas para todo el verano, las plazas de voluntario aún están abiertas.

Un evento solidario tratará de recaudar fondos para abaratar el coste a las familias

Pese a que la propuesta de Neuralba es un soplo de aire fresco para las familias de niños con autismo que hasta ahora no tenían opciones adaptadas a las necesidades de sus hijos para los períodos vacacionales, la realidad es que una formación tan específica e individualizada como la que van a recibir requiere de un despliegue profesional y de recursos que hace que este curso tenga un coste elevado.

Un esfuerzo económico para las familias, que además ya soportan una carga económica importante en su día a día con las terapias, actividades y dedicación que tienen que ofrecer a sus hijos.

Es por ello que desde Neuralba, con la ayuda de los padres de todos los niños que este verano asistirán a esta escuela, se está organizando un evento benéfico para recaudar fondos con los que conseguir abaratar el coste de la escuela para los padres.

«La idea es llevar a cabo este evento en el Castillo de Guardias Viejas, contar con un par de grupos de música y que haya animación para los niños, pero no es sencillo». Es por ello que tanto los padres como el centro buscan empresas que se quieran implicar con este evento solidario al tiempo que lanzan este mensaje de ayuda también a grupos de música de la provincia o empresas de animación infantil que quieran implicarse para ayudar a los padres a afrontar este gasto, ya que para los niños se trata de un recurso fundamental el que van a encontrar en esta escuela de verano. Así, los interesados en colaborar pueden ponerse en contacto con ellos en el teléfono 679 04 98 43.

Asimismo y como comenta Nazaret, «la asociación Altea le abonará una parte del coste a los niños de su asociación también por lo que esperamos que entre las dos acciones el coste sea mucho menor para los padres».

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